17 enero, 2008

Carnaval, réquiem para los quirquinchos


Texto: Mónica Oblitas/ Rafael Sagárnaga
Fotos: Mónica Oblitas

Ecocidio. En Oruro los quirquinchos siguen siendo objeto de exterminio en nombre de la tradición y el folklore. Este carnaval miles de bailarines de las dos morenadas principales utilizarán matracas hechas con el caparazón del sufrido animal.
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Un póster pegado en la puerta de vidrio de la Terminal de buses en Oruro llama la atención de los viajeros: la invitación a la tercera versión del festival de la morenada que se realiza desde ya anualmente en la ciudad del Pagador. En la imagen dos bailarines lucen sus trajes invitando a presenciar la fiesta, ella luce su corta pollera, él, una matraca hecha gracias a la inmolación de un quirquincho, en la mano. El póster lo auspicia la Prefectura de Oruro.
Otro año en el que no suma ninguna medida para evitar la devastación, pero siguen disminuyendo los últimos grupos de los emblemáticos armadillos bolivianos. De nada sirvió, ya en 2001, el informe del Ministerio de Desarrollo Sostenible, donde se afirma que sólo 5.000 quirquinchos sobrevivían en toda Bolivia. Tampoco valieron las voces prefecturales y ediles que nos confirmaran el año pasado la extinción del quirquincho en las zonas donde no hace muchos años era fácil encontrarlo. Casi 10 meses más tarde, la celebración del Carnaval anuncia otra embestida en nombre de la cultura contra el animalito emblema del departamento. Mientras tanto, en las oficinas de medio ambiente, patrimonio y cultura, tanto de la Alcaldía como de la Prefectura de Oruro, el discurso se ha reciclado: “Haremos campañas de concienciación”, dicen. Una combinación fatal, no sólo para la especie que se extingue, sino para el medio ambiente orureño, donde los arenales y pastizales se transformaron en los últimos años en estériles desiertos a 32 de los 35 municipios orureños.

El daño del moreno
Haciendo un seguimiento del reportaje “Quirquinchos, una extinción anunciada” (*), retornamos a Oruro. Son días críticos en los que la ecología no conjuga con la tradición ni el folklore. El pre carnaval, los “convites”, se nutren de restos de animales. Tanto que hace unos años, según cuenta el propio director de patrimonio de la Alcaldía, Carlos Delgado, un grupo de comunarios desató una abierta caza de flamencos. Dicha acción forzó la intervención policial ante la alarma generalizada. Pero los quirquinchos son menos visibles. Sus áreas de reproducción ya se hallan muy lejos de la zona periurbana, a diferencia de lo que sucedía hace apenas dos décadas. Sus exterminadores cobran menos notoriedad.
Ni la preocupación generada en organismos mundiales, como la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) o Conservación Internacional (CI) en 2007, ha inmutado a las autoridades y folkloristas orureños. El acoso contra el animalito continúa, tanto para la fabricación y venta de matracas de las morenadas Central y Cocani en la calle La Paz, como para el tráfico clandestino y su venta por “piezas” en la calle de las brujas. Allí el uso se orienta a la supuesta cura de algunos males y para la buena suerte. Por ejemplo, en algunas casas se cuelga la caparazón bajo la creencia en que ésta llama al dinero a medida que le crecen los pelos. Irónicamente se trata de casas pobres, en uno de los departamentos más pobres de Bolivia.
Pero las autoridades ediles tampoco se esmeran en la preservación del armadillo. Las pésimas condiciones en las que se los expone en el polémico zoológico de Oruro (cuyas irregularidades y el incumplimiento de la resolución ministerial que obligan a su cierre, serán motivan un próximo reportaje) no varían. Se porfía en exhibírselos durante el día, pese a que son de hábitos nocturnos. El plan de ampliación del zoo anuncia que recién se construirá un nocturama (para animales nocturnos) a fines de 2008.
Y claro, la negligencia con la que actúan las autoridades ante la extinción del quirquincho, se muestra en el póster en el que la misma Prefectura alienta el uso de la matraca hecha con su caparazón como parte de los usos y costumbres de algunas morenadas. Los ediles también. Acaban de inaugurar en la avenida del folklore, que conduce a los arenales, un monumento al músico “Jacha” Flores. Las manos de la estatua levantan un quirquincho.
Y dentro de pocos días llegará la exposición del ecocidio. Las morenadas Central y Cocani usan las matracas como un símbolo de “estatus” entre sus bailarines, pero estas dos son suficientes para causar desastres en la escasa población de quirquinchos: entre ambas suman más de 2.000 bailarines.
Jacinto Aruspaza, vicepresidente de la Asociación de Conjuntos Folklóricos de Oruro (ACFO), afirma que los nuevos miembros de estas morenadas (que se cuentan por decenas), ya no compran las matracas que se ofrecen en los locales de la calle La Paz. Asegura que si hay venta de matracas de armadillo se debe a lo que las tiendas tenían “stockado” de lo que acumularon en años previos.
Lo cierto es que en las tiendas como El Monarca, venden las matracas a pedido. El negocio parece haber mejorado. Ya no cuestan entre 60 u 80 bolivianos como en 2007, sino 120. “Si compra más de diez, le hago precio”, dice Orlando Blacut Sánchez, el propietario. “Ahora no tengo quirquincho, pero me van a traer la otra semana”.
Y se consigue para abastecer el nuevo mercado, es un hecho. Mientras, Aruspaza sueña con el efecto de talleres de concienciación que asegura se “harán dentro de dos semanas”, pero para esa fecha justamente será carnaval y los morenos estarán en pleno baile, matraca de quirquincho en mano.

Números rojos
Ya el año pasado los ecologistas orureños hacían números alarmados y las autoridades de medio ambiente, tanto de la Prefectura como de la Alcaldía, aseguraban que tomarían medidas “concientizadoras” para convencer a los bailarines de la morenada para que cambien sus matracas de quirquincho por madera y que obliguen a sus nuevos integrantes a adquirirlas de este material. Los niños huérfanos del Hogar Zelada en Oruro elaboraron una matraca de quirquincho hecha de resina sintética, que en sonido y en forma no tiene nada que envidiarle a la original. Esta opción, además de ayudar en la lucha contra el exterminio del animal, también serviría de apoyo para la subsistencia de estos pequeños, pero la iniciativa no ha tenido ningún eco ni entre las autoridades orureñas ni entre los folkloristas.
En mayo Gónzaga Ayala, director de Medio Ambiente de la Prefectura declaraba que “estaban por emprender talleres de concienciación” respecto al uso de las matracas de quirquincho. Hace una semana repitió la respuesta, esta vez difiriendo las citas de reflexión para fines de enero (ver recuadro). La dirección a su cargo sigue proyectando talleres para concienciar a bailarines y a población en general acerca de lo penoso que sería para Oruro quedarse sin quirquinchos, pero no se ha hecho más.
Ayala explica que ya se han emprendido algunos proyectos de beneficio para el departamento como la preservación de la vicuña, pero admite que a favor del quirquincho no hay nada.
En mayo también se dijo que entre los proyectos sumaba el registro de las matracas ya existentes para evitar la fabricación de nuevas. En ello tenían que participar la ACFO y la Prefectura, pero tampoco se ha avanzado al respecto.
Menos se adelantó a la hora de hacer cumplir la ley 1333 que prohíbe el comercio y tráfico de animales silvestres, porque el quirquincho se sigue vendiendo en la calle, tanto en los talleres de bordado como en los puestos de chifleras, clandestinamente en el papel, pero a la luz del día en los hechos.

