14 abril, 2008

Las dos mejillas del acullico

Texto: Mónica Oblitas / Rafael Sagárnaga

Debate. La polémica acerca del uso del acullico y de los mates de coca, tras la reciente recomendación de la ONU, se ha reavivado. En Bolivia, cientos de miles de personas utilizan la hoja de coca en alguna forma. En este reportaje, conozca la opinión de los expertos acerca de los beneficios y los perjuicios de esta costumbre milenaria.

Toribio Quispe recuerda, mientras acomoda la coca que venderá en el Mercado de la Coca, en la zona de Villa Fátima en La Paz, cómo conoció a la que es su esposa, que le dio siete hijos y ha estado a su lado en los últimos 60 años. El viejo cocalero, que vive desde siempre en los Yungas, cuenta que la vio en una de las cosechas, donde ella y las demás muchachas solteras de la comunidad con especial cuidado arrancaban una a una las hojas de los cocales. María le llamó la atención porque era la que más reía, la que más feliz estaba, "su risa se escuchaba clarita, como música", dice el hombre. No pasó mucho tiempo para que los padres de Toribio, con la mejor coca como regalo, fueran a la casa de María para pedir su mano. Esta pareja, como muchos matrimonios indígenas del occidente, ha visto crecer su relación junto a sus plantas de coca. Ahora sus nietos aprovechan el esplendor de los cocales, que luego de más de 30 años están en su mejor momento. Después las plantas envejecerán como Toribio y María, y serán reemplazadas por quien herede el terreno con nuevos cocales y así sucesivamente, como siempre ha ocurrido…
De acuerdo con la socióloga Sdenka Silva, que ha desarrollado estudios sobre la hoja de coca, su uso tradicional por parte de los indígenas (Colombia, Perú y Bolivia) y los usos en los rituales indígenas, la coca es el eje de la sociedad andina, que une a las familias y es el eje de la espiritualidad. "El centro de la estructura social del mundo indígena andino, es la reciprocidad", explica Silva.
Primero como una visión de vida, una cadena de dar y recibir. En los Andes la reciprocidad es un complejo sistema que abarca todos los ámbitos. Y aquí es donde la coca cumple una función primordial: es la mediadora de esa reciprocidad. No hay una celebración, ya sea familiar o comunal, donde no esté presente la hoja de coca. "Es sinónimo de felicidad, celebración, amistad y bondad", dice Silva. Una de las reglas de ‘etiqueta’ respecto al uso de la coca en las comunidades campesinas, es que se invita en época de siembra sabiendo que en la cosecha se recibirá el doble.

El valor de la hoja de coca
En Bolivia todavía funciona el trueque. La hoja de coca es casi como el dinero y el poder, que se intercambiada por cualquier otro producto. El trueque permite a la economía campesina un trato más equitativo.
"Lo espiritual y lo cotidiano en el mundo andino son como un tejido, no hay una institución como la Iglesia occidental, así que lo espiritual está unido a lo cotidiano. Se dice que los antepasados en un tiempo sagrado dictaron su uso tanto social como individual. La coca sabe del pasado, del presente, del futuro y de la muerte, y son muchos los ancianos que, sobre todo los martes y viernes, la mascan para leer en otras hojas después. El concepto de muerte, según los andinos, es el de un largo camino donde la coca es la guía. La coca da lucidez y protege de los malos espíritus", añade Silva.
Y es que no puede existir un chamán o yatiri andino que no tenga su formación con la hoja de coca. "Todos los chamanes andinos leen en coca. Algunos tienen elementos católicos, por la influencia de la conquista, pero la lectura de la coca viene del precolombino. En el museo de Tiwanaku se tienen taris especiales para la lectura". De esta forma la coca está estructuralmente enlazada a todas las dimensiones del mundo andino: económica, social y espiritual.
El ‘quinto’, el uso cotidiano de la hoja de coca, que como tal se conserva más en los quechuas, es parecido al uso del café después de las comidas, en el descanso a media jornada de trabajo y al terminar las labores. Existe toda una jerarquía en el ‘quinto’: primero se invita a los más sabios, luego a los más viejos, después a las mujeres y finalmente a los jóvenes. Se seleccionan cuatro hojas: verdes, enteras y sanas, y luego de saludar a la Pachamama, a un achachila (el espíritu de la montaña, que significa textualmente en aimara ‘abuelo querido’) o a un apu (‘pequeño cerro protector’), que conforman la gran familia indígena, y hacerle una oración, se invita el siguiente ‘quinto’ a la persona estimada y así sucesivamente.
El ‘quinto’ y el acullico no solamente unen a la comunidad, sino que reproducen toda una visión de vida andina. En el caso del ‘Tío de la Mina’, por ejemplo, un espíritu más ‘denso’, habitante del mundo inferior, aunque no un demonio como se considera en el mundo occidental, forma parte de esta gran familia que si se complace de la forma adecuada puede ser protector. No existe un minero andino que entre al socavón, sin llevar la ofrenda de coca para el ‘Tío’.
Se firman documentos y transacciones con la presencia de la hoja de coca, que hace sagrado el momento. "Es parecido al uso de la Biblia en los juramentos, tiene el poder de atraer a los espíritus de los antepasados. En la justicia comunitaria la coca es un símbolo de reconciliación, fraternidad y diría de identidad", acota Silva. Es en la entrada a la adolescencia cuando se comienza a conocer cómo masticar coca, pero generalmente se empieza cuando una pareja se casa y debe trabajar para mantener a la familia.

En la historia
El acullico consiste en acumular algunos gramos de hoja de coca en la boca, quitándole las partes duras para evitar que se dañen las encías. Se mantienen en remojo en la saliva las hojas desherbadas y después de algunos segundos se añade un alcalinizante, que puede ser bicarbonato de sodio o cenizas de alguna planta. Tradicionalmente se usan las cenizas de quinua o de plátano que tienen más alcalinidad. En el Amazonas la hoja se tuesta, se muele y a ese polvo se añaden las cenizas de la planta y se va ingiriendo esta harina.
El acullico es la forma más extendida de utilizar la coca, no solamente en Bolivia y Perú. Actualmente, se masca desde el norte de Colombia hasta el norte de Argentina. El acullico se remonta a la prehistoria andina, y se tiene evidencia de tribus nómadas después del posglacial que mascaban coca, además se han encontrado vestigios de uso de la coca en casi toda Latinoamérica. Las crónicas de Américo Vespucio ya mencionan a la hoja y su utilización, pero no existen restos arqueológicos que permitan establecer desde cuándo la mascan los pueblos amazónicos.
Y así, el debate parte aguas desde hace por lo menos cuatro siglos y medio. Basta recordar a los cronistas: Juan de Matienzo cita que los prohibicionistas aseguraban que "el demonio les hace entender que la coca les da fuerza y quita el hambre para engañarles y hacer que les ofrezca". Garcilaso de la Vega decía: "De cuanta fuerza y utilidad sea la coca se colige que los indios que la mascan se muestran más fuertes y dispuestos para el trabajo; y muchas veces, contentos con ella, trabajan todo el día sin comer. La coca protege de muchas enfermedades y nuestros médicos usan de ella…" (2).
En medio de aquella polémica, uno de los poderes centrales de ese tiempo zanjó el pleito. El Concilio Eclesiástico de Lima, en 1551, prohibió el uso de la coca como obstáculo a la difusión del cristianismo. "Es una planta enviada por el demonio para destruir a los nativos", concluyó. Luego, el Concilio de 1567 la definió como "el talismán del diablo". Pero la fuerza de las necesidades laborales hizo que los otros poderes no hicieran caso del todo a aquellas recomendaciones, especialmente en las minas de plata (2).
En 1830, se funda la Asociación de Propietarios Productores de Coca de los Yungas, una elite política y económica en La Paz.
La primera descripción científica de la hoja de coca se remonta a 1750. En 1855, Friedrich Gaedcke, un estudioso alemán, fue capaz de aislar la cocaína contenida en la hoja de coca. Cinco años más tarde, otro alemán, Albert Nieman, elaboró la cocaína purificada. En 1863, Angelo Mariani, un químico corso, presentó las patentes de varios elementos derivados, y en 1892, Asa Candler, también químico, compró los derechos y fundó la Compañía Coca Cola.

