01 septiembre, 2010

Las negociaciones de Bonn y el cambio climático


Medio Ambiente. Las negociaciones en Alemania, rumbo a lo que será la reunión más importante acerca del cambio climático en México, terminaron en una situación incierta. Los Estados Unidos y otros países desarrollados continúan tratando de que el Protocolo de Kyoto acabe. El resultado de este primer texto base, según los analistas, no tiene balance para las naciones en desarrollo y más bien afirma el controvertido acuerdo de Copenhague. Ninguno de los acuerdos que propuso Bolivia en Tiquipaya ha sido considerado.

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¿Qué pasó en Bonn hace un mes? ¿Qué significa lo ocurrido para Bolivia? ¿Qué pasa con el cambio climático, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la ayuda económica para los países en desarrollo? ¿En qué ha quedado la Cumbre de los Pueblos que se hizo en Tiquipaya?
Hace un mes atrás, la ciudad alemana fue sede de la primera reunión de los negociadores de la UNFCCC que tienen en agenda dos reuniones más antes de la más importante que se realizará a fin de este año en Cancún, México.
En estas reuniones se debe afinar el texto que servirá como base para los acuerdos que se podrían firmar en México, que deben respetar las decisiones de todas las naciones que forman parte del principal organismo internacional de cambio climático.
Sin embargo, este primer paso no ha sido lo que muchos países, como Bolivia, esperaron. Luego del fallido encuentro en Copenhague el año pasado, se buscaba mucho más en Bonn.
En Dinamarca la COP15 terminó con un acuerdo que inicialmente firmaron sólo cinco países, Estados Unidos, Brasil, India, China y Sudáfrica. El acuerdo no era vinculante legalmente y sólo establecía intenciones, pero no hechos. No hubo ningún tratado acerca de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que fuera determinante en la lucha contra el cambio climático, tampoco se establecieron responsabilidades claras.
Para muchos el encuentro, en el que por primera vez participaban docenas de presidentes de diferentes naciones haciendo de este tema un asunto político y ya no solamente ambiental, fue un fracaso.
Bolivia estuvo entre los más críticos junto a los demás países del ALBA.
El país tomó protagonismo luego del discurso de Evo Morales, que en esa ocasión se dirigió a la plenaria de la UNFCCC con duras palabras acusando a Estados Unidos de ser el culpable por el fallo de la reunión.
Poco tiempo después de la COP15 de Copenhague, el gobierno boliviano convocó a la primera Cumbre Mundial de los Pueblos, a realizarse en Tiquipaya en abril de 2010.
La Cumbre de los Pueblos contó con la presencia de más de 35.000 personas que asistieron a las distintas plenarias y reuniones que se llevaron a cabo durante tres días en Cochabamba y de las que emergió el Acuerdo de Tiquipaya (ver recuadro).
Al término del encuentro, el gobierno dijo que este acuerdo sería presentado ante la UNFCCC que había anunciado que incluiría en la agenda de Bonn, todas las propuestas que se hicieran antes de abril de este año. Bolivia presentó las conclusiones justo en la fecha indicada. Estas estaban abocadas sobre todo a la justicia climática y a las responsabilidades de las naciones desarrolladas con los países en desarrollo.
A pocos días de iniciadas las negociaciones de junio en Bonn, el embajador ante la ONU Pablo Solón, declaraba su optimismo acerca del avance en la agenda y prácticamente aseguraba que las conclusiones de Tiquipaya serían incluidas en ella.
En la primera conferencia de prensa Yvo de Boer, el saliente secretario ejecutivo de la UNFCCC hasta este mes, también dijo que algunas de las conclusiones de Tiquipaya podrían ser incluidas en la agenda que se estaba tratando.

Tiquipaya cero
Pero no ocurrió así. En contra de lo que pidieron Bolivia y China, la mayoría de las negociaciones se hicieron a puerta cerrada. Se emitían comunicados oficiales al término de cada jornada y los periodistas tenían que “pescar” las noticias persiguiendo a los delegados de cada país en los pasillos. Las conferencias de prensa parecían anuncios diplomáticos.
Pocos fueron los críticos hacia las negociaciones porque todo se manejaba con mucha cautela. Recién al final empezaron a aparecer resultados que merecían titulares.
El último día se supo que ninguna de las propuestas que emergieron de la Cumbre de los Pueblos de Tiquipaya había sido incluida en la agenda base de negociaciones. “Este es un texto para complicar la situación. Pensamos que iba a ser balanceado y trabajamos para eso, pero no se ha incluido ninguna de las propuestas emergentes de Tiquipaya y excluye algunas de las propuestas del G77 y China.”, explicaba un indignado Pablo Solón.
Según el análisis, el texto sólo hace referencia al Acuerdo de Copenhague sin tomar en cuenta muchas de las referencias del Protocolo de Kyoto, lo que debilita este acuerdo y prácticamente lo elimina, que es lo que buscan Estados Unidos y otros países desarrollados.
“Es un texto sin balance. No lo aceptamos. Vamos a apelar a los movimientos sociales de todo el mundo, la situación es muy crítica. Si este documento es el que se va a trabajar en Cancún, el futuro de la humanidad y de la Madre Tierra está en peligro.”, dijo Solón.
Para los países en desarrollo, la discusión acerca del futuro del Protocolo de Kyoto pone en riesgo el único acuerdo vinculante legalmente al que están suscritos algunos países desarrollados, como es el caso de los de la Unión Europea.

