08 noviembre, 2010

Conservación: Los Tiempos gana premio

Conservación Internacional, la Asociación de Periodistas de La Paz, la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia, la Fundación Estás Vivo, el Centro Internacional de Periodistas y la Federación Internacional de Periodistas Ambientales premiaron ayer a los periodistas ganadores de la décima versión del certamen Premio de Reportaje sobre Biodiversidad 2010 en una ceremonia emotiva que se realizó en el Museo Nacional de Arte.

Otra vez Los Tiempos estuvo entre los finalistas del concurso, que este año recibió más de 70 reportajes. La Revista ¡OH! se hizo acreedora al tercer puesto por el reportaje “La fiebre del oro amenaza a Coroico” publicada en mayo pasado. La investigación, hecha por los periodistas Mónica Oblitas y Rafael Sagárnaga, denunció la extracción ilegal de oro en el río de Coroico y sus consecuencias para las comunidades. Este reportaje se publicó también en la revista Extra de El Deber y en la revista Día D de El Nacional. En 2007 Oblitas y Sagárnaga ganaron el primer premio nacional de este certamen y luego el primer premio en Latinoamérica.

En esta ocasión Miriam Jemio fue la ganadora del primer lugar con el reportaje “El costo de la energía en el río Madera”, publicado en la revista Herencia Desarrollo Sostenible y Medio Ambiente. El reportaje analiza el costo para el bienestar humano de construir mega-represas en Brasil y en Bolivia.

Por su parte Mauricio Carrasco, del periódico Cambio, ganó el segundo lugar con el reportaje “Sequía y contaminación matan a Cotapachi, antigua laguna inca”, que se publicó en junio en la revista Siete Días.

Jemio viajará a Cancún, México, para participar de la Cumbre de Cambio Climático de las Naciones Unidas, COP16. Carrasco recibió un cheque por $us 600 y un fin de semana en el ecoalbergue comunitario de San Miguel del Bala, en el Parque Nacional Madidi, mientras que Oblitas y Sagárnaga recibieron $us 400.

Eduardo Forno, Director de Conservación Internacional, destacó la calidad de los trabajos y explicó que esta versión es “particularmente importante y simbólica para CI Bolivia ya que durante esta primera década, el Premio ha logrado captar el interés de los medios y los periodistas.

01 septiembre, 2010

Las negociaciones de Bonn y el cambio climático


Medio Ambiente. Las negociaciones en Alemania, rumbo a lo que será la reunión más importante acerca del cambio climático en México, terminaron en una situación incierta. Los Estados Unidos y otros países desarrollados continúan tratando de que el Protocolo de Kyoto acabe. El resultado de este primer texto base, según los analistas, no tiene balance para las naciones en desarrollo y más bien afirma el controvertido acuerdo de Copenhague. Ninguno de los acuerdos que propuso Bolivia en Tiquipaya ha sido considerado.

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¿Qué pasó en Bonn hace un mes? ¿Qué significa lo ocurrido para Bolivia? ¿Qué pasa con el cambio climático, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la ayuda económica para los países en desarrollo? ¿En qué ha quedado la Cumbre de los Pueblos que se hizo en Tiquipaya?
Hace un mes atrás, la ciudad alemana fue sede de la primera reunión de los negociadores de la UNFCCC que tienen en agenda dos reuniones más antes de la más importante que se realizará a fin de este año en Cancún, México.
En estas reuniones se debe afinar el texto que servirá como base para los acuerdos que se podrían firmar en México, que deben respetar las decisiones de todas las naciones que forman parte del principal organismo internacional de cambio climático.
Sin embargo, este primer paso no ha sido lo que muchos países, como Bolivia, esperaron. Luego del fallido encuentro en Copenhague el año pasado, se buscaba mucho más en Bonn.
En Dinamarca la COP15 terminó con un acuerdo que inicialmente firmaron sólo cinco países, Estados Unidos, Brasil, India, China y Sudáfrica. El acuerdo no era vinculante legalmente y sólo establecía intenciones, pero no hechos. No hubo ningún tratado acerca de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que fuera determinante en la lucha contra el cambio climático, tampoco se establecieron responsabilidades claras.
Para muchos el encuentro, en el que por primera vez participaban docenas de presidentes de diferentes naciones haciendo de este tema un asunto político y ya no solamente ambiental, fue un fracaso.
Bolivia estuvo entre los más críticos junto a los demás países del ALBA.
El país tomó protagonismo luego del discurso de Evo Morales, que en esa ocasión se dirigió a la plenaria de la UNFCCC con duras palabras acusando a Estados Unidos de ser el culpable por el fallo de la reunión.
Poco tiempo después de la COP15 de Copenhague, el gobierno boliviano convocó a la primera Cumbre Mundial de los Pueblos, a realizarse en Tiquipaya en abril de 2010.
La Cumbre de los Pueblos contó con la presencia de más de 35.000 personas que asistieron a las distintas plenarias y reuniones que se llevaron a cabo durante tres días en Cochabamba y de las que emergió el Acuerdo de Tiquipaya (ver recuadro).
Al término del encuentro, el gobierno dijo que este acuerdo sería presentado ante la UNFCCC que había anunciado que incluiría en la agenda de Bonn, todas las propuestas que se hicieran antes de abril de este año. Bolivia presentó las conclusiones justo en la fecha indicada. Estas estaban abocadas sobre todo a la justicia climática y a las responsabilidades de las naciones desarrolladas con los países en desarrollo.
A pocos días de iniciadas las negociaciones de junio en Bonn, el embajador ante la ONU Pablo Solón, declaraba su optimismo acerca del avance en la agenda y prácticamente aseguraba que las conclusiones de Tiquipaya serían incluidas en ella.
En la primera conferencia de prensa Yvo de Boer, el saliente secretario ejecutivo de la UNFCCC hasta este mes, también dijo que algunas de las conclusiones de Tiquipaya podrían ser incluidas en la agenda que se estaba tratando.

Tiquipaya cero
Pero no ocurrió así. En contra de lo que pidieron Bolivia y China, la mayoría de las negociaciones se hicieron a puerta cerrada. Se emitían comunicados oficiales al término de cada jornada y los periodistas tenían que “pescar” las noticias persiguiendo a los delegados de cada país en los pasillos. Las conferencias de prensa parecían anuncios diplomáticos.
Pocos fueron los críticos hacia las negociaciones porque todo se manejaba con mucha cautela. Recién al final empezaron a aparecer resultados que merecían titulares.
El último día se supo que ninguna de las propuestas que emergieron de la Cumbre de los Pueblos de Tiquipaya había sido incluida en la agenda base de negociaciones. “Este es un texto para complicar la situación. Pensamos que iba a ser balanceado y trabajamos para eso, pero no se ha incluido ninguna de las propuestas emergentes de Tiquipaya y excluye algunas de las propuestas del G77 y China.”, explicaba un indignado Pablo Solón.
Según el análisis, el texto sólo hace referencia al Acuerdo de Copenhague sin tomar en cuenta muchas de las referencias del Protocolo de Kyoto, lo que debilita este acuerdo y prácticamente lo elimina, que es lo que buscan Estados Unidos y otros países desarrollados.
“Es un texto sin balance. No lo aceptamos. Vamos a apelar a los movimientos sociales de todo el mundo, la situación es muy crítica. Si este documento es el que se va a trabajar en Cancún, el futuro de la humanidad y de la Madre Tierra está en peligro.”, dijo Solón.
Para los países en desarrollo, la discusión acerca del futuro del Protocolo de Kyoto pone en riesgo el único acuerdo vinculante legalmente al que están suscritos algunos países desarrollados, como es el caso de los de la Unión Europea.

El resultado
El texto, con el que se trabajará en la siguiente reunión en agosto también en Bonn, muestra el compromiso del Grupo Especial de Trabajo a Largo Plazo (AWG-LCA) para realizar debates sobre la reducción de gases de efecto invernadero, la adaptación a los efectos del cambio climático, la transferencia de tecnologías limpias, la reducción de las emisiones de la deforestación y la estructuración de las finanzas y acuerdos institucionales. Sin embargo no establece ningún acuerdo legalmente vinculante que obligue a los países a cumplir su parte.
Un segundo grupo de trabajo sobre acción climática, que se centra en los compromisos de reducción para los 37 países industrializados que han ratificado el Protocolo de Kyoto, también se reunió en Bonn.
En este grupo, los países comenzaron a trabajar para convertir en realidad las promesas de reducción de emisiones. Sin embargo, las promesas de los países industrializados están muy por debajo de lo necesario para mantener el aumento de la temperatura en 2 grados centígrados, y obviamente mucho más lejos del 1 grado centígrado que propuso Bolivia.
Las promesas hechas por los países ricos hasta el momento suman alrededor de 12-19% de las emisiones de los niveles de 1990 para el año 2020. Los países industrializados, como grupo, han manifestado su voluntad de asumir un objetivo de -80% para 2050. Esto no es suficiente.
Al respecto Jean Pascal van Ypersele, vicepresidente del IPCC (Panel Intergubernamental de Cambio Climático) explicaba que el cambio climático no espera y que los países en desarrollo son los que más sufren las consecuencias de esta burocracia que impide se lleguen a acuerdos determinantes. “El daño que se está haciendo al demorar las soluciones es irremediable”, aseguró el científico.
La reunión de Bonn tuvo la asistencia de más de 4.500 participantes, entre ellos delegados gubernamentales de 185 gobiernos, junto con representantes de comercio, industria y organizaciones ambientales.

¿Y Cancún?
Se espera mucho de Cancún, donde se realizará la COP16. Pero los pronósticos de lograr un acuerdo que sea vinculante legalmente y que establezca de una vez por todas las responsabilidades, derechos y obligaciones de cada país, no son los mejores.
El presidente Evo Morales ha propuesto retrasar esta reunión determinante hasta que se logren algunos acuerdos en las reuniones previas que trabajarán la agenda, y sobre todo Estados Unidos establezca sus responsabilidades e intenciones, pero la UNFCCC ha sido explícita.
Yvo de Boer dijo que “sería posible incluso postergarla (la COP16) hasta el año 3.000, pero eso significará que Estados Unidos lleva la batuta respecto a la agenda global del cambio climático y eso no puede aceptarse. Quizá no se esté avanzando lo suficientemente rápido, pero se está avanzando, tengo esperanzas en el proceso de Cancún y en el siguiente que se realizará en Sudáfrica, lamentablemente es un tema que le afecta a los más vulnerables y ellos no pueden esperar, pero estamos avanzando en una ruta positiva.”
Al respecto, el embajador mexicano Luis Alfonso de Alba, próximo anfitrión en Cancún de la Conferencia de las Partes, COP16, explicó que se están identificando las acciones que necesitan acuerdos jurídicamente vinculantes como es la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para hacer más efectiva la reunión.
“Se están identificando los procesos que necesitan un marco legal necesariamente y creemos que Cancún será una oportunidad de ver más maduramente esos procesos. El proceso de negociación no va a terminar en Cancún o en Sudáfrica (en la COP17), no queremos cerrar ninguna posibilidad en Cancún, pero queremos ser realistas, tenemos clara la necesidad de establecer la estructura para el financiamiento y cómo transferirlo, a partir de allí se puede trabajar en la adaptación”, dijo de Alba.
Para el diplomático mexicano el que se vea la reunión de Cancún de forma pesimista no ayuda a nadie, “pero somos realistas y vemos el análisis del proceso y cómo se está realizando. No sólo se depende de Cancún, es un trabajo de todos los días, hay una gran parte de naciones que van a participar en la reunión que son víctimas no responsables. Nos interesa mucho que Cancún se vea como un esfuerzo de Latinoamérica.”
Yvo de Boer será reemplazado por la costarricense Christiana Figueres, que tiene que asumir la responsabilidad de llevar adelante las siguientes Conferencias de las Partes. Ella sabe que no será una tarea fácil, “asumo que este trabajo es difícil de cumplir, pero intentaré hacerlo con la misma responsabilidad que Usted”, le dijo a de Boer al cierre de la plenaria de la UNFCCC en Bonn.
Con una agenda todavía por concluir y el descontento de muchos países en desarrollo por cómo se están llevando a cabo las negociaciones, es difícil predecir lo que ocurrirá en Cancún. Bolivia ya ha declarado que denunciará ante la ONU la exclusión del Acuerdo de Tiquipaya.
Hasta ahora lo único cierto es que mientras el tiempo pasa, la situación respecto al cambio climático y el calentamiento global no mejora y cada vez es más lo que se pone en riesgo.