450 años de debate
"La hoja sagrada" contra el "talismán del diablo", cada frente defiende un calificativo extremo desde hace cinco siglos. Para unos, la coca, por su composición nutricional, "podría incluso ser la clave para la superación del hambre en el mundo. Basta recordar que la diferencia alimentaria entre un campesino africano y uno andino es la hoja". Aseguran que por lo menos la hoja sería la pócima para superar males como la osteoporosis, dado su alto contenido de calcio, fácil de asimilar (3). Pero para otros, la coca, al inhibir el hambre, induce a la desnutrición y, además, "no aporta nada significativo, en términos alimenticios, al organismo". Peor aún, advierten que se ha demostrado que algunos de sus metabolitos son dañinos para el hígado (6).
El pleito transita de boca en boca y hasta dentro de éstas. Por ejemplo, desde el frente defensor se ha planteado, y hasta ensayado, la producción de dentífricos de coca, atribuyéndole cualidades protectoras de la dentina. En el otro bando informan que "el 66% de un grupo de acullicadores analizados tiene caries y el 88% carece de dos piezas dentales o más" (6).
Quienes abogan por la coca la califican como un "energizante natural que incrementa la capacidad mental, especialmente en exceso de trabajo (3 y 2) y es un tónico cardiaco por excelencia". "Tiene la cualidad de estimular la producción de endorfinas, las hormonas que generan resistencia al cansancio y el estrés".
Los que la penalizan aseguran que "la coca actúa indirectamente en la mente como un agente retardante, que no permite que ella reaccione adecuadamente ante la acción permanente de los agentes externos" (5).
Unos y otros llegan a conclusiones. El reconocido sociólogo boliviano Roberto Laserna, ha remarcado: "Puede afirmarse que no se ha demostrado que el consumo de coca sea perjudicial para la salud. Al contrario, existen abundantes indicios que muestran que el consumo en forma natural (mates e infusiones o acullico, o extracción de jugos por succión o salivación) no causan perjuicios a la salud. La experiencia práctica de consumidores y las evidencias de laboratorio sugieren que su consumo puede ser más bien beneficioso al proporcionar vitaminas, minerales y algunos alcaloides que facilitan la digestión sobre todo en determinadas condiciones ambientales (altura) y de salud (diabetes)" (1).
Menos preciso y más adjetival, el argentino Carlos Caglioti señala que "por el estado de varios test relativos al cociente intelectual y por observación de las manifestaciones visibles que muestra el masticador consuetudinario de coca, se infiere el estado de subdesarrollo mental en el que se encuentra y la consiguiente anomalía de su comportamiento social. El masticador vive en condiciones higiénicas deprimentes, tiene aspecto físico repelente, sus labios secos y verdosos…". Luego Caglioti acusa al acullicador de "indolente, torpe, lento, perezoso e inaccesible". Es más, asegura que "muchos de ellos presentan estigmas degenerativos como la sordomudez, malformaciones craneanas, deformaciones de la columna vertebral, raquitismo y oligofrenias" (6).

La polémica ahora
Hoy el debate igualmente enfrenta a poderes y organizaciones. EEUU plantea una lucha frontal contra la hoja por ser materia prima de la droga ilegal más vendida del planeta. Mientras en Europa la prohibición vigente tiene cuestionadores. Desde hace unos tres años, una comisión del europarlamento se apoya en el llamado "Informe Catania" para plantear su despenalización. "La coca es a la cocaína lo que la uva es al vino", ha reafirmado su propulsor, el diputado italiano Giusto Catania.
Los grandes organismos mundiales también colisionaron. La Convención Antidrogas de Naciones Unidas de 1961 penalizó la hoja. Se basó en el Informe encargado a la comisión sobre la hoja en 1949. En ese documento se asegura, entre otras cosas, que la coca causa sueño y evita que quienes la mastiquen se concentren en el trabajo. El estudio fue realizado durante 18 días por el presidente de la Asociación Farmacológica de EEUU, Howard B. Fonda, y se basó en consultas a capataces, ingenieros y a médicos de las minas. Con investigaciones pagadas a laboratorios también de EEUU respondió, por ejemplo, la Asociación de Productores de Coca de los Yungas, para entonces un poderoso gremio de hacendados (3).
Pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) realizó un nuevo informe en 1995, menos crítico. EEUU lo rechazó y no pudo ser asumido por la ONU. Así, el realizado en 1949 y aprobado en 1961 sigue vigente. En la Convención de 1989, Perú y Bolivia lograron salvaguardas para el acullico y los mates. Poco antes, una ley federal argentina legalizó dichos usos y los incluyó en las excepciones de su ley penal (3).
Sin embargo, hace cuatro semanas, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), dependiente de la ONU, planteó a la Cumbre Mundial la penalización de mates y acullico. Y el debate entre "hoja sagrada de los incas" frente al "talismán del diablo" ha vuelto. Y, sin duda, se define en este instante, casi en silencio, entre el paladar y la lengua de intelectuales, conductores de buses y labriegos sumidos en sus necesidades laborales.
Con datos de (1)- 20 juicios y prejuicios sobre coca-cocaína (Roberto Laserna); (2)- Coca inmortal (Eusebio Gironda); (3)- Las fronteras de la coca (S. Rivera); (4)- La Herencia de la Coca (Humberto Fajardo); (5) e - informes del Centro Latinoamericano de Investigación Científica (CELIN) (6).

El lado oscuro del acullico
El doctor Franklin Alcaraz, director ejecutivo del Centro Latinoamericano de Investigación Científica (Celin BOLIVIA), afirma que no existe un uso de la hoja de coca que no sea dañino para el organismo, "dos de sus principales alcaloides, la benzoilecgonina y el metilester de la ecgonina, han demostrado ser hepatotóxicos (que hacen daño al hígado) en pruebas realizadas en animales. Otro tema es el efecto anorexígeno de la hoja de coca; es decir, el suprimir el hambre, que en Bolivia se toma como una cualidad de esta planta, es dañino porque impide una nutrición adecuada", explica.
De acuerdo con sus informes, "el consumo de la hoja de coca no muestra beneficios que no puedan ser reemplazados por otras sustancias y alimentos", además de que la tierra donde la coca se cultiva sufre, dejándola "prácticamente inservible para otros cultivos". Según Alcaraz, ni siquiera la harina de la hoja de coca tiene beneficios, ya que "la hoja molida de coca, tiene cocaína". El científico apoya sus aseveraciones en estudios realizados en Perú y Bolivia, que han encontrado cocaína (benzoilecgonina) en la orina de acullicadores en cantidades similares a las encontradas en la orina de drogodependientes de cocaína, "lo mismo podemos decir de aquellos bebedores de mate de coca".

Los beneficios
Jorge Hurtado, médico psiquiatra, que trabaja en el Hospital Psiquiátrico de la Caja Nacional de Salud, es director del Museo de la Coca (La Paz) y de la Red Boliviana de Reducción de Daños Asociados a las Drogas, explica que no se conoce médicamente ningún perjuicio en cuanto al acullico o a la ingesta de mates de coca. "Al contrario, se ha notado que el acullico favorece en muchos aspectos, especialmente a grandes alturas, porque es un oxigenador del cuerpo, tiene alto contenido de vitamina A y de otros componentes que la convierten en una antioxidante ideal, no solamente estimula la frecuencia respiratoria, sino que profundiza el acto respiratorio y dilata los bronquios. Previene los problemas como pueden ser los trastornos mentales debidos a la mala circulación o al colesterol elevado".
De acuerdo con Hurtado, se ha visto que en las mujeres mejora la calcificación porque contiene una proporción exacta entre calcio y fósforo que permite su asimilación y previene la osteoporosis. “Es un energizante más saludable que el café. En este hospital, donde trabajo hace 30 años, jamás he atendido un problema relacionado con el masticado de coca o la ingesta de mates, ni desde el punto de vista psiquiátrico ni desde el de la medicina general”, informa.

Paulovich: “Escribiré hasta que las velas no ardan”

Personaje. Recibirá el Premio Libertad este año, confirmando que es una de las personalidades más singulares y notorias del periodismo boliviano.

Tiene permiso para fumar cinco cigarrillos al día, pero confiesa que de vez en cuando se excede. Tiene permiso para ser irreverente, y ejerce su libertad en perfecta armonía con su “cholerío”. Y tiene permiso (divino) para seguir escribiendo “hasta que muera”, según sus propias declaraciones, y está dispuesto a cumplir el designio tecla a tecla en su vieja máquina de escribir, compañera desde hace medio siglo para crear su “Columna de Perfil” que se publica en los periódicos del Grupo Líder.
A los 80 años Alfonso Prudencio Claure, conocido por todos como Paulovich, ha sido elegido para recibir la versión 2008 del Premio Libertad, otorgado por la Asociación Nacional de la Prensa (ANP) a personalidades que han logrado carreras destacadas y significativas para la historia del país.
El periodista nos recibe en su casa del Barrio del Periodista, donde entre flores y fotografías de su familia, se da a la tarea de crear diariamente una columna de opinión que combinada con un singular humor, refleja la realidad de Bolivia.