Hábitat en ruinas
La situación de los arenales, que ya el año pasado era alarmante, ha empeorado también. En contados meses la destrucción paulatina de su hábitat en los arenales de Cochiraya y San Pedro no se ha frenado. Es más, se acelera gracias a un tradicional enemigo de la ecología en Oruro: los mineros.
Frente al arenal de Cochiraya estallan dinamitas, transitan volquetas, palas mecánicas y tractores, y se calan pedrones.
Paralelamente la arena se muestra cada vez más escasa, las huellas de los camiones que la extraen para las construcciones pasan al lado del cartel de la prohibición edil de explotar los arenales. Deshechos de ropa, pañales desechables y botellas de plástico se amontonan entre pajonales quemados.
Los pilares de cemento de las que debieron ser canchas de beach volley a iniciativa del alcalde Edgar Bazán, han sido pintados de azul destacándose aún más como símbolo de destrucción del hábitat. Quien sabe si toda esta artillería ha bastado para espantar al último de los quirquinchos. Así, las iniciativas de cercar los arenales para convertirlos en santuarios de armadillos y en patrimonio de Oruro, sugeridas por algunos grupos ecologistas, tampoco han prosperado.
Carlos Delgado, director de Patrimonio y Turismo de la Alcaldía orureña, ante la pregunta de por qué se han construido esas bardas de cemento en plenos arenales, explica que “algún alcalde” tuvo la idea de hacer canchas de beach volley, pero que ese trabajo se ha interrumpido. La autoridad explica que se decidió declarar patrimonio orureño a los arenales de Cochiraya, pero que los comunarios que en este momento explotan los alrededores, se beneficiaron gracias al Código Minero que viola las autonomías municipales. El cerro San Pedro ha sido concesionado a los mineros canteristas, a cooperativistas y a comunarios con autorizaciones.
Lamenta el uso de los caparazones de quirquincho para matracas, charangos y otros pero advierte que hay usos tradicionales que sobrepasarían inexplicablemente las leyes establecidas. “Es difícil tener normas agresivas para el control, lo que tenemos que hacer es coordinar con la Prefectura”, dice, a tiempo de señalar que es esta entidad la que tiene que coordinar políticas de conservación que cumplan con la ley 1333.
Ante el póster de marras, advierte acerca del “uso de iconografías impropias porque la imagen es de la Morenada Central”, más allá, el saber que se explota a los quirquinchos para las matracas, no constituye una preocupación mayor para esta autoridad edil. Su labores centrales hoy son promocionar el carnaval y la inauguración de la fase 1 de ampliación del zoológico, claro, con sus quirquinchos “diurnos”.
(*)Publicado en mayo de 2007, fue galardonado con el Premio Latinoamericano de Reportaje en Biodiversidad.


Recuadro
La palabra de la Prefectura:
“En el caso del quirquincho no hemos trabajado”

Esta es la entrevista lograda con Gónzaga Ayala, director de Medio Ambiente, casi un año después de la primera que hiciéramos. Nuevamente le consultamos cuáles son los planes de la Prefectura respecto a la conservación de los quirquinchos.

¡OH! ¿Qué se ha hecho, desde el año pasado, para evitar el uso de matracas de quirquincho por parte de las morenadas Central y Cocani?
En coordinación con lo que es la autoridad jerárquica máxima, el Viceministerio y la Unidad de Vida Silvestre, vamos a promover talleres y cursos de sensibilización. Esta semana nos reuniremos con los personeros del Viceministerio que nos acompañarán en esta tarea.

¡OH! Estos talleres, que debían hacerse el año pasado, ¿se harán a una semana del carnaval? ¿no debía preverse este tema?
Sí, hemos estado en ese tipo de trabajo, pero el carnaval ha llegado anticipadamente.

¡OH! ¿Este carnaval habrán sanciones para los bailarines que utilicen estas matracas ya que existen normativas específicas que lo prohíben?
Uno de los trabajos que debía hacerse con la ACFO y el municipio era registrar el número de matracas a base de quirquinchos, esperamos que a partir de los talleres de sensibilización y conocimiento podamos llegar a un acuerdo.

¡OH! Esto también debía hacerse desde el año pasado, ¿se ha avanzado algo?
No, no todavía, pero hay las intenciones.

¡OH! Entonces ¿habrán o no sanciones?
No, es que la parte de usos y costumbres es muy arraigada.

¡OH! ¿Qué sucede con este póster que muestra al moreno con la matraca de quirquincho y que lleva el auspicio de la Prefectura?
Creo que la Unidad de Turismo lo ha sacado. Es que poco a poco estamos entrando en este manejo de fauna y flora. Ojalá que el 10 de febrero se promulgue la Ley de protección y conservación de los Lagos Poopó y Uru Uru y partir de eso implementar el plan de manejo donde también se tiene contemplada la parte del quirquincho.

¡OH! ¿Por qué no se ha hace cumplir la ordenanza emitida por el director general de Biodiversidad del Ministerio de Desarrollo Sostenible, Mario Baudoin, emitida en diciembre de 2001 prohibiendo el uso de matracas de quirquinchos?
Habría que ir coordinando esto.

¡OH! Son varios años que se ha desobedecido la normativa…
Como les digo, estamos en la etapa de sensibilización para que nuestras especies en peligro de extinción tengan un cuidado a partir de esta Dirección.

¡OH! ¿Se ha avanzado o no respecto a la preservación del quirquincho?
Particularmente en el caso del quirquincho no hemos trabajado. Sin embargo con otras faunas, como las vicuñas, hemos formulado un proyecto de manejo y conservación para hacer un manejo razonable de los recursos naturales del departamento.

¡OH! ¿Cuál identifica como obstáculos para que no se cumplan las normativas en Oruro y se relegue de esta forma el cuidado del medio ambiente?
En esta dirección, atendemos la problemática medio ambiental. Como somos un departamento minero, los problemas que se dan respecto a la extracción de minerales, etc., son los que más atención tienen, pero yo soy más ‘recursista’, más apegado al manejo de ecosistemas de alta montaña y altiplano. Acá se cruzan dos aspectos, la ley de medio ambiente y el código minero que chocan, para evitar eso lo que hemos hecho con la Cámara de Diputados es formular la ley de protección de los lagos Poopó y Uru Uru. Nunca le hemos dado importancia a los recursos naturales que tiene el altiplano, lo cierto es que el quirquincho no es un tema ni en la escuela, ni en los colegios, ni en las universidades, no tenemos expertos que conozcan a los quirquinchos y enseñen acerca de ellos.

Recuadro 2

Leyes sin ley

- La Cites (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) protege al quirquincho andino mediante un acuerdo internacional concertado entre gobiernos, del que es parte Bolivia.

- Desde 1975, mediante Decreto de Ley 12301, se aprobó la Ley de Vida Silvestre, Parques Nacionales, Caza y Pesca, con el objeto de establecer las condiciones para la protección, el manejo, aprovechamiento, transporte y comercialización de estos animales y sus productos, y la preservación de su hábitat.
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- Esta misma ley, en su artículo 96, establece que la exportación de animales de la fauna silvestre está permitida con excepción de las especies protegidas por los reglamentos nacionales e internacionales y cuando afecte el equilibrio biológico o ecológico del país, debiendo ser regulada por reglamentación especial. Sin embargo, nunca fue reglamentada, por lo que su aplicación generó importantes niveles de ilegalidad. Por esta razón, mediante Decreto Supremo 21312, de junio de 1986, el Gobierno declaró una veda por tres años.

- En 1990, en el Decreto Supremo 22641, se vuelve a declarar una veda total e indefinida, con la única excepción de los trabajos de investigación. Este decreto todavía se encuentra vigente.