Recuadro
El Acuerdo de Tiquipaya
Entre otros puntos, Bolivia propone liberar los derechos de propiedad intelectual referentes a la tecnología que podría transferirse de los países desarrollados a las naciones en desarrollo, y disminuir el aumento de la temperatura a 1 grado, aunque también apoya los 1.5 que proponen otros países.
Se ha propuesto la creación de un tribunal del cambio climático, el que el gobierno boliviano asegura que es urgente al no existir hasta ahora ningún mecanismo de sanción para aquellos países que no cumplan con sus compromisos ambientales.
En cuanto al mecanismo REDD+ y los mercados de carbono, Bolivia continúa siendo bastante crítico respecto a este tema.
Pablo Solón, embajador de Bolivia ante la UNFCCC, declaró en Bonn que “hemos planteado que para hablar de este tema es necesario primero preguntarnos si han sido o no efectivos (los mercados). Hay que ver qué porcentaje de deforestación se ha reducido producto de los mercados que ya están vigentes. Es necesario saber cómo evitar que los mercados de carbono generen especulación y nuevas burbujas financieras. Tenemos que saber cómo evitar que los mercados de carbono se conviertan en un mecanismo para que los países desarrollados no cumplan con su responsabilidad (de reducir las emisiones de carbono) y la transfieran a las naciones en desarrollo. Hay que saber cuál será el impacto de estos nuevos mecanismos que se quieren crear sobre las reducciones domésticas en los países desarrollados. A nosotros nos parece que será una absoluta irresponsabilidad avanzar en este tema si no se clarifican todos los aspectos. Estamos diciendo que nos compensen, pero no a través de mecanismos de mercado porque si es así ¿quién ayuda a quién?”
Bolivia pide destinar el 6% del PIB de los países desarrollados a favor de la lucha contra el cambio climático de los países en desarrollo.
Se pidió valorizar y recuperar las agriculturas locales campesinas e indígenas y los conocimientos ancestrales de producción y recolección de alimentos.
Se estableció en cuatro artículos que la Madre Tierra es un ser vivo. Así como los seres humanos tienen derechos, ella los tiene, a ser respetada, a la continuación de sus ciclos vitales libre de las alteraciones humanas, y a mantener su identidad.
Se expresó el rechazo ante la moción de adaptación al cambio climático entendida como la resignación ante los impactos. Los países desarrollados deben adaptar sus estilos de vida y de consumo mitigando su impacto a la Madre Tierra. También se acordó la constitución de redes entre los pueblos del mundo que tengan capacidad de acción para fortalecer las acciones a determinar en Cancún, México, y con posterioridad obtener el poder de decisión y acción para realizar cambios.

Recuadro 2
Glosario
UNFCCC: Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático
REDD+: Mecanismo de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación.
COP: Conferencia de las Partes.

Antonio Eguino: “Los cineastas tenemos que correr todos los riesgos”

Texto: Mónica Oblitas

Personalidad. Es sin duda uno de los directores de cine más importantes de Bolivia, su visión personal reflejada a través de sus películas, le ha dado un matiz diferente a la historia del celuloide nacional.
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Se sabe de Antonio Eguino que es uno de los maestros del celuloide boliviano. Para quienes hemos compartido un poco más con él, a través de por ejemplo sus talleres de fotografía, se sabe también que no tiene un carácter fácil, ni pueden esperarse sonrisas o halagos de su parte, pero como él mismo explica en esta entrevista, es porque no le interesa quedar bien con nadie. Eguino dice lo que piensa, y esa actitud se ha reflejado en sus películas, algunas de las cuales son consideradas íconos en el cine latinoamericano, como es el caso de “Chuquiago”, que reflejó en su momento a una pujante sociedad paceña que intensificaba sus fragmentaciones sociales.
Del transcurso de varias décadas de fructífera carrera y de los nuevos proyectos que está dispuesto a abordar, “porque el cineasta debe correr todos los riesgos”, hablamos con Antonio Eguino.


¡OH! ¿Cómo fueron sus inicios en el cine?
Estudié realización cinematográfica en el Film School de la Universidad de Nueva York hasta el año 1966, luego volví a Bolivia después de 10 años de ausencia. Dentro de mis estudios hice varios trabajos en cine, en especial el más importante, el de fin de grado, que era la historia de una muchacha boliviana que por motivos de incompatibilidad con la gran ciudad y su temperamento frágil frente a la agresividad citadina, decide quitarse la vida, mi película se llamó “The victim”, La victima. Mi primera experiencia de llevar una historia real al cine. Durante los estudios tuvimos como catedrático, en una breve temporada, a Sydney Lumet, prestigioso director cuyas películas han expresado una visión importante del cine norteamericano.

¡OH! ¿Qué otras experiencias han sido claves en su formación como cineasta?
Desde mi retorno inicié algunos trabajos de reportaje, luego estuve cerca al grupo formado por Jorge Sanjinés, que se convirtió en la Productora Cinematográfica Ukamau, el inicial grupo Ukamau, juntamente con Oscar Soria, Ricardo Rada y mi persona. Estuvimos analizando varias posibilidades hasta que llegó mi primera experiencia importante dentro del grupo que fue un largometraje, la película “Yawar Mallku”, (Sangre de Cóndor), estrenada en 1969, donde yo realicé la dirección de fotografía y participé en toda la producción, incluso viajando con la película a festivales internacionales. Esta fue la primera e intensa experiencia en el inicio de mi carrera cinematográfica. Más tarde hice mi primer trabajo, un cortometraje llamado “Basta”, sobre la nacionalización de la empresa petrolera Gulf Oil. Esta fue otra nueva experiencia, una película política, con una nueva propuesta de lenguaje agresivo y efectista. Fue mi periodo de compromiso político en el campo del cine.

¡OH! Usted pasó de la fotografía al cine, ¿Alguna preferencia? ¿Cómo se conjugan estos dos artes?
La fotografía fue mi primera pasión, luego siempre estuve cerca a la imagen. Primero estudié fotografía en Nueva York y al poco tiempo me interesé por el cine. He tenido una larga experiencia de trabajo como fotógrafo tanto en Nueva York como en La Paz, realizando una gran variedad de trabajos profesionales y la búsqueda fotográfica propia del apasionamiento por el medio, la constante exploración de las posibilidades estéticas, la satisfacción personal de obtener imágenes nuevas y satisfactorias. Podría decir que me gané el sustento con la fotografía más que con el cine.
En todos los trabajos que hice como cineasta, la fotografía ha sido siempre un complemento importante, un gusto aparte, de cómo lograr buenas imágenes en las diferentes historias y en muchos casos creo que mi búsqueda estética fue lograr imágenes muy elaboradas. En muchas oportunidades, siempre he comenzado la planificación de una escena con la composición fotográfica y el desarrollo de la imagen, siempre le he dado mucha importancia a la fotografía en el contexto cinematográfico.

¡OH! ‘Chuquiago’ es una de sus películas más premiadas y reconocidas en el cine nacional e internacional. En ese sentido, ¿la considera su obra más significativa?
Cuándo un cineasta debe elegir entre sus obras, sobre cuál es la favorita, puede ser una pregunta difícil, como cuál de los hijos es el preferido. Pero debo reconocer que mi película ‘Chuquiago’ me ha dado las satisfacciones más grandes por los éxitos y reconocimientos que ha logrado.
Hay experiencias cinematográficas únicas, en términos de que todo sale bien, todo encaja, desde la historia trabajada, pasando por la armonía del equipo que me acompañó, hasta la trayectoria nacional e internacional de la obra. De algún modo ‘Chuquiago’ ha sido una experiencia única, cuando se estrenó la película en La Paz fue grande mi sorpresa por el enorme éxito de taquilla, las colas de la gente frente al cine y los comentarios favorables de los espectadores.
Al mismo tiempo se publicaron algunas de las feroces y despiadadas críticas que recibí localmente en el momento de su estreno. Según mis críticos yo había hecho una película que callaba más de lo que decía, era un reclamo de por qué no hacía un cine de combate o de compromiso político. Lo que yo quise hacer y lo defiendo siempre, es una película que analice nuestra sociedad, que nos haga reflexionar, que examine lo que somos. Décadas después, la película ha sido reconocida por propios y extraños entre uno de los clásicos del cine boliviano y latinoamericano.

¡OH! ¿Cómo definiría Ud., el cine, cuál es su concepción?
Sin duda el cine es la expresión creativa que aglutina a las otras artes en un propósito que es la posibilidad de sorprender, emocionar, atrapar o entretener a una audiencia dentro de un recinto oscuro y cerrado, donde se puede transmitir una idea, historia, sentimiento o cualquier otra expresión que a través de las imágenes en movimiento trasciendan el tiempo y el espacio. En términos personales, esta experiencia es la que uno persigue o intenta, pero no se la logra todo el tiempo.
Si una película cumple el propósito de emocionar a un espectador, se ha logrado exitosamente esta transmisión de sentimientos e ideas.

¡OH! Con el paso de los años ¿ha cambiado su idea sobre para quién son sus películas? ¿Ha pensado en la audiencia?
La verdad es que nunca he pensado específicamente para qué audiencia he realizado mis películas. En líneas generales siempre que he estado trabajando en proyectos que me han entusiasmado, que he considerado importante el poder desarrollarlos y lo que he hecho, es por que a mi me gustaba o apasionaba, no por el cálculo de qué audiencia me convendría más. Una película, por la elaboración y el costo detrás del proyecto, es un producto cultural que se lo ofrece al gran público y luego es el propio comportamiento del público que a uno le va diciendo a qué grupo social uno ha llegado con preferencia. Por ejemplo en el caso de mi última producción, ‘Los Andes no creen en Dios’, después de escuchar muchos comentarios aquí y afuera, me fui dando cuenta que era el público de personas mayores las que más disfrutaron de mi propuesta temática, no tanto así el público joven.

¡OH!. El cine está compuesto de varios elementos, tales como la imagen, el sonido, los diálogos, etc. ¿Considera Ud. que hay algún elemento cinematográfico de mayor importancia, aquel que traza el perfil de la película?
Se debe considerar el equilibrio y armonía de todas las partes que hacen un producto cultural final. El cine es ese balance y el aporte de cada especialidad es determinante. Lo importante que la obra contenga estos elementos que apoyen y se complementen en el resultado final, que es ofrecer una historia novedosa, fresca e interesante al público, con aportes de cada especialidad, que apoyen el todo y no necesariamente sobresalgan fuera de la propia obra. Esto por supuesto es un planteamiento teórico, un deseo, a menudo en el resultado final siempre resalta algún aspecto más que otro, que la música, la fotografía o la ambientación.

¡OH! Estos elementos de los cuales hablamos, en su conjunción generan un lenguaje cinematográfico. ¿Cree Ud, que el cine boliviano tiene un lenguaje propio, un lenguaje en formación?
Es muy difícil tratar de encontrar un factor común que hace un cine nacional, Depende de los autores y de los momentos en su historia. En el cine realizado en nuestro país, creo que se debe analizar la contribución de los diferentes cineastas, en su momento, que han aportado con obras que ayudan a comprender mejor a un país, a un pueblo, en sus historias, tradiciones, su cultura y su identidad, además de las imágenes que caractericen a una sociedad, o parte de ella, en su modo de ser, hablar y comportarse. Si analizamos la obra de Jorge Ruiz podemos afirmar con certeza que él aportó al mejor conocimiento de la otra Bolivia, allá en los años cincuenta, con sus maravillosos documentales sobre diferentes temas de la población indígena. Tal vez el conjunto de obras de un periodo o época puedan marcar la identidad de un país. Cada película es una contribución de la interpretación de la realidad del país, la propia personalidad y la creatividad del realizador también marcan la visión del cineasta hacia su propio país.

¡OH! ¿Cuál sería su diagnóstico sobre el cine boliviano de los últimos años?
Estamos frente a un nuevo reto o desafío en un momento de cambios tecnológicos y de propuestas cada vez más novedosas que nos llegan de afuera. Las condiciones en nuestro país para la realización de nuevos emprendimientos cinematográficos son cada vez más difíciles. No existe un apoyo real de parte del Estado, el CONACINE continúa en un letargo de no saber qué camino tomar.
Si bien estamos en pleno proceso de un significativo y trascendental cambio tecnológico, el del soporte de cine hacia el video digital, es una realidad que nos ha librado de la dependencia de trabajar en el extranjero para la post producción, ha desaparecido en gran parte la parte morosa y cara del proceso, la facilidad de lograr imágenes digitales y el acceso al equipo cada vez más económico, puede ser una gran ventaja, pero al mismo tiempo lo fácil se hace una rutina y se pierde o descuida el rigor del medio. La calidad o la artesanía que ha caracterizado al cine en más de 100 años de existencia, puede ir desapareciendo si en la realización se pierde o descuida el rigor y la calidad en todos los aspectos técnicos y estéticos.
Lastimosamente, la mayoría de los ejemplos últimos de largometrajes nacionales tienen este descuido, se pueden percibir un cúmulo de problemas, no hay la suficiente maduración tanto de ideas para un buen guión, ni la precisión de lograr buena obra de calidad con estándares de profesionalidad. Hoy en día producir una imagen es incluso fácil para un niño, la responsabilidad de presentarla al público requiere adecuada formación, experiencia y un propósito de hacer lo mejor posible para exhibir un nuevo producto.

¡OH! ¿Y sobre la fotografía?
Hoy en día tenemos a muchos profesionales de la fotografía en nuestro medio, que han contribuido creativamente a muchas obras recientes. Ahora, en términos estrictamente profesionales, tenemos que avanzar más, tenemos que ayudar a formar nuevos valores en la imagen, el medio tiene que ser más exigente, la competitividad es muy importante en la formación de nuevos valores y talentos.

¡OH! Si pudiera retroceder en el tiempo ¿qué cambiaría?
Me hubiera gustado hacer más películas, emprender otros proyectos, contar otras historias que se quedaron en deseos irresueltos. El problema es que no se trata solamente de los impulsos creativos, o el de querer hacer cine, la realización cinematográfica es un trabajo complejo que requiere mucha inversión de tiempo y de dinero. Por las características de nuestro medio pequeño en el contexto regional, todos los cineastas bolivianos tenemos que convertirnos en nuestros propios productores, correr todos los riesgos, jugarse el todo por el todo.

¡OH! ¿Podría hablarnos de sus futuros proyectos?
Estoy en un momento difícil en mi carrera como cineasta. Todavía me estoy recuperando del déficit que arrojó mi última producción, si bien me fue muy bien localmente, no me fue como yo esperaba en el exterior, lo que significa que tengo que asumir mis compromisos económicos con otros ingresos que no provienen de la película misma. En síntesis, el cine en un compromiso que cada cineasta debe asumir, en mi caso ha sido una experiencia dura, donde estoy sacrificando el patrimonio acumulado en toda la vida por una obra que he decidido llevar a cabo. Al margen de esta consideración, ahora estoy escribiendo un nuevo proyecto, que quisiera sea algo muy diferente a lo que he realizado anteriormente. Por el momento no puedo asegurar nada, puesto que para emprender una nueva aventura en el cine se requiere nuevamente lanzarse al todo por el todo y tener la suficiente energía y esperanza de poder hacerlo.

