04 marzo, 2010

Cuando votar es un karma

En las recientes elecciones, cuando Ximena Zuazo quiso votar, se encontró con que su mesa estaba en un tercer piso. Ximena es discapacitada y se moviliza en una silla de ruedas por lo que subir hasta ese piso se le hacia muy complicado. Pidió entonces poder votar en alguna de las mesas que estaban en el primer piso, pero le dijeron que no, que debía votar en la mesa que le habían asignado, eso sí, le ofrecieron darle una contraseña como si hubiera votado para que no tuviera problemas en trámites futuros. Pero Ximena, que es una mujer terca y decidida, quería ejercer su derecho ciudadano y votar. Pidió entonces que alguien de su mesa en el tercer piso bajara para que ella pudiera depositar su voto, pero se lo negaron. Al final fue cargada en brazos y de esta manera, bastante denigrante, pudo llegar hasta su mesa y votar.
Hace unos días Ximena habló con ¡OH! acerca de su inquietud por lo que sucederá en las próximas elecciones, además de contarnos con indignación lo que le sucedió en las anteriores, de esta forma iniciamos una investigación que abarca la Corte Departamental Electoral (CDE), el Defensor del Pueblo y la Federación Nacional de Discapacitados.
¿Qué pasa cuando un discapacitado debe votar?

En las urnas
En el caso de la CDE, la misma hermenéutica se sigue en todas las Cortes de los distintos departamentos. El Defensor tiene una propuesta nacional para que se incluyan beneficios especiales para los discapacitados en el sistema de votación y por su parte los discapacitados han intentado en varias formas que el sistema de votación pueda incluir medidas especiales para personas con discapacidad motora, pero no han tenido éxito hasta ahora.
Teclo Gonzáles, ejecutivo principal de la Federación Nacional de Discapacitados habla de más de medio millón de personas con discapacidad en el país. La mayoría con serios problemas físicos a la hora de depositar su voto. “Se ha ido trabajando con lo que es el municipio para las rampas, pero lamentablemente para estas municipales no tenemos rampas, muchos tienen que subir varios pisos. Pedimos espacios para que las personas con discapacidad puedan votar en la planta abajo, pero hasta ahora no se cumple. Todos están ocupados en hacer campaña. Durante varios años hemos pedido que nos den mesas específicas, pero no nos han escuchado. Incluso hay discapacitados que son jurados y deben cumplir su deber. En la ley 1678, (Ley de las personas con Discapacidad) no se menciona en ningún acápite a los discapacitados al momento de emitir su voto”, explica Gonzáles.
Para María Luisa Kent, Vocal de la Corte Departamental Electoral de La Paz, el derecho a votación es indiscutible, sin embargo acepta que hasta ahora no se tiene nada previsto respecto a las personas con discapacidad motora, “de pronto en la nueva ley electoral que se va a empezar a tratar en el Congreso se pueda abordar este tipo de problemas, siempre y cuando exista una demanda porque tiene que haber una cantidad de personas que estén registradas como discapacitadas y que sea suficiente importante como para destinar un espacio para que voten. No tenemos en la Corte ninguna información específica sobre si la persona es discapacitada o no.”
De acuerdo a Kent es muy complicado para la Corte disponer que todas las mesas estén en la planta baja, “es prácticamente imposible, hay que utilizar las instalaciones de los establecimientos. No podemos garantizar que los discapacitados no tengan que subir gradas.”
Si bien los municipios deben trabajar en la construcción de accesos (rampas) para los discapacitados en distintos lugares como aceras y colegios, hasta que esto suceda, una alternativa que se baraja es la de modificar la forma de empadronamiento y que en el registro se actualice si la persona tiene discapacidad o no, para después, con este censo, ubicar mesas en los primeros pisos de escuelas y colegios en el momento de la votación, pero según Kent, hasta ahora no hay ninguna disposición que se esté analizando para la nueva ley electoral al respecto.”El votar es un derecho como en cualquier parte, sin embargo en nuestro sistema electoral actual, tal cual está diseñado el código de procedimiento, la modalidad de votación no se ha cambiado y no sé si en la próxima ley electoral vaya a modificarse”.

Modificar el código
Para la Defensora del Pueblo, Rielma Mencias, está claro que es necesario un empadronamiento previo. “Dentro de la Defensoría tenemos una adjuntoría donde se trabajan los derechos de las personas con discapacidad y dentro de estos derechos se abordan distintas temáticas. En el tema específico del ejercicio de derecho al voto, hemos hecho desde un principio nuestra incidencia para que por lo menos una parte de personas con discapacidad, los no videntes, puedan votar a través de una sercha especial donde se puede identificar al candidato. También hemos logrado que en las publicidades de la Corte se ponga lenguaje de señas o rótulos en las pantallas televisivas para que las personas con discapacidad auditiva puedan entender los mensajes lanzados por esta institución.
Respecto a las mesas accesibles, se ha dicho que se va a hacer un estudio de factibilidad porque se tienen que tomar varias consideraciones.”
De acuerdo a Mencias, es necesario un empadronamiento previo para que la Corte pueda identificar a las personas y su discapacidad y habilitar una mesa en planta baja para personas con discapacidad, pero para ello las personas deben estar previamente identificadas bajo esas características. “Las mesas al estar repartidas en diferentes pisos impiden la llegada de las personas con discapacidad, y aunque haya la voluntad del presidente de la mesa tanto como de los vocales para facilitar el voto, implica o el traslado de la persona a ese piso o el traslado de la mesa hacia donde está la persona, lo que genera demoras y observaciones respecto a mover la mesa a otro lugar, por lo que se piensa en hacer un estudio previo”.
Sin embargo, pese a las intenciones, no se tiene prevista una fecha para este estudio previo, e incluso contraviene con lo dicho por la vocal María Luisa Kent, de que no se han tomado previsiones hasta el momento para analizar la inclusión de las personas con discapacidad motora en el proceso electoral.
Así las cosas, un importante porcentaje de ese más de medio millón de personas con discapacidad, el 38.5% (que es el porcentaje de personas con discapacidad motora), se encuentra en serios problemas a la hora de emitir su voto, pero hasta ahora poco se ha hecho al respecto. Con una elección más que ya viene, nuevamente tendrán que pasar por el karma de una votación incierta y de no poder ejercer a cabalidad sus derechos ciudadanos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Mónica...soy Leonor Miró. Creo que si no me equivoco, eres la chica que dejo el cole "el Pinar" en Valldoreix (Barcelona)para irse a Bolivia. Estamos intentando contatar con toda la clase y por la foto creo que eres tu. Te dejo mi mail. Por favor ponte en contacto. Gracias.
leonor@doblebanda.com