¡OH! Esta es una pregunta, no original, pero sí obligatoria, ¿qué sintió cuando supo que se le había otorgado el Premio Libertad?
Me emocionó mucho porque fue totalmente inesperado, yo estaba almorzando en Tarija con parte de mi familia y de pronto recibí un telefonazo anunciándome que la ANP me había concedido este premio. Creo que derramé unas lágrimas de pura emoción, me tomó totalmente de sorpresa. Este premio fue instituido hace dos años y el año pasado se lo otorgaron al Cardenal Terrazas. Me honró muchísimo ser su sucesor al recibir esta estatuilla porque él es un gran personaje y si bien yo soy muy hijo de la Iglesia, jamás podré llegar a la altura de sus zapatos, por su vida tan serena, inteligente y virtuosa, considerándome yo bastante pecador y poco tranquilo.

¡OH! ¿Por qué considera Usted que lo eligieron?
Soy una persona que tengo y tendré siempre un supremo aprecio hacia la libertad como la mayoría de los mortales, creo que hay poca gente con alma de esclavo. Yo siempre he sido un hombre libre, pero supe manejar mi libertad, fui periodista libre desde que empecé a escribir hasta el día de hoy...


¡OH! ¿Nunca lo censuraron?
He sufrido censura de prensa cuando era jefe de redacción de Presencia, pero no era específica para mí, era para todas las noticias del periódico. Por eso le decía que he sido un periodista libre, nunca he tenido problemas por la publicación de mis artículos, porque usando esta mi libertad concientemente creo no haber cometido jamás una falta grave. Nunca he matado ni herido gravemente a nadie con mi palabra y he tratado de no ofender a las personas, así que he hecho un buen uso de mi libertad, creo que esto vale mucho para todos.

¡OH! ¿Qué es la libertad para Paulovich?
La libertad no es hacer lo que uno quiere, la libertad tiene normas, respeto hacia los demás, hacia la sociedad, hacia los gobiernos y hacia uno mismo. Creo que este premio viene a significar un poco de eso: siempre fui un hombre libre y supe usar bien mi libertad. Nunca fui un libertino.

¡OH! Hablemos del periodismo hoy, ¿considera que existe libertad?
Creo que dentro de mi quehacer periodístico tengo libertad y mis compañeros también. No hay un censor que venga al periódico y te diga lo que tienes que escribir. Hay atropellos, pero son producto de la violencia de elementos inferiores de la sociedad, no son precisamente los dirigentes los que los cometen, es la gente adicta y fanática, los ignorantes.

¡OH! ¿Qué opinión le merece la circular de la Superintendencia de Telecomunicaciones en sentido de regular la información y no emitir o publicar aquella que, por ejemplo, podría alarmar a la población aunque sea una noticia veraz?
Eso es una barbaridad. Es un comienzo y una insinuación de que podrían venir tiempos terribles si atendemos a muchos de los indicios que existen. Yo le hablo de este momento preciso en que creo que la mayoría de los periodistas gozan de libertad, aunque algunas veces son atropellados por elementos ignorantes que quieren favorecer al gobierno.

¡OH! Hablando del gobierno actual, ¿qué es lo que le parece más gracioso?
Difícil la pregunta... Creo que estamos en los comienzos del ascenso de una clase x, tampoco bien definida porque se habla del campesinado y los indígenas, pero para mí gran parte de esta clase campesina e indígena, nunca fue excluida de la sociedad, la prueba es que nuestras universidades están llenas de estudiantes y profesionales de apellido indígena.
Hemos tenido una gran cantidad de dirigentes, diputados, senadores, de apellido indígena, así que se exagera la historia diciendo que siempre fueron excluidos. Incluso alguno dijo que a los indígenas que querían aprender a escribir les cortaban las manos, esas son exageraciones absurdas de gente mal informada que no conoce la historia.
Lo chistoso es que no sé a qué vamos, porque si esta clase no fue excluida, ¿habrá otra clase más humilde todavía que quiera ser levantada? Probablemente la sociedad nunca será perfecta. Jesucristo dijo “siempre habrán pobres entre vosotros”, tal vez la idea equivocada es que algún día los pobres se acabarán. No creo en eso, es una utopía política que no podemos resolver desde hace más de 4.000 años.

¡OH! ¿Y en cuánto a la política boliviana en general? ¿qué le causa gracia de ella?
A mí me ha llevado la problemática boliviana al humor porque siempre he sido un tipo pacífico y amoroso, así que jamás he pensado en oponerme a una posición política o a una idea contraria a través de la violencia, nunca he manejado un arma de fuego. ¿Cómo podía yo oponerme a un estado de cosas muchas veces injusto? ¿Con qué? Sólo queda el humor. No soy un tipo fuerte ni violento, así que sólo me quedó el camino de la sonrisa.
El humor es un género superior de la literatura, es más difícil escribir humor que escribir en serio y es un buen camino para hacer comprender a los lectores el mensaje periodístico que uno desea dar a través de lo que escribe.

¡OH! ¿Es un arma?
Sí, pero no letal, es un arma suave que, como la gota continua, puede perforar la piedra. El humor es difícil de contrarrestar. No se puede matar a un gorrión de un garrotazo, habría que ser muy salvaje. Creo que a eso se debe la supervivencia de una columna que comencé hace 50 años.

¡OH! De ese entonces, cuando Usted comenzaba, hasta hoy, ¿el periodismo ha cambiado mucho?
Ha evolucionado mucho, el periodismo de antes era menos elaborado, más grosero. He leído artículos de humor del siglo pasado y los he visto groseros y poco cultivados, aún en grandes escritores. El de ahora es un periodismo más responsable y tiene mayor conciencia de su rol social.

¡OH! ¿Cómo empieza su relación con Los Tiempos?
Mi relación siempre fue buena, siempre tuve simpatía por el periódico. Desde muy joven sentí admiración por don Demetrio Canelas y por alguna gente que trabajó con él, de tal manera que sentí mucho lo que sucedió cuando expropiaron a Los Tiempos. Yo trabajaba en La Paz, en un periódico que no me permitía escribir para otros diarios, hasta que se formó el Grupo Líder y ahí me propusieron que trabajara para los diarios del grupo, eso me permitía escribir para Los Tiempos, El Deber y los otros periódicos, así que ahora me encuentro muy contento y seguiré escribiendo hasta que las velas no ardan. Quiero morir escribiendo.

¡OH! Como escritor, ¿cuál es el libro, de los muchos que ha escrito, al que más aprecio le tiene?
Es un libro poco humorístico que se llama “Apariencias”, que es un conjunto de entrevistas que hice allá por los ‘60, donde hago retratos biográficos de personajes bolivianos, creo que en toda entrevista muchas veces salen las apariencias. Entrevisté a Marcelo Quiroga Santa Cruz y releyendo el otro día la entrevista creo que no tengo que quitarle ni aumentarle una sola línea, había captado al personaje y resulté satisfecho. Entrevisté a Monseñor Antezana, un arzobispo cochabambino, cuya santidad me conmovía; entrevisté al filósofo Roberto Prudencio, a Guillermo Francovich, a Jorge Siles Salinas, a la India Peñaranda, que era integrante del conjunto los Wacatocoris y gran cocinera paceña, a un canillita, a un lustrabotas, fue un conjunto de alrededor de 40 entrevistas que son entrañables para mí.

¡OH! ¿Cuál atesora con aprecio especial?
Creo que la que más me marcó podría ser una entrevista muy sentida por la gran amistad que tengo con él: la que le hice a Jorge Siles Salinas, a quien sigo admirando por su rectitud de alma, espíritu y por su cultura.