¡OH! Aparte de las suyas ¿cuál es su película favorita?
Con el paso de los años, yo me convierto también en crítico de mi propia obra, así que no necesariamente mis películas son mis preferidas en la elección de “mis favoritas”. El transcurso del tiempo aclara las tendencias y la apreciación que uno tiene de lo mejor que ha visto. Depende de las circunstancias y el momento de la vida. Yo he sido influenciado a lo largo de mi carrera por varios cineastas. Cito por ejemplo la película “El prestamista” (The pawn broker) de Sydney Lumet, que vi en los años sesentas y que me marcó precisamente en mis años formativos como cineasta. De igual modo películas rusas como “Vuelven las grullas” o “La balada del soldado”. Stanley Kubrick ha sido probablemente un ícono que me ha dejado huellas profundas. En fin, dentro de la historia de las películas clásicas, no puedo dejar de mencionar a “Casablanca” o al “Padrino I”.

¡OH! Para terminar la entrevista ¿cambiaría algo de su carrera?
No me agrada mucho quedarme en el recuerdo de lo que hice, o el regodeo de lo que pienso que he logrado. Estoy siempre en una posición de no aferrarme de mis apoyos del pasado o los metafóricos. Quisiera poder continuar en una búsqueda de nuevas historias y estilos. Quisiera explorar áreas de nuestra sociedad que siento deben ser examinadas con más acuciosidad, me duelen e incomodan muchos aspectos del país que quisiera hincarle el diente, dicho de una manera prosaica, para no quedarme solo en la visión pesimista a la que he sido proclive. Tengo la esperanza que todavía puedo contribuir con alguna nueva película.

El perfil
Nace en 1938 en la ciudad de La Paz pero viaja muy joven a los Estados Unidos para estudiar ingeniería mecánica. Una vez allá se decanta por la fotografía y comienza a trabajar como asistente de un fotógrafo en Nueva York. Posteriormente estudia fotografía y cine en el City College de la misma ciudad.
A su regreso a Bolivia, en 1967, se une al Grupo Ukamau del cual pasa a ser su director de fotografía y operador de cámaras. Bajo las órdenes de Jorge Sanjinés, Eguino es el diseñador de imágenes en clásicos del cine latinoamericano como Yawar Mallku (1969) y El coraje del pueblo (1971). Principalmente en el primero de estos filmes, se puede apreciar un hábil manejo de la cámara que logra elocuentes planos secuencia en el blanco y negro elegido.
En 1970, filma su primer corto documental titulado Basta, en el cual se aborda la nacionalización de la Gulf Oil Co desde una perspectiva militante. Cuando Sanjinés no puede retornar a Bolivia después del golpe de estado de Hugo Banzer, el grupo Ukamau se divide en dos, en Bolivia quedan Antonio Eguino y Óscar Soria quienes crean la Empresa Ukamau. La nueva empresa tiene que esperar hasta 1974 para estrenar su primer largometraje de ficción, Pueblo chico. El filme narra la historia de un muchacho que retorna a vivir a su país luego de haber estudiado en el exterior y cómo este se empieza a dar cuenta de las injusticias que se cometen en su propia tierra. Con algunas alusiones a la política y un enfoque pesimista esta película se encuentra insertada en lo que se denominó “cine posible”, aplicada a los filmes que se hacían porque solo de ese modo era posible realizarlos, no solo al cine que era necesario hacer sino al que era posible realizar en las difíciles condiciones de censura.
Parte del “cine posible” era también Chuquiago (1977), en la cual entrelaza cuatro historias de habitantes de la capital boliviana quienes a su vez representan distintos estratos sociales. Este filme ha sido el de mayor éxito comercial en la historia del cine boliviano, visto por más de un millón de espectadores en su estreno. Semejante éxito conquistó de parte de la crítica y de los jurados de los festivales internacionales.
Amargo Mar (1984) es su tercer largometraje que, al igual que sus dos trabajos anteriores, cuenta con guión de Óscar Soria. El filme narra los hechos de la pérdida del mar, un tema siempre polémico en Bolivia y que causó un gran revuelo por la forma en que se abordan los hechos históricos.
Después de Amargo mar, se ha dedicado también a la creación de instituciones que contribuyan al desarrollo de la actividad fílmica en Bolivia. Fue importante su papel en la creación y dirección del Conacine, así como de la Asociación de Cineastas. En marzo de 2005 comenzó la filmación de su cuarto largometraje, Los Andes no creen en dios, el cual terminó en 2007. (www.cinelatinoamericano.org)

Hostal de la cerveza, la tina está servida

Texto: Mónica Oblitas

Original. Una peculiar oferta se encuentra en el corazón de La Paz. Son los primeros hostales del país en darle al turista la oportunidad de bañarse en cerveza en una de las ciudades más altas del mundo. Estos hostales son los preferidos por los turistas más jóvenes.
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Anochece en la ciudad de La Paz, las luces empiezan a encenderse y el cielo a tomar ese azul profundo que lo hace único. La tina de baño que está al aire libre comienza a llenarse, calentada por unos leños. Un olor peculiar emerge del líquido dorado que llena la tina que ya está caliente. Es el momento para que la joven Joyce, estadounidense de 23 años, viva una experiencia única en su vida: bañarse en cerveza, a 3.600 metros de altura, bajo el marco espectacular de las laderas paceñas con sus miles de luces brillando. “Es una sensación inexplicable”, dice emocionada.
Como ella, cientos de jóvenes turistas mochileros, la mayoría veinteañeros, llegan a los dos únicos hostales en el país que ofrecen el singular ‘beer spa’ (el spa de la cerveza) The Adventure Brew Hostel, cada vez más conocidos en el exterior gracias a la página web en Internet y a que los turistas se pasan la voz unos a otros.
La idea de hacer estos dos hostales de características muy especiales, se le ocurrió al empresario Remo Baptista, ingeniero industrial con maestría en cerveza, luego de que su padre se cansara de administrar el hotel original, que funcionó durante muchos años en el lugar.
Con una ubicación tan favorable (muy cerca de la Terminal de Buses y del corazón de la ciudad, San Francisco), Baptista, que hace 13 años ya fabricaba la cerveza artesanal Saya en un espacio continuo al hotel, decidió aprovechar la calidad de su cerveza, cada vez más conocida, con la demanda turística que hace de La Paz una ciudad desde donde se pueden aprovechar todos los puntos turísticos del país y que por si misma es uno de los atractivos más importantes.

Un paquete completo
Junto a Alister Mathew, de Gravity Assisted Mountain Biking, combinan el encanto de la Hoyada con la exhuberancia natural de los Yungas, a donde llegan los turistas para experimentar la adrenalina de recorrer el famoso “Camino de la Muerte”, la vieja carretera a Coroico conocida por sus curvas cerradas y peligrosas, lo angosto de su tramo y sus profundos precipicios.
Los dos empresarios han logrado crear un peculiar circuito, en el que los turistas viven experiencias únicas. En el caso del The Adventure Brew Hostel Brew, armonizar la fábrica de cerveza sin descuidar el hotel, fue un reto para Baptista.
Baptista ha logrado combinar sus dos pasiones, la cerveza y el turismo, y el combo le ha resultado exitoso.
Saya produce cinco distintas variedades, “la cerveza es como el vino, algunas acompañan ciertos tipos de comida, por lo que hemos trabajado en varios cursos gourmet, la cerveza negra va con pollo, la rubia con pescado… hay todo un mundo por descubrir en la cerveza”, dice Baptista. El plan es expandirse y convertirse en una cervecería ecológica, de la que pronto les presentaremos otro reportaje.
En poco tiempo la fábrica de Saya se trasladará a Achocalla, a un espacio más amplio y adecuado, donde se tendrá como prioridad la fabricación ecológica de esta cerveza.
Pero eso no significa que en los hoteles de la ciudad la cerveza pierda protagonismo.
En realidad es la figura central de la oferta, además de la comida que se sirve en el lugar la cual está acomodada al gusto de los clientes, los baños de cerveza y las distintas actividades que pueden realizarse en los hostales.
Si bien la cocina abastece con las comidas, los turistas también pueden hacer uso de ella para preparar sus alimentos. Detrás del segundo hotel que se encuentra unos metros más abajo sobre la avenida Montes, se ha habilitado un espacio para una parrilla donde los jóvenes turistas cocinan su propia comida.

Un oasis en La Paz
Este lugar, particularmente, es como salir de la ciudad al campo en menos de dos minutos. Y eso que está ubicado en el centro neurálgico de La Paz.
Un enorme jardín construido en tres pisos, con una vegetación que recuerda a los Yungas o Sorata, se ofrece como una sorpresa oxigenante para el visitante, que acaba de dejar atrás el caos vehicular de una de las avenidas más transitadas.
Este hotel es antiguo y tiene todas las comodidades modernas, Internet, televisión, lavandería, duchas calientes, baños limpios y cuartos amplios. Su estructura, con el patio interior y la fuente de piedra, común en casi todas las casas centenarias, es un encanto adicional.
Pasillos de madera con inmensos ventanales y gradas de piedra conducen a la parte trasera, donde se ha instalado en la parte baja la parrilla y arriba, en medio de la vegetación, otras dos tinas cerveceras listas para el próximo turista.
El primer hostal también ha sido refaccionado, aunque es más moderno. También tiene todas las comodidades y su arquitectura permite al turista gozar del sol al máximo, gracias a los ventanales que se comunican entre los pisos, como terrazas de vidrio.
En el último piso un lounge privado acoge a los huéspedes, que disfrutan de alguna de las variedades de Saya mientras planean su siguiente aventura; la vista de la ciudad es espectacular. Este hostal también tiene tinas para el spa de cerveza que igualmente son al aire libre. Ambos hostales tienen capacidad cada uno de 60 camas.

100% aventura
Los servicios de The Adventure Brew Hostel también incluyen una agencia de turismo que coordina los distintos tours que se ofrecen en el país, desde Rurrenabaque hasta el Salar de Uyuni.
El precio de las habitaciones es de Bs. 80 las privadas y Bs. 45 las compartidas. Económico, seguro, limpio y muy original, ha sido catalogado como uno de los mejores de Sudamérica por Loney Planet. “Por eso se habla de ‘adventure’, porque acá nosotros auspiciamos la aventura, los turistas llegan a Bolivia y les organizamos su viaje, que incluye hasta la cerveza. Hacen la ‘carretera de la Muerte’ y llegan a Senda Verde, un refugio silvestre cercano a Coroico, donde los esperan una piscina, una comida buffet y un vaso de Saya”, explica Baptista.1
Pocos se resisten a la oferta. Actualmente se tiene un flujo constante sobre todo de turistas procedentes de Europa. Ala delta, motos, caballos, bicicletas, rafting, trekking… “apoyamos todo lo que sea aventura”, dice Baptista.
Así, casi desapercibidos dentro de la ciudad de La Paz, los dos hostales funcionan con una propuesta singular y muy sabrosa, donde los jóvenes turistas disfrutan experiencias inolvidables que se reflejan en las críticas que se hacen en las distintas páginas web colgadas en la red, “No dudaría en volver”, dice uno, “Fue la experiencia más fantástica de mi vida”, escribe otro.
Y es que sin duda un baño de cerveza caliente, como preludio a todas las aventuras que se pueden vivir en La Paz y sus alrededores, en un ambiente único como el de los hostales, es una promesa de diversión segura para todos los que se animen a vivirla.


Recuadro
Las bondades del líquido de oro
Natural y saludable, la cerveza es una bebida que no contiene grasas, destaca por su aportación de vitaminas, minerales y extractos naturales.
La cerveza contiene ingredientes beneficiosos para el organismo como la levadura, la malta o el lúpulo. Consumida con moderación, contribuye a mejorar la salud cardiovascular, por el alto poder antioxidante y antiinflamatorio de los polifenoles que contiene, ayuda a retrasar la aparición de la menopausia y a reducir malformaciones en la médula espinal, además de mejorar la respuesta inmune contra agentes patógenos, responsables de desarrollar enfermedades infecciosas.
Según datos de un estudio realizado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Innsbrück, en Austria, la cerveza podría tener un efecto inmunorregulador de carácter anti-inflamatorio y aunque en un principio se pensaba que era el bajo contenido en etanol el que ayudaba a prevenir este tipo de enfermedades, se llegó a la conclusión que el beneficio provenía de la cebada y el lúpulo, los ingredientes naturales con los que se elabora esta bebida.
También es una excelente fuente de minerales esenciales como el potasio, el calcio, el magnesio y el silicio. Precisamente, algunos trabajos científicos confirman que este último mineral contenido en la cerveza puede tener un efecto positivo sobre la osteoporosis ya que, junto a los flavonoides y el bajo contenido alcohólico de la cerveza, favorecen que haya una mayor masa ósea.