El resultado
El texto, con el que se trabajará en la siguiente reunión en agosto también en Bonn, muestra el compromiso del Grupo Especial de Trabajo a Largo Plazo (AWG-LCA) para realizar debates sobre la reducción de gases de efecto invernadero, la adaptación a los efectos del cambio climático, la transferencia de tecnologías limpias, la reducción de las emisiones de la deforestación y la estructuración de las finanzas y acuerdos institucionales. Sin embargo no establece ningún acuerdo legalmente vinculante que obligue a los países a cumplir su parte.
Un segundo grupo de trabajo sobre acción climática, que se centra en los compromisos de reducción para los 37 países industrializados que han ratificado el Protocolo de Kyoto, también se reunió en Bonn.
En este grupo, los países comenzaron a trabajar para convertir en realidad las promesas de reducción de emisiones. Sin embargo, las promesas de los países industrializados están muy por debajo de lo necesario para mantener el aumento de la temperatura en 2 grados centígrados, y obviamente mucho más lejos del 1 grado centígrado que propuso Bolivia.
Las promesas hechas por los países ricos hasta el momento suman alrededor de 12-19% de las emisiones de los niveles de 1990 para el año 2020. Los países industrializados, como grupo, han manifestado su voluntad de asumir un objetivo de -80% para 2050. Esto no es suficiente.
Al respecto Jean Pascal van Ypersele, vicepresidente del IPCC (Panel Intergubernamental de Cambio Climático) explicaba que el cambio climático no espera y que los países en desarrollo son los que más sufren las consecuencias de esta burocracia que impide se lleguen a acuerdos determinantes. “El daño que se está haciendo al demorar las soluciones es irremediable”, aseguró el científico.
La reunión de Bonn tuvo la asistencia de más de 4.500 participantes, entre ellos delegados gubernamentales de 185 gobiernos, junto con representantes de comercio, industria y organizaciones ambientales.

¿Y Cancún?
Se espera mucho de Cancún, donde se realizará la COP16. Pero los pronósticos de lograr un acuerdo que sea vinculante legalmente y que establezca de una vez por todas las responsabilidades, derechos y obligaciones de cada país, no son los mejores.
El presidente Evo Morales ha propuesto retrasar esta reunión determinante hasta que se logren algunos acuerdos en las reuniones previas que trabajarán la agenda, y sobre todo Estados Unidos establezca sus responsabilidades e intenciones, pero la UNFCCC ha sido explícita.
Yvo de Boer dijo que “sería posible incluso postergarla (la COP16) hasta el año 3.000, pero eso significará que Estados Unidos lleva la batuta respecto a la agenda global del cambio climático y eso no puede aceptarse. Quizá no se esté avanzando lo suficientemente rápido, pero se está avanzando, tengo esperanzas en el proceso de Cancún y en el siguiente que se realizará en Sudáfrica, lamentablemente es un tema que le afecta a los más vulnerables y ellos no pueden esperar, pero estamos avanzando en una ruta positiva.”
Al respecto, el embajador mexicano Luis Alfonso de Alba, próximo anfitrión en Cancún de la Conferencia de las Partes, COP16, explicó que se están identificando las acciones que necesitan acuerdos jurídicamente vinculantes como es la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para hacer más efectiva la reunión.
“Se están identificando los procesos que necesitan un marco legal necesariamente y creemos que Cancún será una oportunidad de ver más maduramente esos procesos. El proceso de negociación no va a terminar en Cancún o en Sudáfrica (en la COP17), no queremos cerrar ninguna posibilidad en Cancún, pero queremos ser realistas, tenemos clara la necesidad de establecer la estructura para el financiamiento y cómo transferirlo, a partir de allí se puede trabajar en la adaptación”, dijo de Alba.
Para el diplomático mexicano el que se vea la reunión de Cancún de forma pesimista no ayuda a nadie, “pero somos realistas y vemos el análisis del proceso y cómo se está realizando. No sólo se depende de Cancún, es un trabajo de todos los días, hay una gran parte de naciones que van a participar en la reunión que son víctimas no responsables. Nos interesa mucho que Cancún se vea como un esfuerzo de Latinoamérica.”
Yvo de Boer será reemplazado por la costarricense Christiana Figueres, que tiene que asumir la responsabilidad de llevar adelante las siguientes Conferencias de las Partes. Ella sabe que no será una tarea fácil, “asumo que este trabajo es difícil de cumplir, pero intentaré hacerlo con la misma responsabilidad que Usted”, le dijo a de Boer al cierre de la plenaria de la UNFCCC en Bonn.
Con una agenda todavía por concluir y el descontento de muchos países en desarrollo por cómo se están llevando a cabo las negociaciones, es difícil predecir lo que ocurrirá en Cancún. Bolivia ya ha declarado que denunciará ante la ONU la exclusión del Acuerdo de Tiquipaya.
Hasta ahora lo único cierto es que mientras el tiempo pasa, la situación respecto al cambio climático y el calentamiento global no mejora y cada vez es más lo que se pone en riesgo.