¡OH! ¿Cómo se define a un cholo?
El cholo es un mestizo. Alguna gente no sabe asumir el término de mestizo exactamente, lo cual me parece mal porque todos los países son mestizos, desde Estados Unidos, España, Perú, México, Argentina, Bolivia, todos somos países mestizos. El mestizo boliviano se llama cholo, con algunas características, virtudes y defectos, hay más virtudes en las mujeres que en los hombres. La chola es muy superior al cholo. La chola es genial, buena madre, educa a sus hijos, el cholo es borrachín, mujeriego, peleador, derrochador, lo que contrasta con la grandeza de alma que tiene la chola. México y Perú han asumido su mestizaje con dignidad. Para el peruano decirle “cholo” a un amigo es sinónimo de cariño, en México ni le digo, son mestizos totales y orgullosos de su mestizaje. Nosotros tenemos que asumir eso con mayor dignidad, seriedad y respeto. Yo quiero al cholo, mi mujer suele llamarme “cholito mío” y nunca me he enfadado.

¡OH! ¿Sigue considerando que la solemnidad es uno de los grandes defectos de los bolivianos?
Las palabras originales para manifestar esta expresión son “levudos solemnes”. En el siglo pasado el levudo era un tipo con leva, un tipo muy solemne que de repente era un imbécil. Pero era solemne. Mucha de esas solemnidad queda en nuestra gente, tenemos montón de levudos solemnes que se creen una maravilla y no lo son, hablan en tono doctoral, quieren que se los trate de doctores, a veces sin serlo, etc., así que una de las primeras cosas que uno capta cuando quiere conocer al hombre boliviano o a su sociedad es eso: hay mucha solemnidad y poca profundidad.

¡OH! ¿De qué no puede prescindir Paulovich cuando escribe su Columna de Perfil?
Necesito silencio, una crónica me cuesta uno o dos cigarrillos a lo mucho, tomo poco café, en la noche tomo uno o dos whiskies así esté en mi casa o fuera, creo que es la bebida que menos daño me hace, aunque no digo que me haga bien.

¡OH! ¿Hay algo que le haya faltado hacer?
Una historia de La Paz. Pero no una historia al estilo de las típicas, sino una historia en cuando al retrato de personajes que han ido creando el alma de esta ciudad y han influido en la forma de ser de los paceños. No quiero hacer una historia de alcaldes, prefectos o autoridades, sino de personajes populares que le han dado carácter a la ciudad. Dios quiera que pueda hacerla. Me arrepiento de no haber escrito eso hasta ahora.

¡OH! ¿Qué le quita el humor?
La solemnidad, la grosería, no puedo escuchar en alguna reunión expresiones groseras ni soporto actitudes groseras, en eso soy un poco finolis, me apena la ignorancia.

¡OH! ¿Por qué se quedó en Bolivia?
He sido cercado virtualmente por el cariño de la gente, tengo a parte de mi familia en España y me reclaman, debería estar con ellos, pero me asusta transplantar un árbol de 80 años a otras latitudes y además está el arraigo que siento por esta tierra, es como dice la bella letra de Matilde Cazasola: “con qué hierbas me cautivas dulce tierra boliviana.”

¡OH! ¿Cómo hace Paulovich para escribir una columna de humor cuando, valga la redundancia, no está de humor para hacerlo?
Creo que el humor no se me va. Es cuestión de ponerme a la máquina y parece que saltara, que comenzara a brincar un pequeño demonio que tengo dentro. Mientras estoy escribiendo se van asociando las ideas y salta el humor. Pero no me propongo, nunca me he propuesto, hacer un artículo chistoso. Me pongo a escribir sobre un tema que me parece interesante y las cosas van saliendo mientras escribo.

¡OH! Cada región en nuestro país tiene sus propias características, incluso en la personalidad de sus habitantes, ¿cómo las describiría?
El camba es un ciudadano extrovertido, simpático y alegre, menos angustiado que el colla. Recuerdo haber conversado con un amigo cruceño y que él me decía “¿por qué los collas andan con su quepi de angustia a la espalda?” Los collas somos más angustiados, aunque no quiero decir que seamos más metafísicos. Esa es una primera diferencia, a parte de lo físico. Respecto a los cochalas, yo les tengo mucho cariño, primero por mi ascendencia cochabambina y luego porque recuerdo que cuando ingresé al colegio San Calixto en La Paz mi madre me dijo “hijito, cuando te pregunten tus amigos de dónde eres, diles que de Cochabamba para que te crean inteligente”. Y así fue. Debe haber funcionado la engañifa porque fui el primer alumno en todos los cursos.
Los sucrenses ya no están en la sociedad de los caballeros y señoritas afrancesadas, ahora, como en casi todas nuestras ciudades, se han ido mestizando y hasta indigenizando. Es una sociedad más combinada, incluso quieren elegir de Prefecta a una cholita.

¡OH! ¿Cuáles son los mayores placeres de la vida?
El amor con una mujer, el sentirse integrado en el universo, saber que uno no es una hoja al viento. El buen comer, el buen beber, el gozar de una buena conversación ya sea inteligente o chusca, no siempre se es un finolis. Hay noches que me gusta escuchar música clásica, pero hay otras que me siento huachafo y prefiero unos valses peruanos. Es producto de mi mestizaje.

¡OH! ¿Si tuviera que presentar a Paulovich, qué diría de él?
Aquí tienen a un señor que es producto de muchos milagros, del milagro del amor con sus hijos, con su familia. Un señor de origen muy humilde que sin embargo pudo estudiar en Europa, casarse con una española, consiguió éxitos literarios sin haber estudiado Literatura. Y que es vanidoso. Vanidad de vanidades y todo es vanidad.

DESTACADOS
“Creo que este premio viene a significar un poco de eso: siempre fui un hombre libre y supe usar bien mi libertad. Nunca fui un libertino.”

“A mí me ha llevado la problemática boliviana al humor porque siempre he sido un tipo pacífico y amoroso, así que jamás he pensado en oponerme a una posición política o a una idea contraria a través de la violencia.”


“El humor es difícil de contrarrestar. No se puede matar a un gorrión de un garrotazo, habría que ser muy salvaje.”

“La chola es muy superior al cholo. La chola es genial, buena madre, educa a sus hijos, el cholo es borrachín, mujeriego, peleador, derrochador, lo que contrasta con la grandeza de alma que tiene la chola.”

“Una de las primeras cosas que uno capta cuando quiere conocer al hombre boliviano o a su sociedad es eso: hay mucha solemnidad y poca profundidad.”

Recuadro
Paulovich, de perfil*

Nació en La Paz, el 27 de agosto de 1927. En 1958 ganó una beca de estudios en periodismo para especializarse en España, estudió periodismo en la Escuela Oficial de Periodismo, en Madrid, donde se casó con la española Pilar Guerrero Rodríguez con quien tuvo cuatro hijos y con quien hasta ahora comparte buena parte de su creación literaria.
En la península ibérica profundizó su vocación católica y llegó a pensar que podía ser santo un santo.
Es miembro de número de la Academia Boliviana de la Lengua, fue galardonado con el Premio Nacional de Periodismo en 1999, y con el Premio Pedro Joaquín Chamorro, otorgado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Comenzó su carrera periodística a principios de los años cincuenta. Junto con Huáscar Cajías y otros ilustres periodistas de la época, fue uno de los fundadores del semanario Presencia. Un día, Cajías le dijo que la prensa pecaba por su seriedad y que debía haber una columna de humor. Antes, Prudencio había escrito columnas románticas y otras de alto contenido religioso.
“...Impenitente explorador del alma popular, descubre con aguda disposición los secretos yacentes en la personalidad de uno de los especimenes de nuestra sociedad: el cholo, notable expresión del mestizaje indo-español. Así, con buida observación nos define y explica pintorescos vocablos nativos que diseñan hombres y cosas de nuestro ambiente.
Su sátira ingeniosa, inventa o revela una suerte de risueñas acepciones al impresionante catálogo de dicciones que consigna este curioso diccionario cholo, que constituye verdadero tratado de una caricaturesca semántica de bolivianismos...
‘Prudencio Claure Alfonso: Nombre nativo que corresponde a distinguido lexicógrafo caucásico, que alternativamente maneja con seriedad responsable, el chiste popular y el fino humor satírico’”.
*Armando Soriano Badani

EN BUSCA DE KATIE

Texto: Mónica Oblitas Z., y Rafael Sagárnaga L.