- Para el caso de recuperación del hábitat del quirquincho andino, se revisó la ley forestal que cita en sus normas técnicas de planes de manejo forestal por Resolución Ministerial No 132/97, las especies clave, en este caso ‘las tholas’. Allí se señala que las especies protegidas, escasas o de aprovechamiento restringido por estar amenazadas o por ser de importancia en la alimentación o nidificación de determinados animales, tendrán un tratamiento especial a la hora de determinar la corta anual o periódica permisible.

- Con la Ley del Medio Ambiente (1333), aprobada en 1992, también se puede proteger al quirquincho andino, ya que contiene normas generales relativas a la conservación de la vida silvestre. Tipifica la caza furtiva de animales silvestres como delito ambiental y, a la vez, señala la sanción pertinente que no es otra que tres años de encierro en un penal público y el pago de una fuerte multa.

- En Oruro, con la Ley 2028 de Municipalidades y la Ordenanza Municipal Nº 31/99 (Anexo 1), se prueba que a partir del Carnaval 2000 se prohíbe a los grupos de morenadas y otros utilizar el caparazón de quirquincho como matraca y/u ornamento, con el fin de conservar los recursos de la diversidad biológica. Quedan encargados del cumplimiento de la disposición el alcalde municipal, la Oficialía Mayor de Cultura, la Intendencia Municipal y la Asociación de Conjuntos del Folclore.

14 enero, 2008

¿Es viable la CPE del MAS?

ANÁLISIS | Saber qué tan factible es la aplicación de la CPE propuesta por el MAS y sus posteriores consecuencias, es imperativo en esta coyuntura donde se juega el destino del país.

Este grupo de analistas reunidos por ¡OH!, opina acerca de la viabilidad de la Constitución Política del Estado (CPE) propugnada por el MAS y objeto de debate y hasta de confrontación en varios departamentos del país.

En el reciente diálogo con los prefectos, el presidente Morales demostró una amplitud no vista hasta ahora, que ha sido emulada por sus más cercanos, acerca de posibles cambios en el texto constitucional que se aprobara en grande en Sucre y en detalle en Oruro, sin presencia de la oposición.

Los analistas señalan graves defectos de “nacimiento” en la CPE del MAS, que serían desastrosos para la unidad del país y que esperan sean corregidos. Al respecto, les formulamos preguntas acerca de las autonomías, las principales diferencias entre la actual CPE y la propuesta por el MAS, la exclusión de la nacionalidad boliviana y estas son sus respuestas:

Las preguntas

1.- Existieron defectos formales en la aprobación en grande y en detalle del texto constitucional?

2.- En un análisis comparativo, ¿Cuáles cree que son las principales coincidencias y diferencias entre la CPE vigente y la aprobada por el MAS respecto de los servicios públicos, propiedad privada, división territorial, elección de autoridades y/o funcionarios electos? De existir diferencias, ¿Serán éstas positivas?.

3.- El concepto de autonomías y sus variables insertas en la CPE aprobada por MAS se ajustan a los resultados del referéndum autonómico?

4.- Cuál cree que fue el alcance y motivo para que en la CPE se haya excluido la nacionalidad boliviana y se hayan introducido, a cambio, el reconocimiento de 36 naciones indígenas originario campesinas?

5.-¿Cuál sería su voto si en este momento fuera consultado para la aprobación o rechazo de la nueva CPE y por qué?

Ximena Costa, analista:

“Lo más preocupante de la CPE del MAS son los vacíos jurídicos”

1.- Si, existen diversas irregularidades en el cumplimiento de la Ley de Convocatoria y el Reglamento Interno de la AC. Esas formalidades dan lugar no solamente al cuestionamiento sobre su legalidad sino sobre su legitimidad. Ejemplo, la Ley de Convocatoria decía que debían sesionar en Sucre, y La Glorieta se encuentra en Yotala, 5 Km. fuera de Sucre. Parece que no es de fondo, pero eso podría invalidar la aprobación "en grande", además el tema de la pérdida de legitimidad por haber sesionado en un Liceo Militar es muy clara. Por otra parte, debieron leerse los artículos para la aprobación en grande, no el índice. Si se revisa la aprobación "en grande" todo lo demás cae por el piso porque queda sin respaldo.

2.- Existen muchísimas diferencias, aunque algunos aspectos puedan ser similares y/o complementarios a la Constitución en vigencia. No se trata de ver artículo por artículo si es mejor o peor, sino de evaluar cuál es la orientación que tiene, hacia donde nos lleva. La actual CPE promueve la igualdad entre los diversos: que indígenas, mestizos, ricos, pobres, etc. sean iguales ante la Ley y ante el Estado. La CPE del MAS promueve la diferencia entre quienes denomina indígena originario campesinos y el resto de la población, unos con ciertos derechos y requisitos, otros con distintos derechos y requisitos. A mi gusto, mejor es siempre el buscar la igualdad entre los seres humanos, y no crear categorías de ciudadanos según origen étnico.

En segundo lugar, la actual CPE promueve un régimen político y forma de gobierno cada vez menos presidencialista y más parlamentaria, es decir, le da al Parlamento mayores posibilidades de fiscalización a los gobiernos, más potestades a los Concejales municipales frente al Alcalde, etc.; la CPE del MAS vuelve a fortalecer el modelo presidencialista, lo que no es sano en una sociedad con cultura política caudillista, eso reproduce la persistencia de pequeños reyezuelos con afanes mesiánicos.

Por otra parte, la actual CPE se basa en la búsqueda de consensos bajo la imposición de los dos tercios, la CPE del MAS promueve la mayoría absoluta, lo que siempre deja fuera a la mitad de la población, lo que genera mayores probabilidades de ingobernabilidad por falta de legitimidad.

Por último, en la CPE actual el Estado tiene tres niveles con claras competencias y atribuciones, con límites definidos: nivel de gobierno central, nueve gobiernos departamentales y 327 gobiernos municipales; la CPE del MAS cuenta solo con dos niveles: gobierno central y gobiernos autónomos de cuatro clases: departamentales, regionales, municipales -con capacidades administrativas, fiscalizadoras y legislativas normativas en su jurisdicción-, y gobiernos indígena originario campesinos, los que tendrán derecho al autogobierno y autodeterminación en sus territorios ancestrales, los mismos que atraviesan municipios, departamentos y regiones, por tanto, nadie sabe si en una circunscripción decidirá el Prefecto, el Gobernador, el Alcalde o el Jilakata. Lo más preocupante de la CPE del MAS son además los vacíos jurídicos que pueden llevar a caprichosas e interesadas interpretaciones.

3.- No, en absoluto. La autonomía departamental y la municipal pueden desaparecer por completo frente a las regionales y/o indígenas. El problema no está en lo que dicen los artículos referidos a autonomía departamental -que pueden sonar parecidos a lo que señala el Referéndum-, el problema esta en los artículos referidos a autonomía regional e indígena originario campesina, las cuales pueden actuar por encima de los departamentos y municipios y que tienen mayores atribuciones: los departamentos podrán administrarse y legislar, pero en ninguna parte se les reconoce derecho a la autodeterminación y autogobierno que sí se les reconoce a las autonomías indígenas.

4.- Muchos bolivianos no se consideran parte de la nación boliviana. Recuerden el discurso del Mallku Quispe de las dos Bolivias, la Bolivia India y la Bolivia Q"hara. Es un proyecto político que tiene muchas décadas de existencia -el movimiento indianista boliviano- que plantea la necesidad de ser nación y la restitución de territorios precoloniales para luego constituir un Estado propio, un Estado indio en sus territorios ancestrales. Por eso la nación boliviana como tal no es reconocida ni valorada.