Usos estéticos
Asimismo, se ha investigado el xanthohumol, un flavonoide presente en la cerveza y su contribución a prevenir ciertos tipos de cáncer. Posee una capacidad de inhibir una familia de enzimas que puede activar el proceso cancerígeno y de esta forma ejerce un papel antioxidante muy importante, incluso mayor que el de la vitamina E. Precisamente por su elevado contenido en antioxidantes, los expertos se plantean que un consumo moderado después de la actividad física podría ser útil para permitir una mejor recuperación después del esfuerzo realizado.
Los baños calientes con agua mineral y cerveza están destinados a suavizar la piel, eliminar los dolores musculares y cuidar el cabello. (Con datos de www.repsol.com)

03 mayo, 2010

Aguragüe, manual para destruir una reserva protegida

Mónica Oblitas y Rafael Sagárnaga
ECOCIDIO | Una de las reservas naturales más importantes del Chaco tarijeño, está siendo destruida sistemáticamente por varios factores que no son controlados por ninguna institución. Las comunidades que habitan en el Aguaragüe están siendo seriamente afectadas.

Su belleza y generosidad aún no le han servido de nada, por el contrario, parecen convertirse en su pecado. El Aguaragüe, la serranía ante la que se abre todo el horizonte chaqueño, se muestra demasiado rica. Y sus riquezas hoy le cobran factura. En la zona se la apoda el “segundo Cerro Rico”, aludiendo a Potosí, y se recuerda que la economía del país depende fundamentalmente de lo que se exporte desde el Aguaragüe.
Verde y boscosa, cargada de vida, esta terraza natural es la última formación de la Cordillera de los Andes. Los elementos que la componen son constantemente agredidos. Los incendios forestales y los traficantes de madera arrasan con la flora y la fauna. Las obras civiles y la prospección hidrocarburífera carcomen y quiebran las capas del subsuelo. Los pasivos petroleros impregnan el aire y las rocas. Y en una suma fatal, cenizas y restos, explosiones, perforaciones y chorros de petróleo matan las aguas que dan vida al Aguaragüe.
Visitamos esta Serranía, declarada hace una década Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado, tres veces en un semestre. En cada oportunidad no resultó difícil comprobar una virtual feria de la destrucción.
Subir hacia el pico principal del Aguaragüe, por la carretera que une Yacuiba con Caraparí, permitía descubrir los efectos de las llamaradas. Parpadeantes focos ígneos destacaban en la lejanía.
Entre septiembre y diciembre, los pies de montaña reiterativamente se convirtieron en algo muy parecido a una zona de guerra. Humo, polvo, vehículos que llegan aceleradamente, tropas militares, bomberos, ambulancias, personal reclamando provisiones y equipos para combatir el fuego. Comunicaciones radiales que reportan la situación en los lugares más críticos hablaban también en tono de angustia y catástrofe.
Afortunadamente, pese al peligro, no se registraron casos graves entre los efectivos del Regimiento Aroma, la Escuela de Cóndores, la Policía, la Montada, la Prefectura o el SERNAP (Servicio Nacional de Áreas Protegidas). Pero sí se respiró muerte y dolor.

EL FUEGO
“Se quemó toda tipo de flora. Vimos muchas víboras carbonizadas, también liebres, reptiles y quirquinchos. Nos conmovió especialmente cuando observamos salir de las llamaradas a un zorro ardiendo”, señaló Harold Nagel, responsable de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Subprefectura Gran Chaco. La imagen del zorro huyendo del fuego con el pelo en llamas parece una alegoría viva que resume el drama de la Serranía. Aguaragüe en guaraní significa “pelo de zorro”.
Nagel realizó sus declaraciones mientras organizaba la provisión de alimentos y gasolina para un nuevo grupo de uniformados y funcionarios “apaga incendios”.
El 15 de octubre era posible observar, desde cualquier punto de la ciudad de Yacuiba, los fuegos que se habían iniciado un mes antes. Arrasaban ya con 1.450 hectáreas rebosantes de vegetación y fauna. Así lo establece el informe del SERNAP. Para la segunda visita de los periodistas de ¡OH!, el 12 de noviembre, el área calcinada casi se había duplicado.
“¡Pobres bichitos! -dice un guardaparques del SERNAP al referirse a la fauna- los incendios destrozan nidos, madrigueras y sus rutas naturales de migración. Estas zonas recuperan su aspecto a veces en dos o tres años, pero ya no es igual”. La intervención antrópica en toda el área, actividades ganaderas, incendios, prospecciones petroleras y desmontes para cultivos de maíz y otros cultivos temporales, han causado alteraciones irreversibles en la fauna de la región. Según la Superintendencia Forestal (1998), las especies amenazadas y en peligro de extinción en el Chaco boliviano son: jaguar, gato montés, iguanas, yacarés, perdices, charatas, anta y chancho de monte.
Hasta el 31 de ese mes, el SERNAP contabilizó nueve incendios. Siete de ellos destruyeron un total de 3.064 hectáreas. De otros dos, en la zona de Villamontes, aún no se ha logrado calcular la superficie destruida. Los fuegos convirtieron en descampados de ceniza blanca, leños de carbón y tierra lo que fue espeso bosque.
La lucha resultó ardua, baste recordar que la temperatura ambiente supera los 40 grados centígrados en el Chaco. De acuerdo a los informes prefecturales y del SERNAP, las quemazones duraron entre 4 y 20 días. Un mínimo de 80 y un tope de 180 personas tuvieron que ser movilizadas.
A momentos los esfuerzos resultaron insuficientes y se evidenció la falta de equipo para este tipo de emergencias.
“Un incendio se inició en el lado argentino el 2 de octubre. Duró 20 días. Entonces apareció en el cielo un helicóptero hidrante, pero sólo trabajó al otro lado de la frontera”, relata Augusto, un poblador que recuerda la agitación de aquellos días. Afortunadamente, la lluvia apagó aquel fuego en el lado boliviano el 22 de octubre.
A partir de noviembre las lluvias generaron otro tipo de preocupación: “Las aguas arrastran cenizas y otros materiales hacia el Picacho y Busuy. De allí gran parte de la población de Yacuiba capta el líquido elemento para su consumo. Tocaba movilizarnos para tomar medidas de mitigación. También existe el riesgo de aludes como el que en 2008 castigó a Tartagal”, explica Nagel.
En todos los casos los incendios se iniciaron a partir de la tozudez de grupos de colonos que preparan sus terrenos para la época de siembra. Para ello la vía más expedita, y contaminante, implica quemar pastizales. El problema es un eslabón en la cadena de agresiones que en años pasados avanzó hacia el Aguaragüe. A medida que las obras civiles y los proyectos petroleros abrían y dejaban sendas y campamentos, nuevos grupos de personas ingresaban al parque.
De acuerdo al informe del SERNAP, los incendios afectaron en términos de distribuciones y abundancias de algunas especies de flora prominentes como el Cebil (Anadenanthera columbrina) el nogal (Juglans australis) la tipa (Tipuana tipu) el barroso, (Blepharocalyx salicifolius), el cedro (Cedrela lilloi), los tajibos (Tabebuia spp.), entre otras. Éstas se encuentran categorizadas con algún grado de amenaza o tienen características comerciales. Un elemento de afectación importante es la pérdida de plantines de las diferentes especies. Estos elementos resultan esenciales dentro el proceso de regeneración del bosque.

TRACTORES Y CONSTRUCTORAS
Claro, las obras civiles en sí mismas marcan el otro gran problema. Tras bordear el picacho del Aguaragüe y llegar a Caraparí, Román Gómez, un capitán guaraní, nos muestra un claro ejemplo. Parte de las regalías de la explotación gasífera en la zona se han invertido en la construcción de la carretera asfaltada que, cruzando el Aguaragüe unirá Yacuiba y Caraparí. Y “cruzar” se convierte en la palabra de la polémica.
En el tramo Caraparí - Campo Pajoso se ha previsto perforar la montaña y abrir un túnel de 1.200 metros. Se halla a la altura de la cota 900, precisamente donde empieza el territorio del Parque Nacional. Cortará la parte neurálgica de la Serranía. Los vehículos evitarán así laderas y pendientes peligrosas. El proyecto cuenta con el financiamiento respectivo (87 millones de bolivianos), estudio a diseño final, la predisposición de las autoridades y la presión de transportistas y organizaciones sociales.
Sin embargo, el boquete carretero podría destruir acuíferos clave para el Área Protegida. Una batalla legal ha entrabado el proyecto. Ni la Prefectura, hasta septiembre de 2009, ni la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), hasta el presente, lograron aún la licencia ambiental del Viceministerio de Medio Ambiente y Biodiversidad. Según registros de la ABC, ya se han rechazado hasta cinco fichas de solicitud de licencia.
“No hay ningún estudio, que yo conozca, acerca de los flujos de aguas subterráneas en el parque. Yo entendería que antes de que se construya el túnel, debería hacerse ese estudio para conocer cuál será el impacto que tendrá”, señala Rodrigo Ayala, Director de la Organización ambientalista Prometa.
Gómez añade: “Nosotros, los guaraníes, estamos de acuerdo con el progreso de la región en que vivimos. Pero progreso no pueden significar daños irreversibles al medio ambiente. Eso es suicidio. Ya tenemos experiencias tanto con el Gobierno como con prefecturas, alcaldías y especialmente las empresas petroleras donde sólo les interesa ganar. Destruyen esto y se van. ¿Un túnel de semejante tamaño, en el centro mismo del Aguaragüe a dónde nos puede llevar?”.
Los dirigentes y guías guaraníes nos invitan entonces a visitar obras frustradas o mal hechas para constatar denuncias más allá de los papeles y las palabras. La presa Caigua con sus aguas turbias y escasas parece dar fe de la oferta.
“Acá la gente ya no puede ni lavar ropa. Hay que hasta esperar agua de cisternas. Antes le bastaba ir a las vertientes y riachuelos, y así tenerla para todo uso, de la manera más natural”, dice uno de los guardaparques del SERNAP.

EXPLOSIONES Y PERFORACIONES
Pero, sin duda, las cicatrices más notorias del Aguaragüe se hallan en áreas petroleras. Basta visitar la zona de Sanandita realizando un viaje que dura 45 minutos. A las 06.00 de la mañana del 10 de abril partimos desde Yacuiba e ingresamos hacia la quebrada de Aguairenda. Danir Vaca, el Director del Área Protegida, dos de los tres únicos guardaparques de esta dependencia y dos guías guaraníes nos acompañaron hasta el lugar. Al final de la senda carretera, los guías advierten que el agua ha empezado a disminuir en todas las quebradas desde hace varios años. El lugar se muestra aún exuberante en vegetación y cruzado por arroyos cristalinos del cause del río Cororoy.
“Sólo a la vista”, aclara don David Benitez, uno de los guías. Luego, corta unas ramas, se acerca a una parte estrecha y arma un pequeño dique. “Esperen unos minutos y van a ver lo que pasa”, nos advierte. No transcurren ni tres, y donde el agua se acumula empieza a formarse un remolino aceitoso que descompone los colores de la luz. El agua traslada petróleo.
Iniciamos el ascenso hacia el “ya remediado” pozo Sanandita X3 (SAN X3). La quebrada se muestra aún plenamente tropical, pero el aire ya no. Huele a alquitrán o algún tipo de diesel. “Hace unas semanas vino una delegación de cívicos del norte de La Paz. Un poco más arriba ya hubo dos que se descompusieron y al retornar se pusieron a vomitar por el olor”, recuerda Vaca.
Unos turriles para almacenar el combustible y otros para la llegada de cisternas de agua se ubican en algunos recodos del trecho. Poco después mangueras perforadas de tres pulgadas se cruzan por la senda. Dejan negros manchones. Algunas desembocan en caños quebrados y el petróleo chorrea hacia los ríos. Desde las orillas se puede observar pedrones de dos metros de alto cubiertos por la espesa sustancia negra.
Y tras casi 40 minutos de caminata, el Sanandita X3 olvidado, con su contenido que rebalsa sin tregua. “Como éste hay 12 pozos sólo en esta zona de Sanandita Sur. Cada vez es peor, algunos han explotado y dejado grandes manchas por acá. Esto sabe Yacimientos (YPFB).
Yo he ido a reclamar y a avisar allá, vienen a visitar desde hace años, pero no arreglan. Los animales, las vacas de aquí, ya no quieren beber el agua. Algunos en su desesperación hasta buscan modos muy raros para recién animarse y sumergen casi su cabeza. Los que llegan de otras zonas las huelen y se van”, explica don David Benitez.
Benitez ha sido guía del lugar hace más de 20 años. Ha conducido desde delegaciones de ingenieros extranjeros hasta a los célebres satinadores de la cercana Escuela de Cóndores. Transita la región cada semana.
“Éste pozo afecta a la comunidad de Sanandita Viejo. La gente a veces consume esta agua y le hace mal. Otras veces preferimos no consumirla hasta durante tres días”, explica Martín Cárdenas, un dirigente vecino del lugar. El agua baja hacia las poblaciones de Sachapera y Soto. Se estima que hasta 500 personas podrían estar afectadas.