Recuadro
El Acuerdo de Tiquipaya
Entre otros puntos, Bolivia propone liberar los derechos de propiedad intelectual referentes a la tecnología que podría transferirse de los países desarrollados a las naciones en desarrollo, y disminuir el aumento de la temperatura a 1 grado, aunque también apoya los 1.5 que proponen otros países.
Se ha propuesto la creación de un tribunal del cambio climático, el que el gobierno boliviano asegura que es urgente al no existir hasta ahora ningún mecanismo de sanción para aquellos países que no cumplan con sus compromisos ambientales.
En cuanto al mecanismo REDD+ y los mercados de carbono, Bolivia continúa siendo bastante crítico respecto a este tema.
Pablo Solón, embajador de Bolivia ante la UNFCCC, declaró en Bonn que “hemos planteado que para hablar de este tema es necesario primero preguntarnos si han sido o no efectivos (los mercados). Hay que ver qué porcentaje de deforestación se ha reducido producto de los mercados que ya están vigentes. Es necesario saber cómo evitar que los mercados de carbono generen especulación y nuevas burbujas financieras. Tenemos que saber cómo evitar que los mercados de carbono se conviertan en un mecanismo para que los países desarrollados no cumplan con su responsabilidad (de reducir las emisiones de carbono) y la transfieran a las naciones en desarrollo. Hay que saber cuál será el impacto de estos nuevos mecanismos que se quieren crear sobre las reducciones domésticas en los países desarrollados. A nosotros nos parece que será una absoluta irresponsabilidad avanzar en este tema si no se clarifican todos los aspectos. Estamos diciendo que nos compensen, pero no a través de mecanismos de mercado porque si es así ¿quién ayuda a quién?”
Bolivia pide destinar el 6% del PIB de los países desarrollados a favor de la lucha contra el cambio climático de los países en desarrollo.
Se pidió valorizar y recuperar las agriculturas locales campesinas e indígenas y los conocimientos ancestrales de producción y recolección de alimentos.
Se estableció en cuatro artículos que la Madre Tierra es un ser vivo. Así como los seres humanos tienen derechos, ella los tiene, a ser respetada, a la continuación de sus ciclos vitales libre de las alteraciones humanas, y a mantener su identidad.
Se expresó el rechazo ante la moción de adaptación al cambio climático entendida como la resignación ante los impactos. Los países desarrollados deben adaptar sus estilos de vida y de consumo mitigando su impacto a la Madre Tierra. También se acordó la constitución de redes entre los pueblos del mundo que tengan capacidad de acción para fortalecer las acciones a determinar en Cancún, México, y con posterioridad obtener el poder de decisión y acción para realizar cambios.

Recuadro 2
Glosario
UNFCCC: Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático
REDD+: Mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación.
COP: Conferencia de las Partes.

Antonio Eguino: “Los cineastas tenemos que correr todos los riesgos”

Texto: Mónica Oblitas

Personalidad. Es sin duda uno de los directores de cine más importantes de Bolivia, su visión personal reflejada a través de sus películas, le ha dado un matiz diferente a la historia del celuloide nacional.
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Se sabe de Antonio Eguino que es uno de los maestros del celuloide boliviano. Para quienes hemos compartido un poco más con él, a través de por ejemplo sus talleres de fotografía, se sabe también que no tiene un carácter fácil, ni pueden esperarse sonrisas o halagos de su parte, pero como él mismo explica en esta entrevista, es porque no le interesa quedar bien con nadie. Eguino dice lo que piensa, y esa actitud se ha reflejado en sus películas, algunas de las cuales son consideradas íconos en el cine latinoamericano, como es el caso de “Chuquiago”, que reflejó en su momento a una pujante sociedad paceña que intensificaba sus fragmentaciones sociales.
Del transcurso de varias décadas de fructífera carrera y de los nuevos proyectos que está dispuesto a abordar, “porque el cineasta debe correr todos los riesgos”, hablamos con Antonio Eguino.


¡OH! ¿Cómo fueron sus inicios en el cine?
Estudié realización cinematográfica en el Film School de la Universidad de Nueva York hasta el año 1966, luego volví a Bolivia después de 10 años de ausencia. Dentro de mis estudios hice varios trabajos en cine, en especial el más importante, el de fin de grado, que era la historia de una muchacha boliviana que por motivos de incompatibilidad con la gran ciudad y su temperamento frágil frente a la agresividad citadina, decide quitarse la vida, mi película se llamó “The victim”, La victima. Mi primera experiencia de llevar una historia real al cine. Durante los estudios tuvimos como catedrático, en una breve temporada, a Sydney Lumet, prestigioso director cuyas películas han expresado una visión importante del cine norteamericano.