5.- Sin dudarlo sería NO, porque aunque existan aspectos positivos que deben valorarse, el hecho de que con un 5% o 10% de artículos se concentre nuevamente el poder en manos de una fuerza política va en contra del pluralismo, de la democracia. No se trata de quién está en el gobierno ni quién en la oposición, eso es circunstancial. Se trata de velar por que el Estado este al servicio del interés general y no al servicio del interés particular, sea de quien sea.

Manfredo Kempff, politólogo:

“Ni el MAS sabe qué quiere hacer con la Constitución”

1.- Las formas de aprobación de la nueva Constitución fueron forzadas y tramposas de principio a fin. Es un texto plagado de irregularidades por donde se lo mire. En el fondo la Constitución aprobada sólo responde a los intereses del MAS y no a los de Bolivia. Las directivas llegaban directamente del Palacio de Gobierno a Sucre. Es decir que todo ese ‘abracadabra’ fue aprobado por el presidente Evo Morales de acuerdo a su propósito de perpetuarse en el poder. La señora Lazarte no entendió nunca lo que era un texto constitucional y no se le podía pedir ni siquiera una opinión. Dijimos, hace dos años, desde nuestra columna, que no se podía redactar una Constitución entre cocaleros, pastores y mineros, legos en la materia. ¿Sobre cuál Constitución nos vamos a referir ahora? ¿Sobre la aprobada en Sucre? ¿En Oruro? ¿Sobre lo que entre gallos y media noche modificaron en el Palacio Quemado? ¿O sobre otra que se tenga que redactar nuevamente para que el país no se incendie?

2.- En un análisis comparativo, ¿Cuáles cree que son las principales coincidencias y diferencias entre la CPE vigente y la aprobada por el MAS respecto de los servicios públicos, propiedad privada, división territorial, elección de autoridades y/o funcionarios electos? De existir diferencias, ¿Serán éstas positivas?

Es muy complejo dar una respuesta a este tema, porque ni el MAS sabe qué quiere hacer con la Constitución. Por ejemplo, sobre la propiedad, la Constitución vigente la garantiza siempre que no sea perjudicial al interés colectivo. En la actual está de por medio que cumpla una "función social". ¿Quién determina si cumple una función social o no? ¿Cómo se mide aquello? Porque si no cumple con ese requisito que es etéreo, la propiedad se puede expropiar. En cuanto a la tierra, la Constitución del 67 es clara y breve.

Dice algo que hay que tomar en cuenta en estos tiempos: "Jamás se aplicará confiscación de bienes como castigo político". En el proyecto actual, el Estado hace y deshace con las tierras, desanima al agricultor, espanta la inversión, y hace peligrar la provisión de alimentos. Respecto de la elección de autoridades electas, está visto que el Gobierno no ha tenido ninguna simpatía por la Corte Nacional Electoral. No les gusta el método, seguramente. Ahora se habla de un Consejo Electoral Plurinacional, que habrá que adivinar de qué se trata. En suma, para opinar sobre una Carta

Magna ésta tiene que estar concluida, sin baches ni vacíos.

3.- Quien haya echado una mirada al presente texto constitucional, que no sabemos si será el definitivo, se da cuenta del engaño. El Gobierno (no los obedientes asambleístas) desvirtuó el sentido de autonomías que se había aprobado, mediante referéndum, en Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando. Se trata de autonomías departamentales. Agregarle a las autonomías departamentales, otras autonomías, es dejar sin efecto lo que se había convenido en la Ley de Convocatoria a la Asamblea Constituyente. Otro abuso intolerable.

4.- Esto ha sido algo inaudito pero no hay que tomarlo en cuenta por inverosímil. Esta Constitución masista hace que Bolivia deje de ser una nación y se convierta ficticiamente en un conjunto de naciones. Reconocer 36 naciones indígenas originario campesinas, es pulverizar el país. Habría que recordar lo que no hace mucho sucedió con la URSS o con Yugoslavia.

Aparecieron naciones soberanas por todas partes y ahí están. Si la intención del actual Gobierno es similar se acaba Bolivia y a llorar a otra parte. ¿Cuál es el alcance de esta Constitución indo-mestiza? La estulticia provocadora llevada a su mayor extremo. Menos mal, que, al parecer, sus mismos inspiradores, se están dando cuenta del desbarajuste que van a armar y ya están dando señales de que es posible modificar el texto.

5.- Está claro. Mi voto, rotundamente, será el NO. Y votaré sin dudar por el NO, aunque, repito, no sé cuál será el texto que irá al referéndum, porque aquí no hay orden ni concierto y todo parte de la mentira. Pero está a la vista, por lo que se lee y se escucha, que se cocina una traición a la patria. Inexplicablemente, las Fuerzas Armadas dicen estar con el "cambio", y parecen no darse cuenta de que el "cambio", así como viene, es ponerle la lápida a Bolivia para siempre.

Cayo Salinas, abogado:

“El MAS ha desconocido la nacionalidad boliviana”

1.- Hubo una vulneración a la ley y el reglamento interno de la AC.

A la ley, porque ésta prohíbe se lleve a cabo cualquier sesión si acaso existen actos de violencia o riesgos de agresión que pongan en peligro la integridad física de los Constituyentes e impidan su libre acceso al hemiciclo. Sino existen las condiciones de seguridad necesarias que garanticen la presencia de todos los asambleístas en el recinto de la AC, no puede instalarse una sesión, sin embargo, los constituyentes del MAS, acuartelados en La Glorieta, aprobaron la CPE en grande y, en la UTO, lo hicieron en detalle.

Al Reglamento, porque este manda que toda convocatoria debe efectuarse con 24 hrs de anticipación. La de Oruro fue realizada en la madrugada del mismo día de su verificativo, con el objeto de evitar que todos los asambleístas estén presentes.

2.- La actual CPE privilegia el derecho individual y las libertades ciudadanas, sometiendo al Estado al control de la constitucionalidad en todas sus actuaciones. La CPE del MAS tiene una visión filosófica centralista, estatalista y nacionalista, con un enfoque indígena originario campesino y con la acumulación de poder en el Estado y para él, a través de una nomenclatura erigida en torno al Presidente Evo Morales. El Estado, como en la ex URSS, participará en la “producción directa” de bienes y servicios económicos y sociales, y conducirá y regulará los procesos de producción, distribución, comercialización y consumo de bienes y servicios, con ello, se crea un Estado todopoderoso, burocrático, ineficiente, que acabará como terminaron los países donde se intentó imponer este modelo allá por el siglo XX.

Se borra de un plumazo a la “República de Bolivia” y se categoriza al boliviano en clases sociales; los servicios públicos no serán concesionados y serán prestados con control y participación social, lo que restará eficiencia e innovación tecnológica; la propiedad privada y si cumple una función social o no es contraria al interés colectivo, será medida sobre la base del modelo de Estado aprobado por el MAS, lo que puede dar curso a innumerables violaciones individuales; para ser funcionario público debe uno hablar dos idiomas de entre los más de 36 reconocidos, lo que hace imposible que gente capacitada acceda a un puesto publico y lo que representa una clara discriminación que coarta el ejercicio de los derechos políticos de las personas; se han creado dos justicias paralelas e independientes, la ordinaria y la comunitaria, y no va creer lo que le digo, el Tribunal Constitucional deberá estar conformado paritariamente por representantes de ambas justicias, pero los que provengan de la comunitaria, no necesitan ser abogados, sí los de la ordinaria, por tanto, el control de la constitucionalidad en el país estará en un 50% a cargo de personas que no conocen la ley. Así viene la mano.

3.- No se ajusta para ambos casos, tanto para el Sí como para el NO. En la CPE del MAS se ha parcelado al país creándose 4 niveles de autonomía, y se han colocado candados a la departamental con el claro objetivo de restar fuerza a los prefectos. Puede una provincia y municipio, con continuidad geográfica, declararse autónoma dentro un departamento, y si sumamos que a los pueblos indígenas se les ha reconocido el derecho a la libre determinación y autogobierno, estamos ante las puertas de una futura balcanización en el país.