LAS RESPONSABILIDADES
Consultados sobre el caso, el Director de la Unidad de Gestión Ambiental del Ministerio de Hidrocarburos, Omar Quiroga, y la jefa de prevención de esa repartición, Lourdes Calla, explicaron que la definición de responsabilidades entre las transnacionales petroleras y YPFB ha impedido que se realicen adecuadamente los trabajos de remediación ambiental hasta la fecha. “Hay susceptibilidad hasta de acercarse a la zona por el hecho de que eso podría implicar una aceptación por parte del Estado a las malas labores que realizaron las petroleras”, explicó Calla. Lamentó además “que los reclamos hayan sido tan fuertes contra este Gobierno y no así a los anteriores”. Sin embargo, ya el libro “Agua”, publicado por el PIEB en el año 2003 reflejaba el problema y las demandas sobre los pasivos en la región.
El Sanandita X3 se constituye en la cercana muestra de casi 40 años de explotación petrolera y olvido de los denominados pasivos ambientales. Pero ese pasado que contamina constantemente resulta sólo parte, y no la mayor, de las preocupaciones de la zona. Según informaron a ¡OH! funcionarios de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), tres empresas, Petrobras, Petroandina y British Gas (BG) se aprestan a realizar labores en el Aguaragüe. Danir Vaca confirmó que recibieron tres solicitudes para actividades de exploración. Éstas se convertirán en un virtual bombardeo sobre la serranía. “Sólo un bloque suele implicar 6 mil detonaciones de dinamita a profundidades de 12 y hasta 20 metros”, señala Vaca. Expertos consultados, como el ex ejecutivo de YPFB y ex viceministro de Hidrocarburos, Jorge Tellez, confirmaron que la labor tiene dichas características.
De acuerdo al plan mínimo de proyectos 2010 de Yacimientos, sólo la empresa Petroandina (YPFB y PDVSA) trabajará cuatro bloques: Iñau, Iñiguazú, Aguaragüe sur A y Aguaragüe sur B. El área de trabajo, por ejemplo, de Iñau suma 500 kilómetros para una prospección sísmica del tipo 2D.
Consultado sobre los proyectos de exploración de las tres empresas, el vicepresidente de YPFB, Juan José Sosa, confirmó simplemente los datos obtenidos en relación a Petroandina.

TRÁFICO DE MADERA
Al salir de la quebrada de Aguairenda e ingresar en la carretera Yacuiba - Villamontes, desde el vehículo se observa otro de los castigos que sufre el Aguaragüe. Son las 10.00 de la mañana y un camión, a pleno sol y libertad, transporta madera recién cortada en el área protegida. Tras detener el vehículo y amonestar al conductor, Danir Vaca y los guardaparques aseguran que el saqueo es constante. “Debe haber casos cada noche. Se llevan lapacho, quebracho, quina, cedro y roble. Hemos hecho denuncias a la Autoridad de Bosques (ABT). Ha habido casos infraganti en los que se debía proceder a decomisos de camiones y equipos, pero no ha pasado nada”, asegura el funcionario.
En Yacuiba el responsable regional de la ABT, Jorge Luis Castillo, explicó que sólo se tiene en proceso tres casos de la zona del Aguaragüe. “No decomisamos ningún camión, porque eran volúmenes menores “, explicó.
“El Aguaragüe tiene una defensa natural que es su poca accesibilidad, pero esta defensa, por efecto de la exploración petrolera, ha ido desapareciendo porque la empresas abren sendas, y esas sendas son utilizadas por quienes hacen explotación ilegal de madera.”, explica Rodrigo Ayala.
“Hemos hecho denuncias sobre la extracción ilegal de madera que sale del área protegida constantemente, pero las autoridades no toman cartas en el asunto. La ABT no hace nada, tampoco la prefectura ni el municipio. Estamos permanentemente en lucha de concientización, pero las autoridades no toman el asunto en serio. La ABT es testigo y conoce perfectamente la situación, tiene varias denuncias. Pero no hay nadie que haya ido a la cárcel. Son cómplices en la destrucción de nuestro parque.”, dice Justino Zambrana, Presidente de los Capitanes del Pueblo Guaraní.
También menciona que en el parque también actúan cazadores. Un tema añadido para el que ya a nivel nacional el descontrol es proverbial.
En Tarija, consultados por EL NACIONAL - DÍA D, los asambleístas nacionales que representan al departamento se mostraron ignorantes o indiferentes sobre los problemas de la serranía más codiciada del país. Lo propio sucedió con varios responsables de la Prefectura. “¿Indiferencia?, parlamentarios y Prefectura desconocen el problema de los guaraníes”, tituló EL NACIONAL en su nota de apertura del 20 de abril.
En La Paz, tras los recientes reclamos guaraníes y weenhayeks en la Cumbre de los Pueblos, se anunció que una Comisión Parlamentaria visitará la zona en las próximas semanas.
Hace 10 días, remitimos cartas de solicitud de información sobre los daños ambientales en el Aguaragüe al Ministro de Hidrocarburos, los presidentes de la ABC y YPFB, así como la ABT. Hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta alguna.
El silencio parece completar un virtual manual o una antología sobre como agredir un Parque Nacional sin que importen las consecuencias.

Justino Zambrana*:
“Las petroleras no van a ingresar al Parque Aguaragüe”

¡OH!: ¿Qué ha hecho el pueblo guaraní ante lo que ocurre en el Parque Aguaragüe?
Nosotros hemos mandado cartas al gobierno, específicamente al Ministro de Hidrocarburos y al Presidente de Yacimientos, por los impactos ambientales que están ocurriendo en el Chaco y al mismo tiempo por la política de hidrocarburos, pero lamentablemente el gobierno ha tratado de minimizar el problema, de no escucharnos y ha seguido trabajando.
Han ingresado varias empresas petroleras y nosotros hemos visto, muy molestos, que las comunidades no soportan la contaminación de los pasivos que caen a las quebradas, especialmente lo que es Sanandita o la Quebrada de los Monos. El gobierno nunca ha dado importancia a lo que nosotros pedimos.

¡OH!: ¿Cuál es la importancia del Parque Aguaragüe para las comunidades indígenas?
El pueblo guaraní es el administrador del Parque Aguaragüe. A nosotros nos interesa este parque porque nos da agua, nos da la vida, pero el gobierno está muy interesado en ingresar sin tomar en cuenta qué función cumple esa área, especialmente para los chaqueños. El Parque Aguaragüe nos da vida con sus bolsones donde se almacena agua, y el beneficio no es sólo a nivel del Chaco. Estamos preocupados con todos estos cambios que hoy ocurren en el país y en el planeta, donde en muchos lugares ya no hay agua.

¡OH!: ¿Cuál es el estado de las negociaciones con el gobierno?
Finalmente pudimos hablar con el gobierno gracias a una gran marcha que hicimos desde Yacuiba hasta Villamontes. El señor Ministro nos dijo que la actividad petrolera no trae ninguna consecuencia, y no afecta al medio ambiente, ni afectará el agua. Es ridículo. Nos dijo que más bien somos nosotros, los indígenas, los que contaminamos.
No hemos llegado a un ningún acuerdo con el gobierno, hemos tomado un cuarto intermedio. Hemos sacado una resolución y de nuevo nos vamos a sentar con el gobierno, pero somos claros, las empresas petroleras no van a ingresar al Parque Aguaragüe porque es un recurso natural que estamos defendiendo no sólo como pueblo guaraní.

¡OH!: ¿Qué sucede en cuanto a las obras civiles?
También hay obras civiles que se están construyendo al interior del parque sin tener un estudio del impacto ambiental, por ejemplo el túnel del Parque Aguaragüe: están destruyendo nuestro parque sin ningún estudio. Nosotros no conocemos ninguno, tampoco sabemos qué garantías nos van a dar si se hace ese túnel. Se hacen represas al interior del parque, que están contaminadas. Son trabajos realizados por la Prefectura, por ejemplo la represa Caigua. Hay lugares, como esta represa, que están tan contaminados que ni siquiera se puede lavar la ropa. La gente que antes tenía agua potable, ahora toma agua de la cisterna.
Las obras que vayan a realizarse deberían ser de conocimiento de las comunidades, que viven al interior del parque. Pedimos respeto a nuestro derecho ancestral como pueblos indígenas. Es hora de saber la verdad de las cosas y de lo que va a pasar hacia el futuro.

¡OH!: ¿Quiénes son afectados?
Son varias comunidades, hablamos de tres municipios, Yacuiba, Caraparí y Villamontes. El parque está al medio. Nosotros estamos haciendo conocer nuestra posición como pueblos indígenas no sólo a nivel nacional sino también internacional.
Queremos que los derechos de la Madre Tierra se pongan en práctica.

¡OH!: ¿Qué sucede en cuanto a las explosiones sísmicas?
La detonación de dinamita nos trae graves consecuencias y la pérdida del agua. Un proyecto solamente, de los muchos que hay, tiene 6.000 detonaciones dentro del Parque Aguaragüe. Imagine la magnitud del daño ecológico que ocasionarán. Si hablamos de los otros proyectos el daño aumenta.
Nosotros no tenemos información oficial, pero sabemos con certeza que esto es así. Nunca nos han consultado ni nos han informado, pero por ejemplo ya han comenzado a abrir caminos sin el consentimiento del pueblo.

* Justino Zambrana es Presidente de los Capitanes del Pueblo Guaraní.



Rodrigo Ayala*:
“El colapso se va a dar”

¡OH!: ¿Cuál es la importancia del Aguaragüe a nivel ambiental?
El Aguaragüe es ambientalmente muy frágil. Es una zona importante porque combina dos ecosistemas de transición, tiene Chaco en la parte baja y tiene una parte de selva de montaña en lo alto. Esta es lo que se denomina una fábrica de agua, porque va absorbiendo la humedad de las nubes y esa agua va fluyendo hacia abajo durante todo el año, es por eso que la característica del Chaco tarijeño es que es muy rico en comparación a los de Santa Cruz o Chuquisaca, justamente por este efecto esponja que tiene el Aguaragüe. Por eso a pesar de que el Chaco tarijeño es mucho más pequeño que el cruceño, en él vive la misma cantidad de gente. La tierra es mucho más fértil y rica.

¡OH!: ¿Cuáles son los problemas ambientales por los que atraviesa?
Pese a que es una zona muy importante a nivel ambiental, también lo es en cuanto a la prospección, explotación y transporte de gas e hidrocarburos. Lo que siempre se ha sabido es que estas causan fuertes impactos, alteran las aguas superficiales y casi con toda certeza, porque no se han hecho estudios al respecto, también alteran las aguas subterráneas.
El problema ambiental de la Serranía del Aguaragúe, se ha ido incrementando con los años. Hay una serie de pozos que ya fueron abandonados, y que fueron explotados por YPFB en la década del 70 y el 80, los cuales están mal cerrados y continuamente causan contaminación. Siempre hubo una interrogante de quién tenía la responsabilidad de cerrar bien estos pozos. Por varios años hubo un peloteo entre YPFB y las empresas capitalizadas. Pero lo cierto es los pozos no se han cerrado.
Y sobre esto hay otro problema más general y muy importante. Aparte de estos impactos que ha habido con el transcurso del tiempo, no existe una planificación del uso y de la conservación del agua en la Serranía. Hay una serie de obras que se ha ido haciendo, como tomas de agua para sembradíos, etc., que son positivas a corto plazo pero que no responden a un criterio de planificación. Una tarea que debería haber encarado la mancomunidad de municipios de la zona y la Prefectura es planificar el uso del agua de la zona. Todos estos problemas acumulados hacen temer por el futuro del Aguaragüe como fuente del agua.

¡OH!: ¿Cuál es la situación de la explotación maderera?
No hay control para la explotación maderera. El Aguaragüe tiene una defensa natural que es su poca accesibilidad, pero esta defensa, por efecto de la exploración petrolera, ha ido desapareciendo porque la empresas abren sendas, y esas sendas son utilizadas por quienes hacen explotación ilegal de madera. No hay control, primero porque la ex Superintendencia Forestal era muy débil, tenía solo una persona en el parque, y después porque no se ha iniciado la gestión del parque Aguaragüe.
Está declarado por ley desde hace varios años, pero nunca se pudo iniciar la gestión. Se creó una mancomunidad de municipios con este fin, que llegó a un acuerdo con el SERNAP, tenían que empezar la gestión pero no se hizo. Este acuerdo ha caducado, los guaraníes han reclamado el manejo del parque Aguaragüe pero, dentro de lo que yo sé, tampoco ha empezado la gestión.

¡OH!: ¿Cuál es el impacto de las obras civiles?
No hay ningún estudio, que yo conozca, acerca de los flujos de aguas subterráneas en el parque. Yo entendería que antes de que se construya el túnel debería hacerse ese estudio para conocer cuál será el impacto que tendrá.

¡OH!: ¿Puede hablarse de un colapso ambiental?
El colapso se va a dar, aunque los bolivianos tenemos la costumbre de esperar hasta el último momento. No hay una planificación del tema agua en el Chaco, lo que es terrible porque el Chaco es un ecosistema muy frágil, crítico y seco por naturaleza. El Chaco tarijeño es la excepción por la presencia del Aguaragüe.

*Rodrigo Ayala es director de la ONG PROMETA, en Tarija.

Antecedentes
La Serranía Aguaragüe en el departamento de Tarija involucra geográficamente a tres secciones de la provincia Gran Chaco, desde las cercanías de la ciudad de Yacuiba, por la parte sur, hasta la línea divisoria con el departamento de Chuquisaca, por la parte norte. La Serranía continúa, (aunque ya no con el mismo nombre) por la provincia Cordillera del departamento de Santa Cruz, hasta los márgenes del río Grande. La distancia aproximada de norte a sur, tomando como eje la longitud de la Serranía, es de aproximadamente 150 kilómetros. La diferencia actitudinal de la cima de la Serranía respecto de la llanura chaqueña es de aproximadamente 1.250 metros.
El 20 de abril de 2002, la Serranía fue declarada Parque Nacional y Area Natural de Manejo Integrado (ANMI) con los objetivos de conservar una muestra representativa de la biodiversidad existente en los ecosistemas de transición entre los bosques montanos y la parte húmeda de la llanura chaqueña, y proteger la Serranía como regulador del régimen hídrico de la llanura chaqueña y como fuente de agua de las ciudades de Villa Montes, Yacuiba, Caraparí y otras comunidades rurales. Se trata de un área de 118.700 hectáreas con una longitud de 111 kilómetros y un ancho promedio de 10 kilómetros.
El área designada como Parque Nacional corresponde a la ocupada por las selvas Yungas Andinas (selvas nubladas o de montaña). El Area Natural de Manejo Integrado corresponde a la región de transición situada entre la selva pedemontana y las sabanas del Chaco. La creación del Parque Nacional y del Area Natural de Manejo Integrado, posterior a las actuales concesiones petroleras, ha provocado la superposición del área natural sobre el 100% del territorio que ocupan las concesiones petroleras.