¡OH! ¿Qué otras experiencias han sido claves en su formación como cineasta?
Desde mi retorno inicié algunos trabajos de reportaje, luego estuve cerca al grupo formado por Jorge Sanjinés, que se convirtió en la Productora Cinematográfica Ukamau, el inicial grupo Ukamau, juntamente con Oscar Soria, Ricardo Rada y mi persona. Estuvimos analizando varias posibilidades hasta que llegó mi primera experiencia importante dentro del grupo que fue un largometraje, la película “Yawar Mallku”, (Sangre de Cóndor), estrenada en 1969, donde yo realicé la dirección de fotografía y participé en toda la producción, incluso viajando con la película a festivales internacionales. Esta fue la primera e intensa experiencia en el inicio de mi carrera cinematográfica. Más tarde hice mi primer trabajo, un cortometraje llamado “Basta”, sobre la nacionalización de la empresa petrolera Gulf Oil. Esta fue otra nueva experiencia, una película política, con una nueva propuesta de lenguaje agresivo y efectista. Fue mi periodo de compromiso político en el campo del cine.

¡OH! Usted pasó de la fotografía al cine, ¿Alguna preferencia? ¿Cómo se conjugan estos dos artes?
La fotografía fue mi primera pasión, luego siempre estuve cerca a la imagen. Primero estudié fotografía en Nueva York y al poco tiempo me interesé por el cine. He tenido una larga experiencia de trabajo como fotógrafo tanto en Nueva York como en La Paz, realizando una gran variedad de trabajos profesionales y la búsqueda fotográfica propia del apasionamiento por el medio, la constante exploración de las posibilidades estéticas, la satisfacción personal de obtener imágenes nuevas y satisfactorias. Podría decir que me gané el sustento con la fotografía más que con el cine.
En todos los trabajos que hice como cineasta, la fotografía ha sido siempre un complemento importante, un gusto aparte, de cómo lograr buenas imágenes en las diferentes historias y en muchos casos creo que mi búsqueda estética fue lograr imágenes muy elaboradas. En muchas oportunidades, siempre he comenzado la planificación de una escena con la composición fotográfica y el desarrollo de la imagen, siempre le he dado mucha importancia a la fotografía en el contexto cinematográfico.

¡OH! ‘Chuquiago’ es una de sus películas más premiadas y reconocidas en el cine nacional e internacional. En ese sentido, ¿la considera su obra más significativa?
Cuándo un cineasta debe elegir entre sus obras, sobre cuál es la favorita, puede ser una pregunta difícil, como cuál de los hijos es el preferido. Pero debo reconocer que mi película ‘Chuquiago’ me ha dado las satisfacciones más grandes por los éxitos y reconocimientos que ha logrado.
Hay experiencias cinematográficas únicas, en términos de que todo sale bien, todo encaja, desde la historia trabajada, pasando por la armonía del equipo que me acompañó, hasta la trayectoria nacional e internacional de la obra. De algún modo ‘Chuquiago’ ha sido una experiencia única, cuando se estrenó la película en La Paz fue grande mi sorpresa por el enorme éxito de taquilla, las colas de la gente frente al cine y los comentarios favorables de los espectadores.
Al mismo tiempo se publicaron algunas de las feroces y despiadadas críticas que recibí localmente en el momento de su estreno. Según mis críticos yo había hecho una película que callaba más de lo que decía, era un reclamo de por qué no hacía un cine de combate o de compromiso político. Lo que yo quise hacer y lo defiendo siempre, es una película que analice nuestra sociedad, que nos haga reflexionar, que examine lo que somos. Décadas después, la película ha sido reconocida por propios y extraños entre uno de los clásicos del cine boliviano y latinoamericano.

¡OH! ¿Cómo definiría Ud., el cine, cuál es su concepción?
Sin duda el cine es la expresión creativa que aglutina a las otras artes en un propósito que es la posibilidad de sorprender, emocionar, atrapar o entretener a una audiencia dentro de un recinto oscuro y cerrado, donde se puede transmitir una idea, historia, sentimiento o cualquier otra expresión que a través de las imágenes en movimiento trasciendan el tiempo y el espacio. En términos personales, esta experiencia es la que uno persigue o intenta, pero no se la logra todo el tiempo.
Si una película cumple el propósito de emocionar a un espectador, se ha logrado exitosamente esta transmisión de sentimientos e ideas.