4.- El MAS ha desconocido la nacionalidad boliviana y eso es inadmisible. No solo han confundido jurídicamente conceptos diametralmente opuestos como son nacionalidad y ciudadanía, sino que han eliminado de la CPE el derecho que tiene toda persona, por el solo hecho de nacer en Bolivia, de adquirir la nacionalidad boliviana como tal. Han introducido 36 nacionalidades y a los mestizos, que somos la mayoría, nos han categorizado como pertenecientes a áreas urbanas de diferentes clases sociales. Los que no se identifican con una nación o pueblo indígena, no tienen reconocimiento constitucional como nacionales bolivianos. Recuerde Ud. que la nacionalidad es un vínculo jurídico que liga a una persona con la Nación y se la adquiere por origen (Jus Soli y el Jus Sanguinis) o naturalización, en cambio, la Ciudadanía es un vínculo político que une a una persona con el Estado y se la adquiere desde el momento en que se tiene capacidad para elegir y ser elegido. Esos elementales conceptos, flagrantemente transgredidos han dado curso a que se desconozca la identidad boliviana. Seguramente esa la razón para que junto a la tricolor nacional, hayan introducido como símbolo patria a la Whipala.

5.- ¿Cómo podemos ir a un Referéndum de una CPE aprobada de la forma en que se la hizo y con vicios de nulidad que saltan a la vista? Pero bueno, si tuviera que ir, votaría por un NO rotundo y al hacerlo, contribuiría a que prevalezca la actual CPE, que reconoce el carácter multiétnico y pluricultural de Bolivia y rescata, algo que es perfectible por supuesto, la evolución del constitucionalismo boliviano, donde todos somos iguales ante la ley.

Luis René Baptista, periodista:

“Eso del ‘multiculturalismo’ es un monumental absurdo”

1. No sólo defectos. Fueron graves delitos cometidos contra las normas que rigen la convivencia civilizada de los pueblos. Pero el mal no se limita a la etapa final, ni el único culpable es el MAS y su gobierno. Lo ocurrido en La Glorieta y Oruro fue sólo un eslabón más de una muy larga cadena de violaciones a la Constitución y leyes actualmente vigentes.

La ampliación del plazo y la flexibilización de las reglas de juego, aprobadas en agosto con la cínica complicidad de Podemos y los otros grupos de oposición, mediante la que se le entregó al MAS la posibilidad de imponer, como lo hizo, su simple mayoría, librándolo de la obligación de respetar los dos tercios, fue el golpe de gracia al Estado de Derecho.

A partir de entonces, el respeto a las formalidades democráticas resulta irrelevante. Ya todo se definirá en función a la capacidad de ejercer violencia que demuestren las partes en conflicto. Y si una parte no puede hacer prevalecer sus intereses por la fuerza, no tendrá más remedio que negociar los términos de su rendición pues, a diferencia de lo que ocurre en un Estado de Derecho, en Bolivia ya no hay instituciones que puedan evitar que los conflictos se resuelvan mediante la movilización de hordas. Ya no se trata de ver quién tiene la razón desde el punto de vista del Derecho, sino de quién tiene el garrote más grande. Y ese es el espíritu que guía todo el contenido de la propuesta de Constitución del MAS. La única Ley vigente es la Ley del más fuerte.

2.- Una de las características de la propuesta de Constitución del MAS es que los elementos sustanciales no están en el texto escrito sino entre líneas.

A primera vista, si uno se guía por la letra muerta, no hay grandes cambios, por ejemplo, en el régimen de la propiedad privada. Pero si uno se fija bien, hay un montón de puertas abiertas por las que, mediante leyes complementarias en unos casos, o por simples acciones de fuerza, en otros, el gobierno y/o los “movimientos sociales” podrán hacer lo que les dé la gana.

Me temo que los dos únicos artículos realmente importantes del proyecto del MAS son el 136 y el 137. Lo demás es pura lírica. Esos dos, en cambio, contienen el embrión del “nuevo Estado” que se propone construir el MAS.

3.- De ninguna manera. No se respeta la voluntad de los departamentos en los que ganó el SI, y tampoco la de aquellos en los que ganó el NO. Se aprueba un régimen de autonomías que niega lo fundamental del tema. Se reconoce el derecho a las autonomías, pero el gobierno central se reserva el derecho de decidir quiénes pueden y quiénes no pueden ejercer ese derecho y cómo hacerlo. Es uno más de los mayúsculos disparates que están llevando a la destrucción del andamiaje institucional de nuestro país.

Es uno de los muchos casos en los que se aplica la idea fundamental del proyecto masista: “Todos somos iguales, pero algunos son más iguales que otros”.

4.- Ese es uno de los temas, entre muchos otros, digno de figurar en una “antología del disparate”. Eso del “multiculturalismo” es un monumental absurdo concebido por la mente calenturienta de intelectuales repetidores de corrientes europeas inspiradas en el viejo mito del “Buen Salvaje”. Desde el punto de vista cultural es una locura que felizmente no tiene ninguna posibilidad de aplicación. Pero desde el punto de vista político resulta una obra maestra pues sienta las bases de un poderoso instrumento de manipulación que dará un enorme poder a quienes se han propuesto hacer del “buen salvaje” un “buen revolucionario”.

5.- Como ciudadano, no me siento con ninguna obligación de participar en ese referéndum. Aunque a estas alturas es ir contra una corriente ya demasiado poderosa, yo me inclinaría por desconocer todo lo hecho a partir del 6 de agosto y defender la vigencia de la actual Constitución Política del Estado que, comparada con la que propone el MAS, es infinitamente superior.

Cayetano Llobet, abogado y periodista:

“Se trata de una farsa con dos años de duración”

Los Tiempos me formula cinco preguntas referidas a la supuesta nueva
Constitución Política del Estado. Sin incurrir en torpeza y falta de
educación con los lectores, debo afirmar mi convicción de que el peor de los errores que podemos cometer los demócratas, es asumir que existe una alternativa constitucional surgida de la Asamblea Constituyente.
En primer lugar, y dada la primera pregunta, no se trata de defectos formales. Se trata, primero, de una farsa con dos años de duración, apodada "Constituyente", que culminó en el acto brutal de atropello en La Glorieta, con saldo de muertos y heridos. Me niego a asumir aquel texto, ¡ni siquiera leído!, como referencia de comparación con la actual CPE. No son defectos formales, sino la vulneración fundamental de un orden legal y democrático.
Aceptar, como lo han hecho los prefectos, que existe una referencia
constitucional alternativa, significa avalar ese atropello y asumir la ilegalidad como algo negociable, "en nombre del diálogo".
Definitivamente, y en términos estrictamente personales, ¡me niego a hacerlo! Me disculpo con los lectores por no responder puntualmente a las preguntas, manteniendo mi posición de principio. Lo contrario sería hacerle el juego al proyecto autoritario.