La muerte y posterior suplantación de una jaguar por parte de la comunidad Inti Wara Yassi (CIWY), da comienzo a una historia que entreteje situaciones dignas de una películA. Desde malversación de fondos hasta tráfico de animales. Todo escudado tras el rótulo del voluntariado y la religión
“¿Dónde está Katie?", se preguntaba seguramente algún corazón felino en las selvas benianas a principios de 2006. Rapto definitivo. La cachorra no iba a volver. Peor aún, en esos instantes sufría mucho más de lo que su familia de jaguares podía imaginar. Según recuerdan activistas de Animales SOS y autoridades ediles, el ciudadano Miguel Wang la tenía sometida a un tortuoso cautiverio en el residencial barrio de Irpavi de la ciudad de La Paz. Fue ubicada el 11 de julio de 2006. Katie estaba recluida en una jaula de un metro de largo por dos de profundidad. El asiático le había arrancado las uñas y los colmillos.
Obviamente, a Wang poco le importaba que Katie sea un ejemplar del grupo clasificado en la lista 1 de la Convención Internacional Sobre el Tráfico de Especies Amenazadas (Cites) e incluida en la categoría de Vulnerable (VU) de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN). Además, se hallaba protegida por los decretos de Veda General Indefinida No. 22641 y 25458. Es decir Katie, científicamente llamada Pantera Oca, representaba a una las especies en peligro de extinción. Tampoco les interesaba mucho esa consideración a algunos funcionarios de la Dirección General de Biodiversidad (DGB). Los testigos aseguran que los responsables de la DGB no respondieron al pedido de que decomisen a Katie durante nueve días. Fue objeto de una escala adicional. El 20 de julio pasó del aislamiento a unos días de fama. Camarógrafos, periodistas, activistas, inspectores de la DGB y funcionarios de la perrera municipal participaron de su incautación. Para lograr la entrega hubo de recurrirse incluso a gestiones ante el senador masista Omar Fernández.
En el segundo poder del Estado se formalizó, desde entonces, un implícito padrinazgo para la ‘gran gata’. Luego llegó la celebración entre los activistas. Un acuerdo final firmado entre el entonces viceministro de Biodiversidad, Juan Carlos Iporre y Juan Carlos Antezana, derivó en que la Comunidad Inti Wara Yassi (CIWY) asumiera los cuidados del felino.
La CIWY se comprometió, conforme a norma, a identificarla y mantener permanentemente informadas a las autoridades sobre el estado del jaguar. Se tiene específicamente señalado en este documento de que, en caso de que el animal muriera, la DGB debía ser notificada inmediatamente.
Mientras se decidía su futuro, ella pasaba sus horas en la perrera municipal. “¿Dónde está Katie?”, preguntaban en agosto visitantes curiosos e intrigados voluntarios del tropical parque Machía. Era la novedad. Pero Katie no quería que nadie se le acerque. Ex voluntarios de CIWY recuerdan que era proverbialmente arisca y agresiva.
Hubo una excepción. Paulatinamente la jaguar aceptó la amistad del responsable de los felinos en Machía, el joven Ever Mérida. Éste le construyó su primera jaula en una zona apartada de las de más tráfico en el parque. Con el tiempo, Katie recuperó la voluntad, pero sólo con Ever. Mérida forma parte del grupo de huérfanos que CIWY recluta para trabajar en sus instalaciones.
Pero Machía se constituía sólo en otra escala en el viaje de Katie, la penúltima. Inti Wara Yassi ha optado por concentrar a los jaguares en otro parque: Ambue Ari, ubicado a más de 500 kilómetros de Santa Cruz.
Con ese fin, Ever debía realizar los preparativos del futuro traslado, en especial el de la construcción de una jaula adecuada para el viaje hacia el oriente. También tenía la misión de conseguir un sedante oral para que el traslado no la estresara. Por esa razón, el cuidador viajó a la capital cruceña... Y sería el principio de su último periplo, donde surgirían dos versiones de la historia de Katie.

Muere Katie
Hoy recluido en la cárcel de San Sebastián, Mérida recuerda que mientras él viajó por el sedante, el traslado del felino se había precipitado. "Les pedí que me dejaran tranquilizarla y les dije que yo me haría cargo; pero Juan Carlos (Antezana), Nena (Tania Baltazar) y el veterinario (Luis Morales) no me hacían caso. Estaban como desesperados por trasladarla".
Ever asegura que, en el afán de acelerar el viaje, Morales le inyectó a la jaguar tres sucesivas cargas de anestésicos, además de haberle dado un tranquilizante oral. Señala que, contra las normas y recomendaciones, el veterinario no respetó los tiempos entre dosis y dosis. Peor aún, al llevársela en una frazada hacia el vehículo que la trasladaría, los voluntarios no pudieron evitar que un río mojara el cuerpo de Katie. Dicha condición es señalada como muy peligrosa para un mamífero sedado. "Mientras llegábamos a la camioneta, yo ya no podía escuchar sus latidos y le reclamé a Juan Carlos. Me puse mal, pero ellos empezaron a tomar decisiones extrañas".
Pese a los insistentes reclamos de Ever para que se atendiera a Katie, al llegar a Ambue Ari, ya estaba muerta. Al menos eso asegura Ever. "Después se estaban sacando fotos con el cadáver al que le habían puesto una mascarilla. Como disimulando que le había dado un colapso y fingiendo que intentaron revivirla", acota el joven.
Mérida, desde su celda, dice que mantiene un secreto. "¿Dónde está la Katie?, me preguntan. Sólo yo sé dónde la he enterrado". Según Ever, la jaguar murió el 6 de abril de 2007.
Explica que, paulatinamente, los pedidos de Antezana y Baltazar para que negara el suceso, tensaron una cálida relación de años entre Ever y los directivos de CIWY. Unas semanas más tarde, Mérida fue retirado después de años de trabajo del parque Machía. Una noche de septiembre le pidieron que retorne, y en las oficinas, dice él, se desató un violento incidente. Ever, bañado en sangre, fue entregado a las autoridades. Acusado de robo, permanece desde entonces detenido en el principal penal de Cochabamba.
Sin embargo, las preguntas por Katie se multiplicaron. El 13 de abril, Jodi, una de las ex voluntarias extranjeras, remitió un e-mail a varios voluntarios de CIWY. "Acabo de escuchar que Katie murió la semana pasada, mientras era enviada a Ambue Ari… ¿Alguien sabe cómo y por qué murió?". Nunca recibió respuesta.
La versión de Antezana y Baltazar (ver entrevista) se muestra muy distinta a la de Ever tanto en informes a la DGB como en expresiones públicas, incluidas fotografías y videos. Baltazar asegura que “Katie está viva en Ambue Ari”. También acusó a Mérida de ser parte de una peligrosa banda de delincuentes y de haber llegado al parque con un mal historial en Aldeas SOS. Paradójicamente, al menos tres ex voluntarios de CIWY afirman que el ex responsable de los felinos era apodado en Machía como ‘el hijo de doña Nena’ y que gozaba de la confianza por parte de los directivos.
Así, la historia de Katie se entrampaba entre la palabra del joven recluso de San Sebastián y la de los principales directivos de CIWY. Sin embargo, la historia de otra jaguar desarraigada de las selvas benianas parece definir la pulseta.

Llega Mica
Una vecina de San Borja, Melvi Roca Bravo, declara que, a fines de abril de 2007, pagó en esa localidad, $us 200 por un jaguar hembra. "Es así que por encargo del señor Antezana compré el animal para rescatarlo, porque estaba amarrado en una esquina donde transitaban muchas personas. Era muy mansa y se dejaba tocar con todos. Sus dueños la llamaban Mica", certifica Roca.
A su relato se enlaza el de un conductor de taxi, Germán Argani. "Fui contratado por el señor Antezana para trasladar una jaguar desde la población de Yolosa (Coroico) hasta el parque Machía. Salí el 10 de mayo, a las 19.00, junto con el señor Luis Adolfo Morales, veterinario de Inti Wara Yassi", explica el transportista.
Mientras una ex simpatizante de CIWY, Virginia Ossio, recuerda que formalizó la información de la jaguar Mica a Antezana. "Cuando le avisé que había un jaguar en San Borja y que si estaba interesado en comprarlo, él me dijo que no compraba animales, pero cuando se enteró de que era hembra lo escuché agradecer a Dios y en ese momento me dijo que hiciera los contactos para comprarla", cuenta Ossio. Añade, además, la historia de un curioso ‘rebautizo’: "Un día llega a mi propiedad en Yungas un turista que había pasado por Ambue Ari y me contó que a Mica le habían cambiado el nombre por el de Katie".
En el transcurso de la realización de este reportaje, menudearon las consultas sobre la identidad de la jaguar hoy identificada como Katie en Ambue Ari, especialmente a la DGB, pero también a otras instancias, incluidos asesores del Senado.
"¿Dónde se encuentra Katie?", preguntaron varios funcionarios el 21 de febrero de 2008 en Ambue Ari. Con una presteza saludable, luego de haber permanecido indolente por largo tiempo, la DGB realizó una inspección sorpresa en el parque de felinos. Una jaguar dócil y juguetona fue presentada poco después.
El grupo procedió, con muestras fotográficas de la arisca Katie rescatada en Irpavi, a comparar los patrones de manchas de la jaguar del parque cruceño. Un trabajo similar al de la contrastación de huellas dactilares en los humanos. En respuesta a una detallada denuncia lanzada por Animales SOS, la dependencia estatal señala en su informe del 14 de marzo: "El jaguar de los fotogramas obtenidos de las filmaciones de televisión, no es similar al jaguar de las muestras fotográficas obtenidas por esta instancia de inspección".
La constatación da pie a un expreso caso de tráfico de animales. Ante esa figura, la DGB explica en su informe que las medidas legales a seguir "serán determinadas posteriormente por la asesoría legal de esta dirección".
Caso cerrado. Mientras el ex voluntario vive recluido, amenazado y sin sentencia. Y en las selvas las preguntas por jaguares como Katie, Mica y la conducta de los hombres se hacen eternas.