¡OH! Con el paso de los años ¿ha cambiado su idea sobre para quién son sus películas? ¿Ha pensado en la audiencia?
La verdad es que nunca he pensado específicamente para qué audiencia he realizado mis películas. En líneas generales siempre que he estado trabajando en proyectos que me han entusiasmado, que he considerado importante el poder desarrollarlos y lo que he hecho, es por que a mi me gustaba o apasionaba, no por el cálculo de qué audiencia me convendría más. Una película, por la elaboración y el costo detrás del proyecto, es un producto cultural que se lo ofrece al gran público y luego es el propio comportamiento del público que a uno le va diciendo a qué grupo social uno ha llegado con preferencia. Por ejemplo en el caso de mi última producción, ‘Los Andes no creen en Dios’, después de escuchar muchos comentarios aquí y afuera, me fui dando cuenta que era el público de personas mayores las que más disfrutaron de mi propuesta temática, no tanto así el público joven.

¡OH!. El cine está compuesto de varios elementos, tales como la imagen, el sonido, los diálogos, etc. ¿Considera Ud. que hay algún elemento cinematográfico de mayor importancia, aquel que traza el perfil de la película?
Se debe considerar el equilibrio y armonía de todas las partes que hacen un producto cultural final. El cine es ese balance y el aporte de cada especialidad es determinante. Lo importante que la obra contenga estos elementos que apoyen y se complementen en el resultado final, que es ofrecer una historia novedosa, fresca e interesante al público, con aportes de cada especialidad, que apoyen el todo y no necesariamente sobresalgan fuera de la propia obra. Esto por supuesto es un planteamiento teórico, un deseo, a menudo en el resultado final siempre resalta algún aspecto más que otro, que la música, la fotografía o la ambientación.

¡OH! Estos elementos de los cuales hablamos, en su conjunción generan un lenguaje cinematográfico. ¿Cree Ud, que el cine boliviano tiene un lenguaje propio, un lenguaje en formación?
Es muy difícil tratar de encontrar un factor común que hace un cine nacional, Depende de los autores y de los momentos en su historia. En el cine realizado en nuestro país, creo que se debe analizar la contribución de los diferentes cineastas, en su momento, que han aportado con obras que ayudan a comprender mejor a un país, a un pueblo, en sus historias, tradiciones, su cultura y su identidad, además de las imágenes que caractericen a una sociedad, o parte de ella, en su modo de ser, hablar y comportarse. Si analizamos la obra de Jorge Ruiz podemos afirmar con certeza que él aportó al mejor conocimiento de la otra Bolivia, allá en los años cincuenta, con sus maravillosos documentales sobre diferentes temas de la población indígena. Tal vez el conjunto de obras de un periodo o época puedan marcar la identidad de un país. Cada película es una contribución de la interpretación de la realidad del país, la propia personalidad y la creatividad del realizador también marcan la visión del cineasta hacia su propio país.

¡OH! ¿Cuál sería su diagnóstico sobre el cine boliviano de los últimos años?
Estamos frente a un nuevo reto o desafío en un momento de cambios tecnológicos y de propuestas cada vez más novedosas que nos llegan de afuera. Las condiciones en nuestro país para la realización de nuevos emprendimientos cinematográficos son cada vez más difíciles. No existe un apoyo real de parte del Estado, el CONACINE continúa en un letargo de no saber qué camino tomar.
Si bien estamos en pleno proceso de un significativo y trascendental cambio tecnológico, el del soporte de cine hacia el video digital, es una realidad que nos ha librado de la dependencia de trabajar en el extranjero para la post producción, ha desaparecido en gran parte la parte morosa y cara del proceso, la facilidad de lograr imágenes digitales y el acceso al equipo cada vez más económico, puede ser una gran ventaja, pero al mismo tiempo lo fácil se hace una rutina y se pierde o descuida el rigor del medio. La calidad o la artesanía que ha caracterizado al cine en más de 100 años de existencia, puede ir desapareciendo si en la realización se pierde o descuida el rigor y la calidad en todos los aspectos técnicos y estéticos.
Lastimosamente, la mayoría de los ejemplos últimos de largometrajes nacionales tienen este descuido, se pueden percibir un cúmulo de problemas, no hay la suficiente maduración tanto de ideas para un buen guión, ni la precisión de lograr buena obra de calidad con estándares de profesionalidad. Hoy en día producir una imagen es incluso fácil para un niño, la responsabilidad de presentarla al público requiere adecuada formación, experiencia y un propósito de hacer lo mejor posible para exhibir un nuevo producto.

¡OH! ¿Y sobre la fotografía?
Hoy en día tenemos a muchos profesionales de la fotografía en nuestro medio, que han contribuido creativamente a muchas obras recientes. Ahora, en términos estrictamente profesionales, tenemos que avanzar más, tenemos que ayudar a formar nuevos valores en la imagen, el medio tiene que ser más exigente, la competitividad es muy importante en la formación de nuevos valores y talentos.

¡OH! Si pudiera retroceder en el tiempo ¿qué cambiaría?
Me hubiera gustado hacer más películas, emprender otros proyectos, contar otras historias que se quedaron en deseos irresueltos. El problema es que no se trata solamente de los impulsos creativos, o el de querer hacer cine, la realización cinematográfica es un trabajo complejo que requiere mucha inversión de tiempo y de dinero. Por las características de nuestro medio pequeño en el contexto regional, todos los cineastas bolivianos tenemos que convertirnos en nuestros propios productores, correr todos los riesgos, jugarse el todo por el todo.