Ekeko, el anfitrión olvidado

Tradición. Fue la estrella de la Feria de la Alasita, pero en estos tiempos modernos la mayoría de quienes asisten a esta fiesta, no lo toman en cuenta como se merece.
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Nadie que sea tacaño recibirá las bondades del Ekeko, así que si Ud., amigo lector, piensa ir a dar “sólo una vuelta” por la fiesta de la Alasita sin comprar nada, es mejor que se quede en casa. Porque la fiesta está dedicada al dios de la abundancia, y para la abundancia hay que dar y recibir.
Esa es la esencia verdadera con la que esta fiesta fue creada, siendo una de las más antiguas de la ciudad de La Paz y remontándose incluso hasta Tiahuanacu, según el propio Arturo Posnasky: “La fiesta del Ekeko ya se celebró en la milenaria ciudad – estado por los habitantes precolombinos. La frecuencia en los encuentros de miniaturas, atributos del Ekeko, en las excavaciones de Tiahuanacu y las chullpas del altiplano, así como en el Cusco y donde quiera que existan sepulturas antiguas, confirma plenamente esta aseveración”.
Esta tesis es corroborada por varios historiadores como M. Rigoberto Paredes y Carlos Ponce Sanjinés. Por su parte el historiador Fernando Cajías, explica que la Fiesta de Alasita es una de las mayores demostraciones de la simbiosis religiosa entre la cosmovisión andina y la religión católica. “Lo andino se manifiesta en el Dios Ekeko y en el ritual de las illas, y lo cristiano en la devoción a Nuestra Señora de La Paz y en los rituales de las iglesias. El dios Ekeko, según el estudioso de la época colonial, Ludovico Bertonio, se identifica con Tunupa, el gran dios de los aymaras”.

Comprando abundancia
Las illas a las que se refiere Cajías, son los objetos pequeños que representan los objetos que uno quiere adquirir. A veces tienen una relación directa (una maletita por una maleta), otras veces es simbólica (una gallina por el amor de una mujer, un gallo por el de un hombre), son de larga tradición en el mundo aymara y están relacionadas con la fecundidad y la abundancia. Todo este contexto convierte entonces al pequeño y, hoy, gordinflón idolillo, con mucho de mestizo, en un símbolo muy antiguo y muy preciado también. O lo fue en su momento.
Tal como explica el antropólogo David Mendoza, la fiesta tiene sus orígenes prehispánicos, coloniales y ha sido reinterpretada en la modernidad.
En un inicio, la fiesta sagrada del Ekeko (Iqiqu, Ekhako, Ekhekho) se celebraba durante el solsticio de verano. Los agricultores le ofrecían los frutos de sus cosechas, así como tejidos, figuras de barro, etc., para ser retribuidos con abundancia. Siendo una fiesta netamente rural, los españoles la trasladaron a la ciudad apenas habiendo sido fundada La Paz. Según Bertonio, ordenaron que se celebre una misa, oficiada por Dn. Juan Rodríguez, en una capilla improvisada. Luego, comenzaron una fiesta disfrazados con caretas o barbas de chivo. Los originarios, para no quedarse atrás, se unieron a la celebración llevando pequeños ídolos hechos de piedra y barro y ofreciéndose entre ellos sus obras de arte en miniatura que debían ser pagadas con las piedrecillas planas que se usaban como moneda. Nadie podía negarse a recibir ese pago a cambio de sus objetos, si no quería provocar el enojo del pequeño dios, preferido por las mujeres quienes le atribuyen el poder de darles pareja. Es más, de acuerdo a las tradiciones orales y las estatuillas halladas en Tiahuanacu, los antiguos ekekos tenían miembros viriles, muy erectos, como símbolo de su hombría y la fertilidad.
La fiesta se impuso durante la Colonia, pero fue prohibida por un obispo con la excusa de que daba lugar a actos licenciosos. Sin embargo, el gobernador intendente de La Paz, Sebastián Segurola, quien luego del terrible asedio que sufrió la ciudad, por parte de los indígenas sublevados contra los españoles en 1781, y en agradecimiento a la patrona de la ciudad la Virgen de La Paz, volvió a reestablecer la fiesta, esta vez en honor de la Virgen, trasladando la fecha del 20 de octubre al 24 de enero, que es cuando se celebra hasta hoy.
Todos los 24 de enero a mediodía, no antes, ni después, decenas de miles de paceños creyentes se agolpan en las puertas de las iglesias, o en la Feria misma, donde se hace una bendición general para hacer que el hado divino del dios de la abundancia, caiga sobre sus posesiones.

Cambia, todo cambia
Con el tiempo la fiesta se ha ido adaptando a otras ciudades y las fechas han cambiado, aunque el concepto sea casi el mismo. Sin embargo dentro de éste, el Ekeko ha perdido protagonismo. Según Mendoza “se ha abandonado al ‘iqiqu’, casi ya nadie lo compra como antes”. De acuerdo a Cajías, lo que se ha perdido es el sentido religioso de la fiesta,
“En el siglo XIX la advocación religiosa principal que presidía la fiesta era
Nuestra Señora de La Paz, la fecha de celebración está en relación a ello,
en cambio en la actualidad el dios Ekeko tiene mucho más protagonismo.
Se ha eliminado la procesión que antes se realizaba y ahora se la lleva a
cabo días después y participan los artesanos, pero no el pueblo.
También han desaparecido los bailes porque se han ido al Gran Poder. Lo
que no ha desaparecido es el humor de los pequeños periódicos”.
Dentro de los cambios que ha traído el tiempo está el de las illas porque unas mantienen su relación con la actividad tradicional, pero otras se han adaptado a la modernidad a través de celulares, computadoras, etc., y por supuesto todo tipo de moneda, nacional o extranjera, que se pueda imaginar.
Si bien la fiesta mantiene la esencia principal: fiesta de abundancia para que los deseos, representados por las illas pequeñas, se conviertan en realidad, han cambiado los deseos y también las illas. “La cultura es dinámica y siempre se transforma, nada se pierde solo cambia o muta de contenidos”, concluye Mendoza, no sin antes aclarar que el verdadero nombre de la fiesta es Alasita porque viene de ‘alasitay’, es decir ‘comprame pues, caserito’, así que ya sabe, ¿quiere Ud., una casa, un marido o una esposa, un título profesional, un auto, dinero, viajar? La Alasita es el lugar donde todos sus sueños se harán realidad, siempre y cuando el Ekeko, primera compra obligada y a la que deberá dotar cada año de un nuevo regalo, le dé su visto bueno. (Con datos de Tradición Paceña de Antonio Paredes Candia)

Carretera de la Muerte”, de tragedia a boom turístico



Aventura | El antiguo camino a Coroico, bautizado fúnebremente como ‘Carretera de la Muerte’, se ha hecho famoso en el mundo. Basta ver la cantidad de páginas web que se han escrito sobre él. Aunque ahora ha disminuido su peligrosidad, continúa siendo un atractivo para quienes buscan adrenalina pura. Sin embargo, falta que se cumplan las regulaciones y que se controle adecuadamente este circuito explotado por decenas de agencias, algunas legales, otras no

Sólo en la calle Sagárnaga, hay más de 40 agencias de turismo que ofrecen entre sus paquetes una experiencia inolvidable a bordo de una bicicleta en la llamada ‘Carretera de la Muerte’, el antiguo camino a Coroico, reemplazado por la moderna Cotapata- Santa Bárbara, de 64 kilómetros de extensión, que une La Paz y Coroico, población ubicada 56 kilómetros al nordeste de La Paz en la región de Yungas de Bolivia.

No todas las agencias son legales, ni tampoco tienen la capacidad o el equipo necesario para atender semejante emprendimiento, pero ahí están, con sus llamativos carteles, junto a otras similares en las calles Illampu y Murillo.

A diario cientos de turistas acuden a ellas para asesorarse y emprender lo que todos afirman es una de las experiencias de 100 por ciento de adrenalina.

Hoy, con la habilitación de la nueva carretera, el antiguo camino ha pasado a ser casi de exclusivo uso para los ciclistas, aunque no se descarta la circulación vehicular. Los accidentes han disminuido, pero por sus características sigue siendo peligroso y eso se constituye en un atractivo especial para quienes buscan turismo de aventura, sobre todo para los más jóvenes, turismo que se vive entre montañas nevadas y asfalto, con vegetación abundante, angostos caminos de tierra y precipicios interminables.