Una singular comunidad
"No dependemos de ninguna transnacional, sólo Dios nos bendice", es el lema actual que esgrime Inti Wara Yassi, que el 2 de diciembre de 1994, de acuerdo a la Resolución Suprema No. 214891, logra personalidad jurídica según los objetivos planteados en su solicitud. "Una entidad constituida sin fines de lucro, políticos ni religiosos para organizar brigadas juveniles de defensa del medio ambiente y la vida en zonas rurales, mineras, urbanas y urbano-marginales del país, para promover un movimiento ecologista, formar a los brigadistas con conocimientos teórico-prácticos, realizar actividades para concientizar a la población y evitar más depredación". Pese a que esta resolución no contempla la protección, tenencia, refugio o cuidado de animales silvestres, Juan Carlos Antezana y Tania Baltazar, presidente y vicepresidenta de CIWY, respectivamente, llegan a Villa Tunari en 1996 para iniciar el proyecto que hoy se conoce como Machía, en el que albergan a cientos de animales. A la fecha se han extendido al Ambue Ari (Santa Cruz), Afrolaylin (Yungas), Willka Paysimpi (lago Titicaca) y Machackantati (Coroico).

El mando
Los testimonios recabados de varias personas coinciden en señalar que Juan Carlos Antezana (apodado Wawas) tiene una personalidad muy peculiar. Protagonista de varias polémicas con grupos proteccionistas y ecologistas, (lo que constituye un capítulo aparte en la Ley de Protección de Animales) se encadenó en la plaza Humboldt en La Paz, resistiendo al traslado de la sede de Inti Wara Yassi de un predio municipal. Es reconocido por su fanatismo religioso. Se cuenta que Antezana asegura tener una comunicación con Dios constante y fluida. La realiza a través de una moneda que tira al aire, con la que luego interpreta órdenes divinas. Bajo este método decide situaciones cruciales para la comunidad, los voluntarios y los animales que viven en los parques.
Pero no sólo la moneda es el canal. Marcelo Levy y el voluntario australiano John Deer estaban presentes la noche en que Juan Carlos, enterado de que un osezno que había sido entregado a Animales SOS, estaba en Senda Verde, dijo que después de tres días de ayuno había logrado comunicarse con Dios. La divinidad le habría dicho que tenía que secuestrar al animal, trasladarlo a La Paz y hacer la denuncia ante la prensa de que había sido CIWY quien lo decomisó. Levy, como propietario de Senda Verde, debía fingir sorpresa y decir que el oso escapó o fue robado. "Por supuesto que le dije que no y que si se había comunicado con Dios, había malinterpretado el mensaje", afirma Marcelo Levy.

La respuesta
Durante un mes se buscó comunicarse con Antezana para escuchar su descargo ante las denuncias recibidas. Después de varios intentos, él se comprometió a acudir a la cita, pero nunca apareció. Las siguientes veces que se lo llamó respondió otra persona comprometiendo una pronta respuesta. Por último, dejó de contestar el celular. En su lugar vino Tania Baltazar (‘Nena’).
De principio, ella relató que llegaba de Cochabamba junto a Antezana, pero que en el camino les habían robado un maletín negro que contenía todos los documentos de descargo. "A mí personalmente me da mucha pena todo esto, pero no tenemos el tiempo ni el dinero para hacer lo que hacen ellos, han gastado mucho en desprestigiarnos", dice.
Baltazar se comprometió a enviarnos las fotocopias, pero sólo llegó la carta de Quest Overseas, cuyo director de proyectos en Sudamérica, Jonathan Cassidy, forma parte de la directiva nacional de CIWY, como secretario de relaciones exteriores. "Esperamos seguir trabajando de forma indefinida (con CIWY), no sólo por el trabajo valeroso que se hace allí con los animales y con los niños, sino, de igual manera, es por la total confianza e inspiración que sentimos por Juan Carlos, Nena y los demás voluntarios bolivianos", dice Cassidy. También se envió la carta del voluntario Chris Preager, que escribe: "Juan Carlos y Nena son una fuente de inspiración increíble para mí, nunca he encontrado gente tan dedicada, tan visionaria y tan abnegada", y otra de la Asociación Amistad que confirma que en ambos parques trabajan jóvenes de entre 14 y 18 años.

¿Voluntarios a la fuerza?
CIWY ha trabajado con un hogar en Oruro y hace lo propio con albergues de La Paz, Santa Cruz y Cochabamba. Es justamente la Aldea SOS de esta ciudad, de donde proviene Ever Mérida. Juan Carlos Antezana trabajó por varios años en esta institución y tiene una relación cercana con ella, tanto que con una carta escrita a mano, se cedió a Mérida a CIWY como voluntario. La nota, firmada por el entonces director de Aldeas SOS José Pereyra, hace entrega del joven (en ese entonces de 15 años) a Baltazar, bajo términos que indican que "en caso de que Ever decidiera abandonar esta comunidad sin antes entrar en un acuerdo con la aldea y la comunidad, este convenio quedará disuelto asumiendo él mismo la responsabilidad de sus actos a cuenta y riesgo propio” (foto de la página derecha).
El certificado de la Asociación Amistad, con sede en Cochabamba, también confirma que esta institución trabaja con CIWY. “Dicha comunidad nos colabora con jóvenes que quieren tener experiencia de voluntariado en el cuidado de animales", afirma Paula Vargas, directora ejecutiva de esa asociación. Entonces, supuestamente, el voluntariado de estos jóvenes huérfanos no estaría supervisado. Asimismo, existen denuncias de que los jóvenes son obligados a asistir a los servicios religiosos y que se los presiona con dejarlos sin cenar. Ever Mérida ha recordado que frecuentemente se imponían ayunos, con supuesto sentido religioso, que dejaban a los jóvenes exhaustos, mientras trasladaban pumas y monos por las selvas.
Liberación o condena
Ana Serrano, ex secretaria nacional de CIWY, y Claudia Figueroa, ex coordinadora regional CIWY-La Paz, explican el régimen de austeridad absoluta a la que está sometida la comunidad. Ambas aseguran que nunca recibieron un centavo para el traslado, alimento o decomiso de animales en los años de trabajo con la comunidad. "No recibí apoyo económico para las campañas, pese a que tuve que viajar en reiteradas oportunidades, realizar gran cantidad de fotocopias, hacer llamadas telefónicas, uso de Internet", cuenta Ana Serrano.
A Claudia Figueroa se le entregó en una sola ocasión Bs 300 para un decomiso en la feria 16 de Julio de El Alto. “En tres años no recibí apoyo económico para ninguna de las actividades cotidianas que realizaba para CIWY: transporte, llamadas ni alimento para los animales que mantenía en mi casa", recuerda Figueroa.
Ambas mujeres, además de haber comprobado la cercanía que existía entre Mérida, Antezana y Baltazar, y de confirmar que en Villa Tunari Ever era conocido como 'el hijo de doña Nena", testimonian la liberación sin control de muchos animales que se realizaban en los parques. Aseguran que el rumor de que la jaguar Katie había muerto era un secreto a voces que compartían varios voluntarios nacionales y extranjeros. "Soy testigo y tengo fotos de las liberaciones de animales que realizan en el Machía y en el Ambué Ari delante de los extranjeros, yo entregué a CIWY 300 animales silvestres de diferentes especies, de la gran mayoría tengo recibos. Cuando iba a Machía y preguntaba por alguno de éstos, la respuesta siempre era esquiva o me decían que los habían liberado y que seguro los iba a poder ver un poco más tarde", explica Claudia Figueroa.
Ana Serrano también denuncia que pudo evidenciar la liberación irregular de algunos animales, tal el caso de tres coatíes. "Me molestó mucho la liberación: Rosita, una coatí ciega; el ‘Pata’, un coatí al que le faltaba una pata, y el coatí llamado Nazú, que no se llevaba bien con los demás coatíes, sino tenía más confianza y era más 'amigo' de los monos capuchinos".
De acuerdo con el análisis del plan de manejo presentado a la DGB (Dirección General de Biodiversidad) por CIWY el 2006, el 80% de los animales en Machía estaría libre. El documento al que se tuvo acceso señala que los animales se hallan en estado "semilibre total", cuya definición de acuerdo con CIWY es: "No está sujeto a nada, sólo depende de la alimentación y medicina”. Para saber cuáles son los impactos que puede tener la liberación de un animal sin el debido monitoreo, se conversó con la bióloga Julieta Valverde, de Reboctas (Red Boliviana Contra el Tráfico de Animales Silvestres), que explicó que en Bolivia no existe ninguna ley o regulación para controlar que la reinserción de los animales sea la correcta.
De acuerdo con Valverde, para que una liberación se haga de forma efectiva, se requiere de un alto nivel de recursos académicos, humanos e instrumentales para monitorear, por lo menos durante un año, a la especie que se ha reintroducido y a su ecosistema. La liberación sin este control puede degenerar en problemas genéticos de la especie y causar enfermedades a las especies locales. Valverde asevera que no conoce un solo centro en el país que esté facultado para realizar correctamente este trabajo.