¡OH! ¿Podría hablarnos de sus futuros proyectos?
Estoy en un momento difícil en mi carrera como cineasta. Todavía me estoy recuperando del déficit que arrojó mi última producción, si bien me fue muy bien localmente, no me fue como yo esperaba en el exterior, lo que significa que tengo que asumir mis compromisos económicos con otros ingresos que no provienen de la película misma. En síntesis, el cine en un compromiso que cada cineasta debe asumir, en mi caso ha sido una experiencia dura, donde estoy sacrificando el patrimonio acumulado en toda la vida por una obra que he decidido llevar a cabo. Al margen de esta consideración, ahora estoy escribiendo un nuevo proyecto, que quisiera sea algo muy diferente a lo que he realizado anteriormente. Por el momento no puedo asegurar nada, puesto que para emprender una nueva aventura en el cine se requiere nuevamente lanzarse al todo por el todo y tener la suficiente energía y esperanza de poder hacerlo.

¡OH! Aparte de las suyas ¿cuál es su película favorita?
Con el paso de los años, yo me convierto también en crítico de mi propia obra, así que no necesariamente mis películas son mis preferidas en la elección de “mis favoritas”. El transcurso del tiempo aclara las tendencias y la apreciación que uno tiene de lo mejor que ha visto. Depende de las circunstancias y el momento de la vida. Yo he sido influenciado a lo largo de mi carrera por varios cineastas. Cito por ejemplo la película “El prestamista” (The pawn broker) de Sydney Lumet, que vi en los años sesentas y que me marcó precisamente en mis años formativos como cineasta. De igual modo películas rusas como “Vuelven las grullas” o “La balada del soldado”. Stanley Kubrick ha sido probablemente un ícono que me ha dejado huellas profundas. En fin, dentro de la historia de las películas clásicas, no puedo dejar de mencionar a “Casablanca” o al “Padrino I”.

¡OH! Para terminar la entrevista ¿cambiaría algo de su carrera?
No me agrada mucho quedarme en el recuerdo de lo que hice, o el regodeo de lo que pienso que he logrado. Estoy siempre en una posición de no aferrarme de mis apoyos del pasado o los metafóricos. Quisiera poder continuar en una búsqueda de nuevas historias y estilos. Quisiera explorar áreas de nuestra sociedad que siento deben ser examinadas con más acuciosidad, me duelen e incomodan muchos aspectos del país que quisiera hincarle el diente, dicho de una manera prosaica, para no quedarme solo en la visión pesimista a la que he sido proclive. Tengo la esperanza que todavía puedo contribuir con alguna nueva película.

El perfil
Nace en 1938 en la ciudad de La Paz pero viaja muy joven a los Estados Unidos para estudiar ingeniería mecánica. Una vez allá se decanta por la fotografía y comienza a trabajar como asistente de un fotógrafo en Nueva York. Posteriormente estudia fotografía y cine en el City College de la misma ciudad.
A su regreso a Bolivia, en 1967, se une al Grupo Ukamau del cual pasa a ser su director de fotografía y operador de cámaras. Bajo las órdenes de Jorge Sanjinés, Eguino es el diseñador de imágenes en clásicos del cine latinoamericano como Yawar Mallku (1969) y El coraje del pueblo (1971). Principalmente en el primero de estos filmes, se puede apreciar un hábil manejo de la cámara que logra elocuentes planos secuencia en el blanco y negro elegido.
En 1970, filma su primer corto documental titulado Basta, en el cual se aborda la nacionalización de la Gulf Oil Co desde una perspectiva militante. Cuando Sanjinés no puede retornar a Bolivia después del golpe de estado de Hugo Banzer, el grupo Ukamau se divide en dos, en Bolivia quedan Antonio Eguino y Óscar Soria quienes crean la Empresa Ukamau. La nueva empresa tiene que esperar hasta 1974 para estrenar su primer largometraje de ficción, Pueblo chico. El filme narra la historia de un muchacho que retorna a vivir a su país luego de haber estudiado en el exterior y cómo este se empieza a dar cuenta de las injusticias que se cometen en su propia tierra. Con algunas alusiones a la política y un enfoque pesimista esta película se encuentra insertada en lo que se denominó “cine posible”, aplicada a los filmes que se hacían porque solo de ese modo era posible realizarlos, no solo al cine que era necesario hacer sino al que era posible realizar en las difíciles condiciones de censura.
Parte del “cine posible” era también Chuquiago (1977), en la cual entrelaza cuatro historias de habitantes de la capital boliviana quienes a su vez representan distintos estratos sociales. Este filme ha sido el de mayor éxito comercial en la historia del cine boliviano, visto por más de un millón de espectadores en su estreno. Semejante éxito conquistó de parte de la crítica y de los jurados de los festivales internacionales.
Amargo Mar (1984) es su tercer largometraje que, al igual que sus dos trabajos anteriores, cuenta con guión de Óscar Soria. El filme narra los hechos de la pérdida del mar, un tema siempre polémico en Bolivia y que causó un gran revuelo por la forma en que se abordan los hechos históricos.
Después de Amargo mar, se ha dedicado también a la creación de instituciones que contribuyan al desarrollo de la actividad fílmica en Bolivia. Fue importante su papel en la creación y dirección del Conacine, así como de la Asociación de Cineastas. En marzo de 2005 comenzó la filmación de su cuarto largometraje, Los Andes no creen en dios, el cual terminó en 2007. (www.cinelatinoamericano.org)