04 marzo, 2010

Cuando votar es un karma

En las recientes elecciones, cuando Ximena Zuazo quiso votar, se encontró con que su mesa estaba en un tercer piso. Ximena es discapacitada y se moviliza en una silla de ruedas por lo que subir hasta ese piso se le hacia muy complicado. Pidió entonces poder votar en alguna de las mesas que estaban en el primer piso, pero le dijeron que no, que debía votar en la mesa que le habían asignado, eso sí, le ofrecieron darle una contraseña como si hubiera votado para que no tuviera problemas en trámites futuros. Pero Ximena, que es una mujer terca y decidida, quería ejercer su derecho ciudadano y votar. Pidió entonces que alguien de su mesa en el tercer piso bajara para que ella pudiera depositar su voto, pero se lo negaron. Al final fue cargada en brazos y de esta manera, bastante denigrante, pudo llegar hasta su mesa y votar.
Hace unos días Ximena habló con ¡OH! acerca de su inquietud por lo que sucederá en las próximas elecciones, además de contarnos con indignación lo que le sucedió en las anteriores, de esta forma iniciamos una investigación que abarca la Corte Departamental Electoral (CDE), el Defensor del Pueblo y la Federación Nacional de Discapacitados.
¿Qué pasa cuando un discapacitado debe votar?

En las urnas
En el caso de la CDE, la misma hermenéutica se sigue en todas las Cortes de los distintos departamentos. El Defensor tiene una propuesta nacional para que se incluyan beneficios especiales para los discapacitados en el sistema de votación y por su parte los discapacitados han intentado en varias formas que el sistema de votación pueda incluir medidas especiales para personas con discapacidad motora, pero no han tenido éxito hasta ahora.
Teclo Gonzáles, ejecutivo principal de la Federación Nacional de Discapacitados habla de más de medio millón de personas con discapacidad en el país. La mayoría con serios problemas físicos a la hora de depositar su voto. “Se ha ido trabajando con lo que es el municipio para las rampas, pero lamentablemente para estas municipales no tenemos rampas, muchos tienen que subir varios pisos. Pedimos espacios para que las personas con discapacidad puedan votar en la planta abajo, pero hasta ahora no se cumple. Todos están ocupados en hacer campaña. Durante varios años hemos pedido que nos den mesas específicas, pero no nos han escuchado. Incluso hay discapacitados que son jurados y deben cumplir su deber. En la ley 1678, (Ley de las personas con Discapacidad) no se menciona en ningún acápite a los discapacitados al momento de emitir su voto”, explica Gonzáles.
Para María Luisa Kent, Vocal de la Corte Departamental Electoral de La Paz, el derecho a votación es indiscutible, sin embargo acepta que hasta ahora no se tiene nada previsto respecto a las personas con discapacidad motora, “de pronto en la nueva ley electoral que se va a empezar a tratar en el Congreso se pueda abordar este tipo de problemas, siempre y cuando exista una demanda porque tiene que haber una cantidad de personas que estén registradas como discapacitadas y que sea suficiente importante como para destinar un espacio para que voten. No tenemos en la Corte ninguna información específica sobre si la persona es discapacitada o no.”
De acuerdo a Kent es muy complicado para la Corte disponer que todas las mesas estén en la planta baja, “es prácticamente imposible, hay que utilizar las instalaciones de los establecimientos. No podemos garantizar que los discapacitados no tengan que subir gradas.”
Si bien los municipios deben trabajar en la construcción de accesos (rampas) para los discapacitados en distintos lugares como aceras y colegios, hasta que esto suceda, una alternativa que se baraja es la de modificar la forma de empadronamiento y que en el registro se actualice si la persona tiene discapacidad o no, para después, con este censo, ubicar mesas en los primeros pisos de escuelas y colegios en el momento de la votación, pero según Kent, hasta ahora no hay ninguna disposición que se esté analizando para la nueva ley electoral al respecto.”El votar es un derecho como en cualquier parte, sin embargo en nuestro sistema electoral actual, tal cual está diseñado el código de procedimiento, la modalidad de votación no se ha cambiado y no sé si en la próxima ley electoral vaya a modificarse”.

Modificar el código
Para la Defensora del Pueblo, Rielma Mencias, está claro que es necesario un empadronamiento previo. “Dentro de la Defensoría tenemos una adjuntoría donde se trabajan los derechos de las personas con discapacidad y dentro de estos derechos se abordan distintas temáticas. En el tema específico del ejercicio de derecho al voto, hemos hecho desde un principio nuestra incidencia para que por lo menos una parte de personas con discapacidad, los no videntes, puedan votar a través de una sercha especial donde se puede identificar al candidato. También hemos logrado que en las publicidades de la Corte se ponga lenguaje de señas o rótulos en las pantallas televisivas para que las personas con discapacidad auditiva puedan entender los mensajes lanzados por esta institución.
Respecto a las mesas accesibles, se ha dicho que se va a hacer un estudio de factibilidad porque se tienen que tomar varias consideraciones.”
De acuerdo a Mencias, es necesario un empadronamiento previo para que la Corte pueda identificar a las personas y su discapacidad y habilitar una mesa en planta baja para personas con discapacidad, pero para ello las personas deben estar previamente identificadas bajo esas características. “Las mesas al estar repartidas en diferentes pisos impiden la llegada de las personas con discapacidad, y aunque haya la voluntad del presidente de la mesa tanto como de los vocales para facilitar el voto, implica o el traslado de la persona a ese piso o el traslado de la mesa hacia donde está la persona, lo que genera demoras y observaciones respecto a mover la mesa a otro lugar, por lo que se piensa en hacer un estudio previo”.
Sin embargo, pese a las intenciones, no se tiene prevista una fecha para este estudio previo, e incluso contraviene con lo dicho por la vocal María Luisa Kent, de que no se han tomado previsiones hasta el momento para analizar la inclusión de las personas con discapacidad motora en el proceso electoral.
Así las cosas, un importante porcentaje de ese más de medio millón de personas con discapacidad, el 38.5% (que es el porcentaje de personas con discapacidad motora), se encuentra en serios problemas a la hora de emitir su voto, pero hasta ahora poco se ha hecho al respecto. Con una elección más que ya viene, nuevamente tendrán que pasar por el karma de una votación incierta y de no poder ejercer a cabalidad sus derechos ciudadanos.

19 febrero, 2010

Yacuiba roja

Por: Mónica Oblitas y Rafael Sagárnaga

El delito y la violencia impregnan hasta la vida espiritual de Yacuiba. “Pídanle, pídanle con fe y les va a otorgar el favor que necesiten”, nos dice una profesora. Es una asidua devota del “Almita desconocida”, como miles de personas en Yacuiba.
Mientras riega flores y enciende velas, la mujer cuenta que también a su herman la “almita” le concedió un milagro para la salud de su hijo. Como ella, a media mañana de este domingo 15, otras personas han llegado al lugar, ramos en mano, para rendir culto en el mausoleo más grande del humilde cementerio San Gerónimo.
Se trata de un galpón que ocupa algo más de 40 metros cuadrados. Está hecho de calamina, armazones metálicas para proteger un muro, decenas de macetas y algunos asientos de madera. Lo construyeron hace algo más de tres años, cuando la fama de la “almita” se extendió aceleradamente por la región. Los colores hacen que se destaque más en medio del alambrado y las tumbas porque se halla colmado de plaquetas y cientos de flores naturales y de plástico. Es tanta su popularidad, que hasta tiene luz eléctrica para los visitantes nocturnos.
Sin duda, frente a ella también se persignan y rezan las “mulitas” que pasarán droga en sus estómagos. Seguramente ante el “almita” se inclinan los contrabandistas que trasladarán toneladas de carga ilegal. Quién sabe no falten ante el altar popular los ladrones que prevean ingresar un vehículo y luego llevarlo a Paraguay. Tal vez hasta aquí llegue alguno de los jóvenes que irán a lavar honras con un arma blanca o a fungir como sicarios con una ametralladora de asalto.
La historia de la “almita desconocida” recuerda que en Yacuiba los ajustes de cuentas, los robos y la violencia premeditada son pan de cada día. Bajo la lápida que centra este nuevo lugar de culto sólo yacen el dorso y partes de las extremidades de una mujer joven. “La versión más difundida dice que la mataron con el afán de sacarle capsulas de cocaína que trasladaba en el estómago, pero hay varias otras, porque varias son las razones para que maten jóvenes acá”, cuenta la profesora. Más de un ajuste de cuentas que ha concluido con un cuerpo mutilado en estos años marca otra posibilidad.
No se sabe exactamente cuándo la joven se volvió milagrosa ni por qué la gente comenzó a llegar en masa a visitarla. Hoy ya se asemeja a una humilde Virgen de los sicarios del extremo sur.
Macabros asesinatos de jóvenes se han sucedido en la zona con pasmosa frecuencia. En febrero del año pasado, al otro lado de la frontera, en la ciudad siamesa de Yacuiba, Salvador Mazza, Fernanda Ruiz fue objeto de la perversidad extrema. La joven tenía 16 años y su crimen es considerado por la Policía argentina como el más cruel, sanguinario y sádico de la historia de la provincia. La adolescente fue abusada, torturada y seccionada en vida por seis delincuentes. Finalmente, uno de ellos la degolló.

Los ajustes de cuentas
En mayor o menor grado, la serie no deja de crecer. Los varones son víctimas frecuentes de venganzas, castigos, atracos o reyertas. El 28 de octubre, un bachiller murió tras recibir un disparo en el corazón a principios de la tarde. Dos semanas antes, un veinteañero fue atracado a tiros cerca del paso de frontera. Su agresor hoy tiene arresto domiciliario, el joven agredido se debate entre la vida y la muerte. El 28 de junio, un pre-militar llegó agonizante al hospital central con un disparo en la pierna, que finalmente le causó la muerte por la profusa hemorragia. Se trataba de jóvenes de clase media, cuyas muertes conmocionan a la sociedad. En otros casos, se sabe que los muertos simplemente desaparecen. “Hasta ha habido veces en las que se impedía a la Policía recoger los cuerpos”, relata un oficial.
Así, los muertos del hampa son muchas veces anónimos. “Pero hay casos que exceden lo normal y cobran repercusión”, relata el periodista César Esteves. Él cubre el área de seguridad para el diario el Chaqueño y Radio Popular, y recuerda el caso de un joven que tenía el alias de “Carlín”. “Se supo que 'Carlín' se había gastado la plata que le confió una de las 'empresas' (bandas de narcotraficantes). Entonces, contrataron a un sicario”. Esteves señala que el infortunado recibió 17 balas en su cuerpo, fruto de varias ráfagas de un arma automática. La crudeza de las imágenes fotográficas del hecho motivó a que no sean publicadas en el diario.
Las estadísticas policiales aún no pueden reflejar las dimensiones del fenómeno. Las investigaciones normalmente tampoco logran avanzar. El subdirector departamental de la Fuerza Especial del Lucha Contra el Crimen (Felcc), Eduardo Lema, nos detalló las dificultades que esa dependencia enfrenta en Yacuiba. “(…) Muchas veces tomamos conocimiento de hechos en los que se incluye muerte de personas, pero lamentablemente ni los familiares de la víctima quieren dar información para esclarecerlos. Generalmente es porque este tipo de eventos se da entre miembros de familias dedicadas ya sea al narcotráfico o al crimen organizado. Sin embargo, pese a eso, y a no tener el apoyo de los afectados, hemos podido aclarar varios casos”, señala el jefe policial.

Las zonas y los pupilos del hampa
Y “organizado” parece no ser una palabra marginal o reservada a círculos muy oscuros del hampa. Policías, periodistas y vecinos coinciden en relatar que los grupos violentos fueron paulatinamente articulados en Yacuiba. La muerte de jóvenes obedece a ello.
“En esta ciudad hay miles y miles de comerciantes. Ellos dejaban hace años a sus hijos en casa mientras iban a realizar sus labores. Sus hogares se hallaban muy cerca de una zona conocida como Barrio Nuevo, muy próxima al paso de frontera. Al ver a los chicos solos, los delincuentes empezaron a utilizarlos para que les ayuden. Los adolescentes de hace unos años hoy son, en varios casos, ‘narcos’, pandilleros y hasta sicarios”, relata un oficial.
Los grupos violentos han marcado zonas rojas. Incluso en el día nos recomiendan recorrerlas con cuidado y hasta no entrar en ellas. En “África”, una de las más nombradas, coincidimos con una patrulla motorizada. De inmediato, un cabildeo de balcones se anticipa a la salida de un hombre amenazante que hace gala de una bien cultivada musculatura. “África” colinda con el puente y la quebrada internacional que a lo largo de 14 kilómetros separa a Bolivia de Argentina. “Por ahí pasa todo”, sintetiza hasta en doble sentido Freddy Noguera, comandante de frontera en Yacuiba.
Cruzando a territorio argentino se halla “Sector 5”, área separada por el río Sausalito. Allí actúan los narcotraficantes que reciben a las “mulas”. Emerge tras un recorrido de 500 metros a la izquierda del puente internacional. Sucesivamente desaparecen comerciantes, construcciones de cemento y calles asfaltadas. Sólo queda una barriada de casas de madera y al fondo algunas construcciones aisladas. Un comedido comerciante de collares se acerca y nos aconseja: “Les recomiendo que no vayan por allí”.
- ¿Cuál es el riesgo?
“Simplemente les recomiendo que no vayan por
allí”.
Y hay más zonas rojas como la “la grampa”o “la ripiera”. Zonas de “cocinas”, donde se fabrica droga; de intercambios, de depósitos y zonas de refugio. Sólo hay que saber jugar al cambio de país en esta zona binacional, zona de los adolescentes y jóvenes vigilantes de día, veloces y violentos de noche. Zona de las “empresas”.