Las cuentas
Tania Baltazar ha declarado que sólo maneja dos cuentas (ambas a su nombre). Una donde se deposita lo recabado por concepto de entradas al parque Machía, de lo cual 51% va a la Alcaldía y 43% a CIWY. La otra es para gastos de mantenimiento y donde se incluyen también las donaciones de los voluntarios (que cancelan $us 100 por un paquete de dos semanas) y de algunos filántropos. En la página web de CIWY existen dos opciones más para que los cibernautas puedan donar dinero, una desde toda Europa y la otra desde el Reino Unido.
Se tuvo acceso a dos cuentas a nombre de Tania Baltazar Lugones, abiertas en FFP Prodem, de la agencia de Villa Tunari. La primera (413-2-1-02342-6), en bolivianos, tiene un saldo del 31/12/06 al 24/07/07 de Bs 115.469,55. La otra, en dólares (413-2-2-00236-8), tiene un saldo del 31/12/06 al 19/06/07 de $us 10.851,93. Baltazar tenía otra cuenta en el Banco Bisa, que actualmente está cerrada y, según la denuncia de Animales SOS, también Antezana tiene cuentas personales. Baltazar se mantiene firme en su postura y afirma que no reciben ninguna ayuda externa, y que ni ella ni Juan Carlos Antezana obtienen pago por su trabajo en CIWY. Mantienen su inocencia.

“Katie está viva”
Tania Baltazar | Vicepresidente de CIWY
- Queremos saber la historia de la jaguar Katie, ¿está viva?
- Está viva, incluso ustedes pueden ir a verla al parque Ambue Ari. Pero esta historia no es simple. Todo empieza cuando nosotros, el 30 de agosto, capturamos a un ladrón en el parque Machía, que es Ever Mérida, que antes había trabajado con nosotros. Ya sospechábamos que podía ser él el de los robos, porque ese año hubo muchos, pero gracias a Dios logramos capturarlo, lo denunciamos en la policía y lo enviaron al penal de San Sebastián. Allí se encontró con un norteamericano de nombre Michael Marroqui, denunciado por violación. Presumimos que lo que nos han robado esta mañana (su maletín) no es un simple robo, porque hemos tenido amenazas. A Juan Carlos lo han correteado dos personas en Cochabamba, nos han escrito e-mails amenazándonos y vino una señora para decirme que Ever y el señor Marroqui están planeando hacernos cosas malas. He denunciado este robo ante el fiscal.
- ¿Cuándo empieza el problema entre Inti Wara Yassi y Animales SOS?
-El problema empieza con el oso Balú, que nosotros tenemos en Villa Tunari. Hicimos una campaña de recolección de fondos para comenzar un proyecto en Coroico, en la comunidad de Santo Domingo, donde Vicky Ossio y Marcelo Levy (de Senda Verde) se presentaron diciendo que querían ayudarnos. Cuando fue a Coroico uno de nuestros veterinarios, Luis Morales, tuvo un accidente de auto y eso nos bloqueó para seguir solos con el proyecto. Ahí fue que Levy nos dijo que nos ayudaría y nos iba a dar todo el apoyo. Seguimos con el proyecto. Paralelamente estaba lo de la Ley de Protección de Animales, que manejaba sólo Animales SOS. Comunicamos a otras organizaciones y con su participación logramos que se apruebe en grande la ley, aunque se pidió que se discuta en detalle. Le quitamos protagonismo a Animales SOS, y ahí empezaron las amenazas verbales de Susana Carpio.
- ¿Ever Mérida, el supuesto ladrón, tenía antecedentes?
-Tenía antecedentes en Aldeas SOS.
- ¿Es cierto que Ever era conocido como “el hijo de doña Nena”?
- (Se ríe) No, es mentira. Nos lo mandaron por un convenio que tenemos con los hogares. Él vino, estuvo un tiempo, se fue y luego volvió, no lo recibimos al principio, pero como es engatusador lo aceptamos por un tiempo.
- ¿Ustedes reciben algún sueldo?
- No, sólo la casa y la comida, y si estamos enfermos la organización nos apoya. Todos los jóvenes que estamos allá es por principios y por convicción. Los veterinarios y otro personal sí perciben un sueldo.
- ¿La institución tiene personería jurídica y una cuenta propia?
- Tenemos personería jurídica y manejamos la cuenta de CIWY, yo la tengo en Prodem. Tenemos dos cuentas a mi nombre, la de la Alcaldía y la de CIWY. De las entradas al parque, el 51% se deposita a la Alcaldía y el 49% se queda para los gastos del parque. Deposito el dinero en la cajera de la Alcaldía.
- ¿Por qué tiene a su nombre estas cuentas?
- Porque yo manejo el dinero del parque.
- ¿Por qué no está a nombre de CIWY?
- Porque nos pedían montón de documentación y por eso la abrí a mi nombre.
- ¿A quién le rinden cuentas?
- Tenemos un directorio, y rendimos cuentas del Ambue Ari a la organización Quest Overseas, que nos ha apoyado. Cada año ellos vienen a verificar en qué hemos gastado.
- ¿Cuántos animales tienen?
- Tenemos muchos, alrededor de mil animales. Felinos no llegan muchos, aves depende, hay semanas que llegan y otras no.
- ¿Cuál es el procedimiento que tienen cuando llega un animal nuevo?
- Primero lo tenemos en la clínica donde los veterinarios les hacen una evaluación y análisis, luego los vacunan, los desparasitan y los pasan al área de cuarentena, que puede ser un mes o tres, depende. Una vez que pasan eso, los vamos distribuyendo de acuerdo al área que pertenecen. Todos los animales están semilibres, en libertad controlada. Algunos animales, como osos perezosos, los liberamos inmediatamente. Actualmente, trabajamos con la bióloga Lucía Spanga, que está en Brasil y biólogos y zoólogos que han estado trabajando voluntariamente.
- ¿Los voluntarios pagan algo?
- Aportan económicamente, y es con esto que se mantiene el parque.
- ¿Cuánto pagan?
- El paquete es de $us 100 por dos semanas; nosotros les damos la vivienda. Las casas que tenemos son alquiladas. De ese paquete pagamos las casas, la luz, el agua y a la persona que se encarga de la limpieza; lo que sobra es para los animales. A veces no hay y tenemos que pedir auxilio.
- ¿Reciben aportes de alguna ONG?
- No, de ninguna, sólo nos mantenemos con los aportes de los voluntarios. Hay una regional en Inglaterra que administra y ve todo esto, es CIWY Inglaterra.
- ¿Cuánto han crecido en infraestructura?
- El año 1996 hemos llegado Chapare con cuatro monos; ahora tenemos dos parques, estamos empezando el de Copacabana y ojalá funcione el de Coroico.
- ¿Tiene CIWY autorización para trabajar con animales silvestres?
- De acuerdo con artículo 92 sí, incluso tenemos algunos animales que nos han entregado las prefecturas, pero no decomisamos animales, lo que hacemos es denunciar y luego nos los entregan.
- ¿A nombre de quién está la propiedad de los terrenos de los parques?
- De CIWY. El Machía no es nuestro, es un convenio con el municipio. Tenemos el parque Ambue Ari. En el Machía la casa de los voluntarios está a nombre de CIWY, aunque en realidad está a nombre de una persona, representante a nivel internacional.
- ¿Cuánto gastan mensualmente en el mantenimiento de los parques?
- En alimentación y medicinas, más o menos como $us 10.000, que yo tengo justificados.
- ¿De dónde vienen esos $us 10.000?
- De los paquetes de donaciones y de CIWY Inglaterra, que nos puede apoyar.
- ¿Es muy apretado este presupuesto?
- A veces hay muchos voluntarios y lo que hago es ahorrar. Por ejemplo, desde mediados de diciembre hasta fines de enero no tuvimos voluntarios, contamos con 16 voluntarios y estábamos en emergencia. Incluso nos dividíamos los trabajos.
- ¿Cómo, si están tan limitados, se han ido expandiendo?
- Por la necesidad.
- Hablando del presupuesto, sólo del Machía y del Ambue Ari suman alrededor de $us 20.000, ¿cuántos voluntarios necesitan para cubrir ese monto?
- A veces tenemos 25 ó 30 voluntarios... pero yo los invito a que vayan al Machía, ahí hacemos milagros, estamos haciendo una construcción para una jaula de monos y estamos viendo cómo recolectar los fondos para ello. Hay gente pagada por Michael Marroqui en Villa Tunari para seguir nuestros pasos.
- ¿Cuándo podemos hablar con el señor Antezana?
-Él está haciendo todo con el abogado, pero es que lanzan calumnias muy feas. A mí personalmente me da mucha pena todo esto, pero no tenemos ni el tiempo ni el dinero para hacer lo que hacen ellos, han gastado mucho en desprestigiarnos.