Hostal de la cerveza, la tina está servida

Texto: Mónica Oblitas

Original. Una peculiar oferta se encuentra en el corazón de La Paz. Son los primeros hostales del país en darle al turista la oportunidad de bañarse en cerveza en una de las ciudades más altas del mundo. Estos hostales son los preferidos por los turistas más jóvenes.
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Anochece en la ciudad de La Paz, las luces empiezan a encenderse y el cielo a tomar ese azul profundo que lo hace único. La tina de baño que está al aire libre comienza a llenarse, calentada por unos leños. Un olor peculiar emerge del líquido dorado que llena la tina que ya está caliente. Es el momento para que la joven Joyce, estadounidense de 23 años, viva una experiencia única en su vida: bañarse en cerveza, a 3.600 metros de altura, bajo el marco espectacular de las laderas paceñas con sus miles de luces brillando. “Es una sensación inexplicable”, dice emocionada.
Como ella, cientos de jóvenes turistas mochileros, la mayoría veinteañeros, llegan a los dos únicos hostales en el país que ofrecen el singular ‘beer spa’ (el spa de la cerveza) The Adventure Brew Hostel, cada vez más conocidos en el exterior gracias a la página web en Internet y a que los turistas se pasan la voz unos a otros.
La idea de hacer estos dos hostales de características muy especiales, se le ocurrió al empresario Remo Baptista, ingeniero industrial con maestría en cerveza, luego de que su padre se cansara de administrar el hotel original, que funcionó durante muchos años en el lugar.
Con una ubicación tan favorable (muy cerca de la Terminal de Buses y del corazón de la ciudad, San Francisco), Baptista, que hace 13 años ya fabricaba la cerveza artesanal Saya en un espacio continuo al hotel, decidió aprovechar la calidad de su cerveza, cada vez más conocida, con la demanda turística que hace de La Paz una ciudad desde donde se pueden aprovechar todos los puntos turísticos del país y que por si misma es uno de los atractivos más importantes.

Un paquete completo
Junto a Alister Mathew, de Gravity Assisted Mountain Biking, combinan el encanto de la Hoyada con la exhuberancia natural de los Yungas, a donde llegan los turistas para experimentar la adrenalina de recorrer el famoso “Camino de la Muerte”, la vieja carretera a Coroico conocida por sus curvas cerradas y peligrosas, lo angosto de su tramo y sus profundos precipicios.
Los dos empresarios han logrado crear un peculiar circuito, en el que los turistas viven experiencias únicas. En el caso del The Adventure Brew Hostel Brew, armonizar la fábrica de cerveza sin descuidar el hotel, fue un reto para Baptista.
Baptista ha logrado combinar sus dos pasiones, la cerveza y el turismo, y el combo le ha resultado exitoso.
Saya produce cinco distintas variedades, “la cerveza es como el vino, algunas acompañan ciertos tipos de comida, por lo que hemos trabajado en varios cursos gourmet, la cerveza negra va con pollo, la rubia con pescado… hay todo un mundo por descubrir en la cerveza”, dice Baptista. El plan es expandirse y convertirse en una cervecería ecológica, de la que pronto les presentaremos otro reportaje.
En poco tiempo la fábrica de Saya se trasladará a Achocalla, a un espacio más amplio y adecuado, donde se tendrá como prioridad la fabricación ecológica de esta cerveza.
Pero eso no significa que en los hoteles de la ciudad la cerveza pierda protagonismo.
En realidad es la figura central de la oferta, además de la comida que se sirve en el lugar la cual está acomodada al gusto de los clientes, los baños de cerveza y las distintas actividades que pueden realizarse en los hostales.
Si bien la cocina abastece con las comidas, los turistas también pueden hacer uso de ella para preparar sus alimentos. Detrás del segundo hotel que se encuentra unos metros más abajo sobre la avenida Montes, se ha habilitado un espacio para una parrilla donde los jóvenes turistas cocinan su propia comida.