Los “capos” y el narcotráfico
Los testimonios incluso ya citan una lista de célebres hampones. Por ejemplo, al “Pawinko”, un hombre al que le faltaba un pie. Era muy conocido porque 'enseñaba', es decir, convertía a niños y adolescentes en delincuentes. Hay quien recuerda a una pandilla de 15 malhechores que andaban en grupo y hasta portaban una escalera. “Iban a barrios residenciales. Se entraban a una casa y golpeaban a todos. Un día los vecinos capturaron a varios de ellos y estuvieron a punto de lincharlos”. Otros citan a los “hermanos Gudiño”, conocidos por su excesiva violencia, incluidos varios delitos sexuales. “El mayor es capo mediano de la droga, porque los grandes capos se hallan al otro lado de Yacuiba, en la Argentina”, dice un oficial que nos pide mantener su nombre en reserva.
Pero desde el otro lado también señalan a la frontera. Las denuncias llegan en diferentes voces y tiempos. En lo cotidiano, este 15 de noviembre, por ejemplo, el diario El Tribuno, de Salta, destacaba otro hecho en Bolivia. Su principal titular informaba sobre la balacera contra el vehículo de una familia argentina en la ruta Yacuiba -Villamontes.
También con relativa frecuencia llegan denuncias mayores. El propio Tribuno señaló que, hasta julio de 2009, en 15 meses, se detectó un alarmante fenómeno. En ese periodo, la Policía argentina capturó en la provincia de Salta y en la mayoría de los casos cerca de Yacuiba siete envíos de droga lanzados desde avionetas provenientes de Bolivia. Un promedio de 154 kilogramos de cocaína eran trasladados por vuelo, si bien en varios casos los cargamentos llegaron a casi un cuarto de tonelada. A eso se puede sumar un notable golpe el 25 de marzo de este año. La Policía boliviana interceptó entonces una avioneta con 375 kilogramos de droga en una pista clandestina ubicada entre Yacuiba y Villamontes. Se considera que por cada operativo frustrado hay decenas de tráficos exitosos.
Por ello, la Cámara Federal de Salta pidió a la Corte Suprema y al Consejo de la Magistratura que gestionen ante el poder político la provisión de radares para contrarrestar los vuelos clandestinos que introducen droga en ese territorio del norte argentino. Mediante la Resolución 42/09, el Tribunal presidido por el juez Jorge Villada se hizo eco de una nota enviada el 26 de agosto por el juez federal subrogante Julio Bavio. El fenómeno tomó pronto la denominación de “lluvia de droga” o “lluvia blanca desde Bolivia” en los medios de comunicación.

El otro gran negocio
En septiembre, el embajador argentino Horacio Macedo informó a EL NACIONAL-DÍA D que 384 vehículos robados ingresaron a Bolivia en lo que va del año. Según fuentes de la Gendarmería de ese país, la mayoría de estos asaltos derivan en la frontera Salvador Mazza-Yacuiba.
Y entre crímenes y ajustes de cuentas, Yacuiba hoy reclama a las autoridades nacionales y regionales. La demanda no sólo alude a más medios y efectivos o a la incipiente militarización y los operativos de helicópteros recientemente dispuestos. La demanda, de manera cada vez menos discreta, pide que se controle y separe a algunos policías y fiscales que son tolerantes, por decir lo menos, con las mafias. Es más, en esta primera semana de diciembre al fiscal de distrito, Ramiro Ugarte, se le realiza una severa investigación. Hace un mes se descubrió que conducía un automóvil robado en Argentina.
“No he recibido denuncias, pero no puedo poner las manos al fuego por nadie”, señala el Comandante de la Felcc, René Gómez. Responde así cuando se le pregunta si los efectivos policiales son objeto de sobornos o extorsiones. Y recuerda, como sus pares del sector, que sus policías carecen de armas, balas y vehículos. “Somos apenas 30, divididos en tres turnos”, añade.
Así transcurre sus días Yacuiba entre su comercio afiebrado, su calor candente, sus zonas rojas y la “lluvia blanca”. Mientras cientos de vecinos marchan, protestan y se organizan para vivir seguros y en paz, otros se resignan a recordar a sus jóvenes muertos en cementerio nuevo o en el de San Gerónimo, allí donde se le piden cada vez más milagros al “almita desconocida”.
Mario Centellas (MC), jefe operativo de Umopar Sur: “Nos falta personal. Somos 15 efectivos para toda la región”

El subteniente Mario Centellas, circunstancialmente a cargo de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural del sur, nos recibió en la base de Palmar Chico. Explicó algunas de las razones que motivan la alarma argentina sobre una “lluvia de droga” en la región.

¡OH! La prensa argentina y hasta algunas autoridades de ese país hablan de un recrudecimiento respecto al narcotráfico en la frontera, ¿Qué tan cierto es esto?

Tenemos que tomar en cuenta que Yacuiba es un punto fronterizo donde sí o sí el narcotráfico pasa por este lugar. Yacuiba es un sitio donde evidentemente existe tráfico de drogas, tanto de cocaína como de marihuana.

¡OH! Se ha hablado de pistas clandestinas…
Hasta el momento no hemos tenido esa información, pero puede ser que haya porque sabemos que las organizaciones del narcotráfico son grandes y tienen mucho dinero.

¡OH! ¿Se ha identificado a clanes, a capos de la droga?
Hasta el momento no hemos podido identificarlos. Existen rumores de clanes familiares. Y, de acuerdo a información dada, estamos trabajando en ello.

¡OH! ¿Y en cuanto a las grandes fábricas?
No tengo información cierta, no tenemos suficiente información.

¡OH! ¿Qué sucede en cuanto a los insumos y el personal de la Felcn?
Nos falta personal, acá somos 15 efectivos policiales, divididos en tres turnos, lo que no abarca todo lo que es Yacuiba, Villamontes, Caraparí, etc., toda la región del Chaco, pero contamos con armamento efectivo.

¡OH! ¿Cuál diría usted que es el porcentaje del narcotráfico? ¿Ha aumentado?
Diría que ha subido en un 50 por ciento, porque cada día aumenta más. Nos perjudica para trabajar la fuga de información. Como nuestros vehículos ya son reconocidos por la mayoría de la población, los “narcos” se pasan la voz.

¡OH! ¿Cómo coordinan los operativos?
Nosotros lo que hacemos es el patrullaje rural. En base a los medios y efectivos con los que contamos preparamos operativos. Si hallamos narcotraficantes y droga, pues bien, si no…
Freddy Noguera (comandante de frontera): “No van a estar tranquilos hasta no bajarme un policía”

Freddy Noguera, el principal jefe policial en la frontera, nos habla pocas horas después de que marchas de vecinos volvieran a reclamar seguridad. Detalló las graves carencias que afectan a su unidad.

¡OH! Hemos visto, en apenas días de visita en la frontera, las protestas de la población y que los medios de los dos países no dejan de tener noticias sobre narcotráfico, robo de vehículos, atracos… ¿Qué tan crítica es la situación de la seguridad ciudadana en Yacuiba y la región aledaña?

Evidentemente, hay una significativa presencia del narcotráfico en esta región, pero más detalles los podrán obtener en Umopar del sur. Ellos continuamente hacen operativos donde se incautan de droga. Nosotros, dentro del Plan Acero, hemos encontrado en tres oportunidades droga, durante los últimos meses, y, como dice la norma, derivamos el caso a la Felcn.

Ahora bien, durante la última semana, ha habido una reacción de los padres de familia y de los profesores por un hecho de sangre contra un estudiante. El caso motivó una amplia reunión de autoridades y vecinos para hablar sobre la seguridad ciudadana y el caso en sí.

Estoy hace ocho meses en Yacuiba y el primer problema que enfrenta el Comando de Frontera Policial es la falta de efectivos. Yo les expliqué en la reunión esa dificultad frente a cómo campea la delincuencia en estos lugares. Aquí se da mucho los ajustes de cuentas porque se mueve mucho el narcotráfico. Ellos saben que éste es un puente hacia la Argentina, entonces viene la droga vía Santa Cruz y vía Cochabamba, pasando por Tarija. Frente a todo eso tenemos apenas 250 efectivos, tomando en cuenta administrativos y personal de servicios. Operativos debemos ser 200.

¡OH! ¿Doscientos para qué extensión de territorio y qué labor exactamente?
Los 200 tenemos que distribuirnos entre San José de Pocitos; luego, a 50 kilómetros, Caraparí, el área rural, que es muy extensa, y la ciudad de Yacuiba. En ese marco, nos resulta muy difícil atender los pedidos de la población. Aquí todos los barrios piden presencia policial, todos los centros educativos quieren presencia policial, pero lamentablemente no tenemos personal.
Tengo que obligarles a que vengan en sus días de descanso. Hasta fuerzo medidas para que por lo menos cuiden las carceletas.

¡OH! Divididos además en turnos y patrullas…

Claro. Además la falta de efectivos hace que no tengamos personal para patrullaje a pie. Eso sí, la función preventiva y de auxilio la cumplimos con motorizados. Actuamos con radio patrullas y un Grupo de Reacción Inmediata (GRI) que es muy efectivo. Pero, en general, es muy sentida la falta de personal. Incluso en el edificio de este comando funcionan tres carceletas, dos para varones y una para mujeres, en un hacinamiento total con 112 internos, en un espacio que era para 20. La cárcel pública, en Palmar Chico, no se acaba de construir desde hace más de cuatro años.

¡OH! ¿Cuáles son los tipos de casos que se atiende más frecuentemente?
Narcotráfico y delincuencia común. Atracos, hechos de sangre, lesiones que surgen con frecuencia debido a que el narcotráfico y el contrabando inducen a una gran tenencia de armas de fuego.

¡OH! Al parecer, los delincuentes pasaron de las armas blancas a las automáticas…
Tienen armas más sofisticadas que la Policía. Metralletas, revólveres 38... Las armas 9 milímetros es lo que más tienen. Las compran en la Argentina. Lamentablemente el Comando no cuenta con mucho armamento.

¡OH! ¿Para qué le alcanza el presupuesto que recibe?
Para alimentación y servicios básicos.

¡OH! ¿Y para municiones, armas, etc.?
Dotación de gases nos llega cada vez. Estamos con falencia de munición de guerra. Tenemos que hacer que algún amigo nos regale, ver la manera…Cada policía se compra. Me parece que no hay allá presupuesto para eso, al menos aquí nunca ha llegado. Equipo policial tenemos apenas para 20 efectivos. Cuando hay problemas nos tienen que mandar refuerzos de Tarija.

¡OH! ¿Cuántos vehículos tienen?
En propiedad de la Policía tenemos tres: uno para comando, otro para Radio Patrullas y otro para Tránsito. Afortunadamente en esta gestión se logró que la Subprefectura alquile cinco vehículos que da en comodato a la Policía. Han ido a la montada, la Felcc, Radio Patrullas e Inteligencia.

Teníamos tres vehículos más, pero en el incidente que hubo el año pasado en Transredes los quemaron. Entiendo que a Transredes el seguro ya les ha devuelto los suyos, pero a nosotros hasta ahora nada.

¡OH! ¿Qué han hecho las organizaciones cívicas y vecinales?
Frente a todo ello las instituciones locales han mandado varias notas a las autoridades para que envíen por lo menos 100 efectivos más, equipos y municiones. Aún no hay respuesta.

También hubo el pedido de patrullaje militar, lo que se anunció en un acto y con un simulacro el jueves. Aún espero el plan y las disposiciones del Comando.

¡OH! Dada la desproporción, ¿ha habido casos de amedrentamiento a los policías por parte de los delincuentes?
Tenemos un caso reciente. Hace unos meses, antes de que yo me haga cargo de este comando, huyeron dos delincuentes avezados. Ellos tienen su vivienda cerca de la serranía de la Ripiera. Cada vez que la Policía va por ese sector con la intención de recapturarlos es amedrentada con armas de fuego. Con automáticas.

Hace una semana, capturamos a uno de ellos. Luego de un cruce de fuego, el delincuente cayó herido en una pierna. Tres días más tarde, una de nuestras patrullas recibió un balazo que rompió el parabrisas del vehículo y, por suerte, pasó rozando el hombro del policía por debajo de la presilla. Era una represalia. Supimos que habían dicho: “Ahora van a ver”. Creo que no van a estar tranquilos hasta no bajarme un policía por lo menos. Están en ese afán.

He ordenado que tengan mucho cuidado para ir a esa zona. Hasta pueden utilizar llamadas falsas. He dispuesto que el personal que vaya por allí utilice chalecos antibalas.

¿Qué pasó en Copenhague?