“Hicieron todo un teatro con el jaguar”
Ever Mérida | ex voluntario
Una serie de afectuosos intercambios de e-mails lleva Ever Mérida como recuerdo de su relación con Juan Carlos Antezana y Tania Baltazar. En su celda de San Sebastián vive el día a día ayudando en la cocina o en tareas de limpieza. Procura ganar lo necesario para pagar "su seguridad interna" y el alquiler de la pieza. Sus compañeros de encierro recuerdan que llegó severamente golpeado y que la única vestimenta que llevaba estaba ensangrentada. Él asegura que todas sus pertenencias, una mochila y seis mudas de ropa, se quedaron en Machía.
- ¿Cuán cerca trabajó de Katie?
- Yo la cuidé desde su llegada de La Paz, durante casi seis meses. Estaba muy maltratada. Sus antiguos dueños la habían golpeado mucho. Su vida estaba arruinada, sin garras ni caninos ni molares. Además, después de examinarla los veterinarios en Cochabamba determinaron que podía tener secuelas de un problema en los pulmones. Al comienzo, muchas veces no quería comer, otras tosía o sangraba. Pasó así los días de frío y de mayor humedad. Yo le pedía constantemente a Nena que la tratemos. Pero nunca me mandó a los veterinarios. Prefería que éstos trabajen con 'sus monos' a los que da todos los privilegios. Con el tiempo la hice recuperar y empezó a crecer, luego su jaula era estrecha.
- ¿Cómo murió?
- El día del traslado me mandaron al veterinario Luis Morales. Yo había traído un tranquilizante oral y se lo dimos. Él, al ver que se movía un poco, no quiso esperar y decidió inyectarle más anestésico. Como se movía un poco aún, le puso un segundo pinchazo.
La sacamos y al pasar por el río la mojamos, cosa que no debimos hacer. Al llegar al camión pedí que la revisaran. No quisieron. En el camino, la jaguar pareció reaccionar y Morales le pinchó una vez más. Al llegar a la oficina del parque (Ambue Ari), Katie ya estaba muerta. Yo me puse a llorar y a discutir con Nena. Ellos le ponían adrenalina en el corazón, pero era tarde.
- ¿Ellos aceptaron la muerte?
- Sí. Hicieron luego cosas extrañas. Nena se fue a conseguir del hospital un tanque de oxígeno. Pusieron a Katie con mascarilla y como si estuviera viva, incluso la hicieron sentar y se sacaron fotos con ella. Hicieron todo un teatro.
Por la noche decidieron practicarle la necropsia. No debían hacerlo porque, como la jaguar era recomendada por la DGB y un senador del MAS, precisaban permiso y un inspector del Gobierno. Al abrirla sus órganos estaban sanos, pero ellos empezaron a forzarle cosas. Por ejemplo, le reventaron vasos en la tráquea para que parezca que había muerto por males respiratorios.
- ¿Denunció usted todas las anormalidades del caso Katie?
- Añadí esos hechos al informe que yo preparaba para el senador cada mes. Porque ellos pedían informes. Un asistente del Senado incluso vino al menos dos veces en meses anteriores para ver a la jaguar. Pasé el informe a Juan Carlos en un fólder. Pero curiosamente, unas semanas después me dijo: "El senador está preguntando por Katie. Hay que conseguir un gato de donde sea. Usaremos el dinero de la nueva jaula para la nueva Katie". Yo me negué. Katie era como una hija para mí. Después nuestra relación empezó a desmejorar, peor cuando hice otros reclamos por los malos tratos o las ausencias inesperadas de Nena. Una noche, a las 23:00, me echó en cara todos los problemas y me dijo que me fuera. Tomó mis cosas e hizo que embarcara a Cochabamba.
- ¿Qué hicieron con el cuerpo de la jaguar?
- Tras la necropsia, me pidieron que la entierre. Sólo yo sé dónde está.
- ¿Qué labores realizó en Machía?
- Todo. Desde fiestas para reunir fondos, hasta recuperar animales en diferentes departamentos a los que muchas veces me mandaban sin plata. En Villa Tunari me conocían como 'el hijo de Nena'.
- Ex voluntarios de CIWY aseguran que en Machía se ha perdido el control sobre el manejo de los animales, ¿qué tan cierta resulta esa afirmación?
- Bueno, había dificultades. Muchas veces ante la impotencia de poder manejarlos se iba a la eutanasia por los riesgos, ya sea para los animales o los voluntarios. Otra alternativa era aislarlos en lugares alejados, donde estaban muy expuestos a animales salvajes como los ocelotes. Eran unas jaulas como gallineros. Un voluntario les dejaba comida dos veces al día. Al menos cuatro veces supe que fueron comidos por los felinos. Es un área desconocida por los turistas, muy alejada del parque. También ha habido casos que, por descuido, escaparon y se electrocutaron en los postes de la casa. Recuerdo a una mona araña a la que Nena metió en un cuarto y se electrocutó con los cables de la habitación. A una de ellas le amputaron luego la cola, una pierna y la mano derecha. Otros también se han ahorcado con sus cuerdas.
- ¿Cómo llegó a San Sebastián?
- Una noche Nena me llamó a Cochabamba. Me pidió que vuelva al parque. Viajé de inmediato. Al llegar, la puerta estaba semiabierta. Ni bien entré, ella me reclamó y saltaron sobre mí varios voluntarios extranjeros y el administrador del parque. Me rompieron la ceja y la nariz, y causaron daños en todo mi cuerpo. Al día siguiente, frente a un fiscal, me acusaron de una serie de robos. Más tarde, ella me hizo una propuesta: "Reconocé todo de lo que te he acusado y yo retiro los cargos para que te vayas". Por miedo a la cárcel, acepté el trato y firmé la declaración. Después me hicieron firmar unos papeles en blanco, pero Nena no cumplió con su parte. Todos los gastos de policías, abogados y fiscales los pagaron ellos.
- ¿En qué estado se encuentra su caso?
- No avanza. Hubo recientemente un robo en Machía y Nena lanzó la versión de que yo lo dirigí desde acá. El fiscal estudia esa posibilidad. Mientras mi abogado de defensa pública tiene mil casos que atender aparte del mío.
- ¿Quisiera volver a Machía cuando salga?
- Extraño a mis gatos.