Es precisamente por esos precipicios y por el estado del camino, que cientos de accidentes fatales hicieron famosa a la ruta y enlutaron a muchas familias. Tanto así, que ni la misma Policía tiene un registro exacto de cuántas vida se ha cobrado.

En 1995 el Banco Interamericano de Desarrollo la bautizó como el camino más peligroso del mundo y desde allí creció aún más su fama. “Es legendario por su peligro extremo y por el número de muertes en accidentes de tránsito al año, (un promedio de 209 accidentes y 96 personas muertas al año)”, dice de él el sitio web Wikipedia. Estas tragedias, paradójicamente, han elevado este camino casi a mito entre los turistas que llegan a La Paz. Las agencias de viaje cobran entre 30 y 50 dólares por llevarlos hasta la cumbre, proveerles los equipos, el (o los) guías y darles de comer. Algunas, las más serias y prestigiosas, incluyen la oferta de seguros de vida y aseguran el conocimiento en auxilio médico, otras no. El tramo comienza en la Cumbre y termina, por lo general, en Yolosa.

Ruta sin ley

¿Quién regula que el funcionamiento de estas agencias sea el adecuado, que las bicicletas cumplan los requisitos mecánicos para semejante exigencia, que los turistas sepan y estén en condiciones de enfrentar los peligros del camino?

El teniente coronel Juan G. Baldiviezo, director de la Unidad de Accidentes dependiente de Tránsito, admite que la Policía no tiene conocimiento de ninguna reglamentación inherente a este tema, lo cual se traduce en que, más allá de controlar que el vehículo que traslada a los turistas hasta la Cumbre esté en condiciones y tenga el SOAT respectivo y que los turistas estén identificados, la Policía no interviene en el control del buen estado de las bicicletas, por ejemplo.

“Debería existir mejor coordinación entre las autoridades de Turismo, la Superintendencia de Transportes, la Prefectura y la Policía para hacer una normativa clara al respecto. Yo desconozco que haya una norma específica para esas empresas de turismo, no sabemos si se han hecho la revisión de las bicicletas, etc.”, explica.

Para demostrar su afirmación, el uniformado realizó en nuestra presencia varias llamadas a sus colegas para preguntar si alguno tenía información respecto a las agencias y los turistas que hacen el viaje a Coroico en bicicleta, pero todas las respuestas fueron negativas.

De acuerdo a las estadísticas que maneja esta Unidad, desde la apertura de la nueva carretera, el índice de accidentes en el viejo camino se ha reducido en un 80 por ciento, aunque el sector de Sud Yungas sí continúa con serios problemas. “La falta de mantenimiento de esta carretera, la poca señalización y el clima ayudan a que sea así”, explica la autoridad. “En el sector de Sud Yungas hace muy poco 20 personas murieron y otras 150 quedaron heridas. Desde que se ha habilitado la nueva carretera los sucesos han disminuido, y en peligrosidad la parte de Sud Yungas es la que más frecuentemente registra reportes fatales”.

La falta de cifras exactas acerca de los accidentes en Yungas, sorprende. Esto se debe a que muchos hechos de tránsito, por el asiento judicial, son atendidos por Caranavi o Coroico y no todos son reportados a la División de Accidentes de la ciudad de La Paz. Es difícil establecer entonces con precisión cuántas vidas se ha cobrado este camino, construido en los años 30 por presos paraguayos de la Guerra del Chaco.

Baldiviezo deja en claro que no es ésta la verdadera ‘carretera de la muerte’, sino el tramo La Paz-Oruro, con más del 40 por ciento de accidentes registrados en el país. Pero así la venden las agencias, y al parecer les va muy bien.

Negocio redondo

Atendiendo el reclamo de falta de coordinación entre autoridades para controlar esta actividad turística, acudimos al Viceministerio de Turismo, donde el Director de la Unidad de Promoción, Luis Hurtado, adujo que no es a esta entidad a la que le corresponde el control ni la regulación de estas agencias y sus servicios, sino a la Prefectura, porque la Ley 2074 limita el papel del Viceministerio de Turismo.

Hurtado explica que la llamada “Carretera de la muerte” no se encuentra entre los atractivos promocionados en La Paz, que prioriza el triángulo Lago Titicaca-Tiwanaku-Madidi, aunque sí se tiene conocimiento de que son cientos los turistas que llegan a la ciudad exclusivamente para vencer la famosa ruta yungueña.

Esta falta de promoción se contradice con las normativas que declararon en 2004 a Coroico, (Kori Huaycu, Perdiz de Oro en aimara), como “Zona prioritaria de desarrollo turístico”, debiendo ser un destino importante a la par de Uyuni, Copacabana y Rurrenabaque.

Sin embargo, desde abril del pasado año, la primera sección municipal de la provincia Nor Yungas ha decidido tomar el toro por las astas y cobrar ella misma un peaje obligatorio a cada ciclista que quiera atravesar la ruta. El monto es de 3 dólares por turista y está destinado, según Policarpio Apaza, oficial Mayor de Cultura del municipio de Coroico, al mantenimiento del camino, a la construcción de un mirador y a baños para los turistas. Sin embargo, a razón de aproximadamente 90 ciclistas al día, y con un ingreso de casi 100.000 dólares al año, sólo en ciclismo de aventura, las autoridades de Coroico tendrán que buscar urgentemente en qué más invertir.

Una cuestión de fe

¿Qué dice mientras tanto la Prefectura? Gabriela Gómez, directora de la Unidad de Turismo, explica que no tienen un registro exacto de las agencias que acreditan autorización para hacer ciclismo de aventura en esta ruta, por lo menos no a la mano, y que tomaría tiempo revisar una a una las que pueden operar. Sin embargo en esa entidad admiten que, por falta de presupuesto, es difícil hacer cumplir la cuarta versión del reglamento para las empresas operadoras de turismo especializadas en bicicleta de montaña, que está vigente desde 1994. De acuerdo a éste, un funcionario de la Prefectura debería estar “in situ”, revisando las bicicletas, el equipo de los ciclistas, etc., pero por falta de presupuesto no es posible, así que son las propias agencias las que responden por sus servicios y por la seguridad de sus turistas.

Isabel Aliaga, gerente general de Freebikes, agencia especializada en el recorrido por la ‘Carretera de la Muerte’, admite que no existe un control bien regulado de los viajes a Coroico en bicicleta y que son las agencias las que se encargan del mantenimiento y la adecuación de los equipos, así como del entrenamiento de los guías. Esta agencia tiene un completo servicio médico en cada uno de los minibuses que operan la ruta junto a los ciclistas, incluyendo arneses, camillas, etc., por si alguno sufriera un accidente, además ofrece seguro de vida, lo que no ocurre con otras que se conforman con tener solamente el SOAT para sus vehículos.

Y es que, aunque la mayoría de turistas llegan desde sus países con seguro de vida, a veces es necesario ofrecerlo y esto debería estar también regulado. Pero no es así.

Entonces, a la peligrosidad del camino, perfecta para el turismo de aventura, se mezcla la de la falta de control y normas, las que están a cargo de las buenas intenciones de las agencias y de su seriedad. ¿Existe un turismo de más alto riesgo?

Datos del Camino

- Tiene 3.600 msnm de desnivel a lo largo de su recorrido: desde un paso interandino situado a 4.700 msnm hasta los valles subtropicales de las Yungas, donde se encuentran las poblaciones de Yolosa (1.200 msnm) y Coroico (1.500 msnm).

- Las zonas más peligrosas de Nor Yungas son: Sacramento Alto, San Juan y Sacramento Bajo. La mayor altura entre la ruta y el fondo de la pendiente puede llegar a los 600 metros.