La nieve que recubría el Bella Center, y que fue la característica de Copenhague durante las dos semanas que se realizó la 15ava Conferencia de las Pares, no fue suficiente para enfriar lo candente de las polémicas que ocurrían dentro del centro de convenciones.
Al final del evento, los dedos apuntaron a Estados Unidos, al mejor estilo “huele a azufre”, desde que se supo que la COP 15 había terminado más cerca del fracaso que de un acuerdo. Sin embargo ahora se sabe que quienes estuvieron desde un principio poniendo piedras en el camino fueron los chinos. Primero, a través del G-77, grupo de países en desarrollo al que pertenece Bolivia y al que también pertenece China, que pese a ser el país más contaminante del mundo sigue apareciendo en la lista de los países en desarrollo. En este grupo los países africanos detuvieron el proceso de Copenhague durante tres días, aduciendo su inconformidad a la forma en que se estaba conduciendo, y China apoyó esas protestas.
Luego les tocó el turno a Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Cuba y Sudán, que bloquearon el plenario durante 10 horas, en su oposición al convenio que se estaba gestando, si bien no había nada claro todavía. China también apoyó esta moción.
La cumbre ya había trastabillado la primera semana cuando se filtró un acuerdo que trabajaba el gobierno danés (recuadro 1), y que en ese momento fue tomado como un perjuicio, por el que también China protestó indignada.
A medida que pasaban los días, aunque aumentaba el frío en Dinamarca, ya adentro todos asumieron que dos semanas eran muy poco tiempo para tratar que 192 países se pongan de acuerdo, tal y como dictan las reglas de consenso unánime de las Naciones Unidas. Y encima en semejante tema, para la mayoría esencialmente económico y donde existen claras diferencias en los intereses y en el poder de negociación, así que se afilaron las estrategias y se caldeó el ambiente. Era frecuente ver gritando en los pasillos a bien trajeados negociadores, que luego dormían en los sillones de la enorme sala de delegados, exhaustos por la tensión.
Ese viernes 18 de diciembre, en el que el presidente Barak Obama dio su discurso anunciando el convenio que se había logrado entre cinco países, China, India, Brasil, Sudáfrica y Estados Unidos, fue de pesadilla no sólo para delegados y negociadores, sino para los periodistas que finalmente cayeron en otra trampa de las muchas que hubo durante las dos semanas del evento entre sesiones fantasma, negociaciones inconclusas y comunicados en los que se debía leer entre líneas.
Ese viernes, la gran mayoría de los periodistas acudieron al llamado en un salón donde se aseguraba que Obama daría su discurso final, pero lo que sucedió es que, mientras decenas de colegas se apretujaban en esa sala de prensa, los que viajaron con el Presidente estadounidense esperaban cómodamente en otro cuarto a Obama, que al final habló sólo para esos periodistas. Este fiasco dedicado a la prensa, fue la gota que rebalsó el vaso de dos semanas de trabajo intenso de todos quienes estuvimos en el Bella Centre, donde mientras unos apuntaban hacia un objetivo, otros, definitivamente, lo hacían a otro.
Los comunicados de las agencias y los titulares mostraban el enojo de los engañados periodistas y hacían eco del disgusto de la mayoría de los asistentes a la COP15, cualquiera haya sido su condición.

Esperanza rota
En los últimos días de la Cumbre, el lema Hopenhage (Hope= esperanza), empezó a quebrantarse, y una ciudad dispuesta a recibir en grande un gran acuerdo, quedó a la expectativa. La marcha relativamente pacífica que realizaron más de 100 mil personas el sábado 12 de diciembre, dejó paso a amagos de toma del Bella Centre, donde la brutalidad de la Policía fue evidente. Las imágenes pudieron captar cómo los manifestantes eran golpeados fuertemente, y por la sola sospecha, muchos pasaron horas sentados en el suelo, con temperaturas bajo cero.
Mientras tanto, en el interior del centro de convenciones, el ambiente ardía. Tres mil periodistas de todos los países del mundo, reportaban las noticias diarias, muchas de ellas ambigüedades que no terminaban de ser confirmadas, pero que tampoco dejaban de ser importantes. Y es que las reuniones en los pasillos fueron vitales para llegar a este acuerdo, aunque muchos negociadores se quejaron de que los chinos no asistieron a varias de estas sesiones.
En realidad esas dos semanas se tradujeron, según el primer ministro danés Lars Loekke Rasmussen, anfitrión de la cumbre, en 24 horas para trabajar un acuerdo que no pudo articularse en dos semanas. Y que también tuvo fallas en el procedimiento por parte del Gobierno danés: En su prisa por llegar a un acuerdo que deje bien plantado su sistema político, se quisieron dejar fuera de discusión algunos tópicos que se daban por hecho, lo que derivó en las protestas continuas de los países en desarrollo que querían que se negocie todo sobre la mesa. Las sesiones del plenario suspendidas se hicieron rutina.

Revelaciones
Sin duda, entre las revelaciones de esta cumbre, está el nuevo condominio ejercido por Estados Unidos y China. Los países LDC (Menos desarrollados, por sus siglas en inglés), se quejaron de ser forzados por China e India, como ya sucedió antes para tomar algunas decisiones, pero como parte del G77, necesitaban de China e India para llamar la atención. En un momento se vio a China como el paladín de los países en desarrollo, pero pronto se supo que jugaba por su cuenta.
La periodista Jessica Cheam, del The Straits Time, estuvo en la habitación en la que se desarrolló la negociación final. Desde ya no estaba el primer ministro Wen Jinbao, sino un reemplazante. Esa fue considerada una cachetada diplomática para Obama y sus colegas. “Yo vi a Obama tratando desesperadamente de negociar y al delegado chino decir simplemente ‘no’. También vi que Sudán se convirtió en una marioneta de China, como los otros países que la utilizaron para hacerse escuchar. Había en el cuarto jefes de Estado de dos docenas de países, reunidos a puerta cerrada. Obama estuvo en la mesa de negociación por varias horas, sentado entre Gordon Brown, primer ministro británico y el primer ministro de Etiopía, Meles Zenawi. El primer ministro danés Lars Loekke Rasmussen encabezaba la mesa, y a su derecha estaba sentado el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. Unas 50 personas más estaban en la habitación, yo estaba en una de las delegaciones. Lo que vi fue muy impactante. El premier chino, Wen Jinbao, no atendió las negociaciones personalmente, en su lugar envió a un delegado que se sentó precisamente frente a Obama. Varias veces, los más importantes jefes de Estado del mundo, tuvieron que esperar porque el delegado salía de la habitación para hablar con sus superiores. Fue China la que insistió en que las reducciones de emisiones de carbono por parte de los países industrializados, que ya estaban acordadas a 80% para el 2050, se sacaran del acuerdo. La estrategia era simple: si se acordaban esos recortes, en un futuro cercano, China también tendría que cumplirlos.
‘¿Por qué no podemos ni mencionar nuestras reducciones?’, espetaba furiosa la canciller alemana Angela Merkel, ya que la Unión Europea, adscrita al Protocolo de Kyoto, sí tiene obligaciones al respecto. El primer ministro de Australia, Kevin Rudd, frustrado, llegó a golpear el micrófono. Brasil se enfrentó a China arguyendo que era necesario que los países industrializados tuvieran una reducción de emisiones unilateral. Pero China dijo que no”.

No, en chino
¿Por qué China dijo que no y quiénes se beneficiaron con esto? Los números hablan por sí solos. El lenguaje ambiguo es notorio en el acuerdo. Una fecha determinada para empezar el recorte de emisiones para 2020, esencial para restringir la temperatura a 2 grados centígrados, fue reemplazada por un “lo antes posible”. También se descartó la obligación de un recorte del 80% para los países industrializados hasta 2050, y solamente India y Arabia Saudí aplaudieron esto, justamente porque el primero tiene un rápido crecimiento, pero no tiene que cumplir ninguna meta y porque el segundo basa su economía en los combustibles fósiles, así como lo hace Venezuela.
China no necesitaba de un acuerdo emergente de Copenhague, y esta fue una de sus mayores fortalezas al momento de negociar porque sabía que sus colegas de la Unión Europea y Estados Unidos sí estaban desesperados por un acuerdo. Quizá incluso Barak Obama fue el que más lo necesitaba.
Por primera vez Estados Unidos había puesto cifras sobre la mesa, había confirmado su participación en el Fondo para los países en desarrollo y hablaba de reducciones. Era evidente que estaba dispuesto a aumentar su oferta. Obama necesitaba además demostrarle al Senado estadounidense, que su política de industria amigable con el medio ambiente, no se vería amenazada por la creciente industria de carbón en China. Con elecciones encima, Obama sabía que la mejor forma de hacer propaganda a su política interna era con un acuerdo consistente en Copenhague.
Chinos e indios aprovecharon además las intensas campañas contra los países desarrollados que hicieron los activistas, ninguna dirigida a las políticas ambientales de los países en desarrollo.
Finalmente el acuerdo se selló con el delegado chino pidiendo que se remueva el objetivo que demandaban los países insulares para no desaparecer del mapa: un aumento máximo de temperatura de 1,5 grados centígrados. “¿Cómo puede pedirle a mi país que se extinga?”, le increpó al delegado chino el presidente de las islas Maldivas. Pero China volvió a decir que no.
China jugó su propio juego, y bajo sus reglas lo ganó. Su industria verde se está fortaleciendo, pero su mayor fuente sigue siendo el carbón. Finalmente tampoco aceptó que sus emisiones sean reguladas como las de los demás, y dejó claro que emitiría informes que no “atenten contra la soberanía nacional”.

Los demás
Bolivia fue uno de los países que en un principio dejó escuchar su voz, pero que luego se perdió en los discursos. Hubo un incidente incluso en el que Venezuela, Nicaragua, Cuba y Bolivia obstaculizaron el acuerdo aún sobre los intereses de los pequeños países insulares que pedían se apruebe. “La representante de Bolivia cuya capital está a 3.000 metros de altura (sic), llegó a decir que lo hacía por el futuro de las pequeñas islas, que sí aceptaban el acuerdo como única opción. El presidente de Maldivas, Mohamed Nasheed, presente hasta el final de la cumbre, les imploró que dejaran de bloquear el acuerdo, ya que con su postura, el llamado bloque bolivariano y Sudán, impedían la puesta en marcha del fondo de arranque de 10.000 millones de dólares al año a partir de 2020 para los países en desarrollo”, cita el periódico El País.
La postura de la deuda climática ecológica que esgrime Bolivia, no tiene un perfil sólido todavía. De acuerdo a una entrevista con el embajador Pablo Solón, económicamente esa deuda sí está calculada, “tenemos diferentes estudios de científicos que dicen cuánto hay que bajar en la atmósfera y resulta que es a menos de las 350 partes por millón. Los países desarrollados tienen que reducir emisiones por arriba del 250%, no solamente tienen que reducir totalmente lo que emiten sino que tienen que capturar carbono para que los países en desarrollo puedan tener espacio. Y en términos de lo que es la deuda, tenemos diferentes estudios e informes, que dicen que esta deuda debería estar en el rango del 5 a 6% del PIB para empezar, porque si se pone más grave puede ser más”, dijo Solón, sin embargo no se tienen cifras concretas ni cómo ni cuándo se realizarían los pagos, por lo tanto sobre la mesa no se consideró en serio esta propuesta.
Sin embargo todos se sorprendieron cuando China se negó a que se incluyera en el acuerdo la reducción obligatoria de emisiones para el 2050. Incluso los que hasta ese momento habían apoyado las mociones chinas.
El mejor termómetro para medir cuánto se avanzó en estas negociaciones son los parabienes de Pekín, que se congratuló por los “resultados positivos y significativos” y que si bien cedió ante la presión de Estados Unidos de transparentar sus índices de emisiones, lo hará bajo un sistema “que no interfiera en la soberanía nacional”.
Para el resto, aunque traten de esbozar actitudes positivas, Copenhaguen fue más un fracaso que un logro que nos costará muy caro, de acuerdo al director de la Agencia Internacional de Energía (AIE). 500.000 millones de dólares al año se necesitarán en inversiones adicionales para recuperar el tiempo perdido y volver a la trayectoria inicial de reducción de emisiones.

Límites
Ahora, hasta el 1 de febrero de 2010, los países desarrollados deberán anunciar en qué porcentaje reducirán sus emisiones para 2020, pero no se fija un año en el que las emisiones deban llegar a su punto más alto para iniciar su descenso. Esto era vital en el acuerdo.
El documento, si bien reconoce que para evitar consecuencias catastróficas, el aumento de temperatura no tiene que sobrepasar los 2 grados centígrados (lo que hecha por el suelo las expectativas de los países insulares y otros países vulnerables que fijaban la meta en 1,5 grados) no plantea este límite como un objetivo formal ni tampoco cómo será alcanzado.
Promete aportar 30.0000 millones de dólares durante los próximos tres años para ayudar a los países en desarrollo, pero no está claro de dónde provendrá el dinero, ni quiénes serán los beneficiados. El texto indica que se destinará a los países vulnerables, y que los países que se opusieron a un acuerdo, podrían no recibir dinero, como es el caso de Bolivia y Venezuela.
Existe el compromiso de que se haga un escrutinio estricto al recorte de las emisiones de los países desarrollados, pero se habla de otro sistema de control para los países en desarrollo, como sigue siendo considerado China.
En cuanto a temas como la deforestación, en el acuerdo se establece un financiamiento considerable para evitarla y el establecimiento inmediato de mecanismos como REDD (Reducción de emisiones por deforestación y degradación). Sí se ha establecido cómo se destinará el dinero a proyectos REDD. Pero ésta es la mejor noticia, porque el acuerdo en sí no es vinculante, es decir que no es obligatorio, por lo que para los países en desarrollo, no tiene validez, aseguran analistas como Roger Harrabin, de la BBC no tiene validez.
Ante esto, hay quienes, como Naomi Klein, que piensan que era mejor no firmar nada, otros, como el primer ministro danés aseguran que es mejor algo y que es el primer paso de un largo camino. Como sea, lo cierto es que los resultados de la COP15, luego de las hábiles estrategias de los chinos dejaron a los que fuimos a Copenhague más helados que las tormentas de nieve.