Un oasis en La Paz
Este lugar, particularmente, es como salir de la ciudad al campo en menos de dos minutos. Y eso que está ubicado en el centro neurálgico de La Paz.
Un enorme jardín construido en tres pisos, con una vegetación que recuerda a los Yungas o Sorata, se ofrece como una sorpresa oxigenante para el visitante, que acaba de dejar atrás el caos vehicular de una de las avenidas más transitadas.
Este hotel es antiguo y tiene todas las comodidades modernas, Internet, televisión, lavandería, duchas calientes, baños limpios y cuartos amplios. Su estructura, con el patio interior y la fuente de piedra, común en casi todas las casas centenarias, es un encanto adicional.
Pasillos de madera con inmensos ventanales y gradas de piedra conducen a la parte trasera, donde se ha instalado en la parte baja la parrilla y arriba, en medio de la vegetación, otras dos tinas cerveceras listas para el próximo turista.
El primer hostal también ha sido refaccionado, aunque es más moderno. También tiene todas las comodidades y su arquitectura permite al turista gozar del sol al máximo, gracias a los ventanales que se comunican entre los pisos, como terrazas de vidrio.
En el último piso un lounge privado acoge a los huéspedes, que disfrutan de alguna de las variedades de Saya mientras planean su siguiente aventura; la vista de la ciudad es espectacular. Este hostal también tiene tinas para el spa de cerveza que igualmente son al aire libre. Ambos hostales tienen capacidad cada uno de 60 camas.

100% aventura
Los servicios de The Adventure Brew Hostel también incluyen una agencia de turismo que coordina los distintos tours que se ofrecen en el país, desde Rurrenabaque hasta el Salar de Uyuni.
El precio de las habitaciones es de Bs. 80 las privadas y Bs. 45 las compartidas. Económico, seguro, limpio y muy original, ha sido catalogado como uno de los mejores de Sudamérica por Loney Planet. “Por eso se habla de ‘adventure’, porque acá nosotros auspiciamos la aventura, los turistas llegan a Bolivia y les organizamos su viaje, que incluye hasta la cerveza. Hacen la ‘carretera de la Muerte’ y llegan a Senda Verde, un refugio silvestre cercano a Coroico, donde los esperan una piscina, una comida buffet y un vaso de Saya”, explica Baptista.1
Pocos se resisten a la oferta. Actualmente se tiene un flujo constante sobre todo de turistas procedentes de Europa. Ala delta, motos, caballos, bicicletas, rafting, trekking… “apoyamos todo lo que sea aventura”, dice Baptista.
Así, casi desapercibidos dentro de la ciudad de La Paz, los dos hostales funcionan con una propuesta singular y muy sabrosa, donde los jóvenes turistas disfrutan experiencias inolvidables que se reflejan en las críticas que se hacen en las distintas páginas web colgadas en la red, “No dudaría en volver”, dice uno, “Fue la experiencia más fantástica de mi vida”, escribe otro.
Y es que sin duda un baño de cerveza caliente, como preludio a todas las aventuras que se pueden vivir en La Paz y sus alrededores, en un ambiente único como el de los hostales, es una promesa de diversión segura para todos los que se animen a vivirla.


Recuadro
Las bondades del líquido de oro
Natural y saludable, la cerveza es una bebida que no contiene grasas, destaca por su aportación de vitaminas, minerales y extractos naturales.
La cerveza contiene ingredientes beneficiosos para el organismo como la levadura, la malta o el lúpulo. Consumida con moderación, contribuye a mejorar la salud cardiovascular, por el alto poder antioxidante y antiinflamatorio de los polifenoles que contiene, ayuda a retrasar la aparición de la menopausia y a reducir malformaciones en la médula espinal, además de mejorar la respuesta inmune contra agentes patógenos, responsables de desarrollar enfermedades infecciosas.
Según datos de un estudio realizado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Innsbrück, en Austria, la cerveza podría tener un efecto inmunorregulador de carácter anti-inflamatorio y aunque en un principio se pensaba que era el bajo contenido en etanol el que ayudaba a prevenir este tipo de enfermedades, se llegó a la conclusión que el beneficio provenía de la cebada y el lúpulo, los ingredientes naturales con los que se elabora esta bebida.
También es una excelente fuente de minerales esenciales como el potasio, el calcio, el magnesio y el silicio. Precisamente, algunos trabajos científicos confirman que este último mineral contenido en la cerveza puede tener un efecto positivo sobre la osteoporosis ya que, junto a los flavonoides y el bajo contenido alcohólico de la cerveza, favorecen que haya una mayor masa ósea.

Usos estéticos
Asimismo, se ha investigado el xanthohumol, un flavonoide presente en la cerveza y su contribución a prevenir ciertos tipos de cáncer. Posee una capacidad de inhibir una familia de enzimas que puede activar el proceso cancerígeno y de esta forma ejerce un papel antioxidante muy importante, incluso mayor que el de la vitamina E. Precisamente por su elevado contenido en antioxidantes, los expertos se plantean que un consumo moderado después de la actividad física podría ser útil para permitir una mejor recuperación después del esfuerzo realizado.
Los baños calientes con agua mineral y cerveza están destinados a suavizar la piel, eliminar los dolores musculares y cuidar el cabello. (Con datos de www.repsol.com)