- En esta carretera, la ley indica que el conductor que conduce “subiendo” la cuesta (en dirección a La Paz) tiene prioridad por sobre el que “baja” (en dirección a Coroico), por lo que el vehículo que desciende debe detenerse cuando sube otro, para poder darle el paso.

- Debido a sus pendientes pronunciadas, con un ancho de un sólo carril (3 metros en algunos lugares), y la falta de guardarraíles, este camino se torna extremadamente peligroso.

- Actualmente se cuenta con una carretera mucho más moderna y segura que conecta La Paz con Coroico. (Con datos de Lonely Planet, BBC)

Adrenalina, entre el paisaje y las cruces

Una docena de ciclistas decidió este martes 1 empezar el año mirando de frente a la bella, pero siempre temida Señora de la Guadaña. Esta vez, de principio, ella se muestra vestida del blanco cordillerano y con un velo de intensa neblina.

La cita empieza a 23 kilómetros de la ciudad de La Paz, a 4.643 metros sobre el nivel del mar y a 5 grados bajo cero. El guía inicia la aventura con una advertencia: “Recuerden que vamos a realizar un ejercicio de alto riesgo. En la ruta que atravesaremos, en los últimos 70 años, cerca de mil personas han muerto…”.

El responsable de las 12 vidas luego previene sobre los peligros rutinarios: “Hipotermia, mal de altura, vértigo…”. Informa que en cualquier punto del trayecto los viajeros podrán solicitar su ingreso a una de las vagonetas que acompañan al pelotón. Ninguno del subgrupo de los autoconsiderados “expertos” podrá sobrepasar en el camino al guía de avanzada. La sanción será continuar el viaje en la frustrante tibieza de un motorizado. De todas maneras no les sería fácil, los guías por lo general son laureados competidores de campeonatos de bicimontaña.

El grupo, segundos antes de partir, cobra especial colorido ante el fondo de los nevados. Montan bicicletas dotadas de frenos hidráulicos y muelles de doble suspensión, normalmente se usa las Kona o las Iron Horse, cuyos costos bordean los 2.000 dólares. Esta vez, la mayoría de los viajeros se limitó a aceptar el equipo de rigor: un chaleco fosforescente, guantes, pantalonetas impermeables y un casco que cubre hasta la nuca, tipo free style o cross country. Sin embargo alguno optó además por una pechera reforzada, rodilleras, coderas especiales y un cobertor “full face (la cara completa)” como casco. Pese a las bromas sobre su apariencia de superhéroe infantil, un tramo llamado “25” en buena medida le dará la razón dos horas más tarde.

Pasadas las 8:30, se inicia el descenso sin ningún ciclista desanimado todavía. Dos curvas de asfalto de 500, quien sabe 700 metros, se contraponen y la cumbre queda casi 200 metros arriba. Entre bolsones de neblina, el diálogo entre el pedalista y la ruta ha comenzado, también una gélida llovizna que colorea y pica la cara. Las ruedas, preparadas para piedra y tierra, aportan casi el único sonido, semejante a una cremallera. “Sin duda, el guía y el “full face- cara completa” exageran. Los mil que murieron iban en buses y camiones de otros tiempos”. Dos cruces y tres tumbas en un enésimo giro callan los pensamientos y obligan a ensayar el freno hidráulico.

Más allá del borde, los deshielos calan precipicios. La segunda frenada es mucho más amable. Resulta obligatoria. Una roca, llamada “el sapo”, permite contemplar las nieves eternas casi como en un sobrevuelo.

Al continuar la rodada, la velocidad y la confianza aumentan. Aparece el célebre túnel San Rafael que cruza las montañas hacia el trópico. Los ciclistas deben desviarse a la derecha de la gran boca oscura. Cinco minutos más de asfalto y algunos descubren que confiarse fue un error. Un paso casi cerrado por grandes piedras y taludes atrapa frecuentemente remolinos. Allí más de un pedalista perdió el equilibrio. Se cuentan varios casos de huesos rotos. Ha pasado más de una hora de descenso.

Trescientos metros después llegan casi sucesivamente el retén policial antidrogas de La Rinconada, el poblado de Unduavi y el final del asfalto. La vegetación arrasada en las quebradas por caudalosas aguas cristalinas ya es abundante, la agitan ráfagas de aire helado. El pelotón se reagrupa e ingresa al empalme con el tramo de tierra. Ése que, a pico y pala, hace casi 75 años construyeron los prisioneros paraguayos de la Guerra del Chaco. Se inicia con una serpentina pendiente que suma siete kilómetros.

La zona, Cotapata, se halla a casi 3.600 metros sobre el nivel del mar. El cansancio y el mal de altura hacen que algunos pidan ayuda. Los más quieren “atravesar toda la ruta sin fallar”, como se lo contaron sus amigos en Berna, Sydney, Tel Aviv o Roma.

A esas alturas el encanto parece ser derrotado por el esfuerzo. Hasta uno se pone a pensar en el destino de los tres dólares por ciclista de impuesto municipal. Pero entonces, la pendiente termina, aparecen curvas pronunciadas y una ruta más estrecha… Los guías refuerzan sus advertencias. “A partir de esta parte, no deben perder la huella derecha. Los precipicios son muy altos al otro lado. Nos protegen tres farallones de 40 metros. Quienes prefieran, pueden subirse a las vagonetas…”.

Con la implícita dosis de adrenalina, reparten nuevos botellones de agua mineral. Nuevamente de bajada. La velocidad aumenta con una cierta ansia del misterio que queda en el lado izquierdo, matizado de cuando en cuando por cruces y tumbas. Minutos después, un baño obligatorio sorprende a los visitantes en San Juan, el lugar donde todo lo ancho del camino es remojado desde siempre por una copiosa lluvia proveniente de la cascada que se precipita hacia los barrancos.

El grupo festeja el remojón. Metros más adelante, la frenada se mezcla con una bocanada de cálido aire tropical. El descenso huele intensamente ahora a helecho y suena cada vez más a trinos y cigarras. Veinte minutos más de viaje y de pronto se abre una terraza infinita hacia el trópico. De curva a curva se divisa en dimensiones minúsculas a los más adelantados. El nuevo hito lo marca “el mirador”.

Tras más de tres horas de viaje y 2.600 metros verticales de avance, la confianza vuelve. La ruta yungueña se ensancha, pero los antebrazos y varias articulaciones del cuerpo empiezan a acalambrarse. Se ingresa a los tramos de mayor velocidad. Dos paradas de seguridad y merienda fuerzan nuevos reagrupamientos del pelotón. En una de ellas se menciona la “Curva 25”. La llamaron así porque en ese giro un joven europeo se estrelló causándose una herida facial que precisó ese número de puntadas de sutura. Un guía añade que al ser trasladado a Coroico preguntaba: “¿Creen que me quede una cicatriz?”.

Pero el encanto de la ruta y la velocidad siguen en desborde. Surgen tres frenadas inesperadas antes del final: ríos que atraviesan el camino. Hay turistas que logran cruzarlos sin perder el pedal, otros quedan en el límite entre la natación y el ciclismo. El tercer chapuzón marca el festejo definitivo, muy cerca de Yolosa, a 1.200 metros sobre el nivel del mar.

Los viajeros celebran haber recorrido “la carretera de la muerte”, sembrada de cruces. Entre estas últimas destacan, en estos tiempos, una de color blanco, perteneciente a “la francesita” y otra oscura, correspondiente “al italiano”. Igualmente una estrella de David marca un sitio conocido. Allí un visitante israelí recibió el fúnebre abrazo de la dama de la guadaña, perfumada de jazmín, vestida de verde y cristal.