14 enero, 2008

¿Es viable la CPE del MAS?

ANÁLISIS | Saber qué tan factible es la aplicación de la CPE propuesta por el MAS y sus posteriores consecuencias, es imperativo en esta coyuntura donde se juega el destino del país.

Este grupo de analistas reunidos por ¡OH!, opina acerca de la viabilidad de la Constitución Política del Estado (CPE) propugnada por el MAS y objeto de debate y hasta de confrontación en varios departamentos del país.

En el reciente diálogo con los prefectos, el presidente Morales demostró una amplitud no vista hasta ahora, que ha sido emulada por sus más cercanos, acerca de posibles cambios en el texto constitucional que se aprobara en grande en Sucre y en detalle en Oruro, sin presencia de la oposición.

Los analistas señalan graves defectos de “nacimiento” en la CPE del MAS, que serían desastrosos para la unidad del país y que esperan sean corregidos. Al respecto, les formulamos preguntas acerca de las autonomías, las principales diferencias entre la actual CPE y la propuesta por el MAS, la exclusión de la nacionalidad boliviana y estas son sus respuestas:

Las preguntas

1.- Existieron defectos formales en la aprobación en grande y en detalle del texto constitucional?

2.- En un análisis comparativo, ¿Cuáles cree que son las principales coincidencias y diferencias entre la CPE vigente y la aprobada por el MAS respecto de los servicios públicos, propiedad privada, división territorial, elección de autoridades y/o funcionarios electos? De existir diferencias, ¿Serán éstas positivas?.

3.- El concepto de autonomías y sus variables insertas en la CPE aprobada por MAS se ajustan a los resultados del referéndum autonómico?

4.- Cuál cree que fue el alcance y motivo para que en la CPE se haya excluido la nacionalidad boliviana y se hayan introducido, a cambio, el reconocimiento de 36 naciones indígenas originario campesinas?

5.-¿Cuál sería su voto si en este momento fuera consultado para la aprobación o rechazo de la nueva CPE y por qué?

Ximena Costa, analista:

“Lo más preocupante de la CPE del MAS son los vacíos jurídicos”

1.- Si, existen diversas irregularidades en el cumplimiento de la Ley de Convocatoria y el Reglamento Interno de la AC. Esas formalidades dan lugar no solamente al cuestionamiento sobre su legalidad sino sobre su legitimidad. Ejemplo, la Ley de Convocatoria decía que debían sesionar en Sucre, y La Glorieta se encuentra en Yotala, 5 Km. fuera de Sucre. Parece que no es de fondo, pero eso podría invalidar la aprobación "en grande", además el tema de la pérdida de legitimidad por haber sesionado en un Liceo Militar es muy clara. Por otra parte, debieron leerse los artículos para la aprobación en grande, no el índice. Si se revisa la aprobación "en grande" todo lo demás cae por el piso porque queda sin respaldo.

2.- Existen muchísimas diferencias, aunque algunos aspectos puedan ser similares y/o complementarios a la Constitución en vigencia. No se trata de ver artículo por artículo si es mejor o peor, sino de evaluar cuál es la orientación que tiene, hacia donde nos lleva. La actual CPE promueve la igualdad entre los diversos: que indígenas, mestizos, ricos, pobres, etc. sean iguales ante la Ley y ante el Estado. La CPE del MAS promueve la diferencia entre quienes denomina indígena originario campesinos y el resto de la población, unos con ciertos derechos y requisitos, otros con distintos derechos y requisitos. A mi gusto, mejor es siempre el buscar la igualdad entre los seres humanos, y no crear categorías de ciudadanos según origen étnico.

En segundo lugar, la actual CPE promueve un régimen político y forma de gobierno cada vez menos presidencialista y más parlamentaria, es decir, le da al Parlamento mayores posibilidades de fiscalización a los gobiernos, más potestades a los Concejales municipales frente al Alcalde, etc.; la CPE del MAS vuelve a fortalecer el modelo presidencialista, lo que no es sano en una sociedad con cultura política caudillista, eso reproduce la persistencia de pequeños reyezuelos con afanes mesiánicos.

Por otra parte, la actual CPE se basa en la búsqueda de consensos bajo la imposición de los dos tercios, la CPE del MAS promueve la mayoría absoluta, lo que siempre deja fuera a la mitad de la población, lo que genera mayores probabilidades de ingobernabilidad por falta de legitimidad.

Por último, en la CPE actual el Estado tiene tres niveles con claras competencias y atribuciones, con límites definidos: nivel de gobierno central, nueve gobiernos departamentales y 327 gobiernos municipales; la CPE del MAS cuenta solo con dos niveles: gobierno central y gobiernos autónomos de cuatro clases: departamentales, regionales, municipales -con capacidades administrativas, fiscalizadoras y legislativas normativas en su jurisdicción-, y gobiernos indígena originario campesinos, los que tendrán derecho al autogobierno y autodeterminación en sus territorios ancestrales, los mismos que atraviesan municipios, departamentos y regiones, por tanto, nadie sabe si en una circunscripción decidirá el Prefecto, el Gobernador, el Alcalde o el Jilakata. Lo más preocupante de la CPE del MAS son además los vacíos jurídicos que pueden llevar a caprichosas e interesadas interpretaciones.

3.- No, en absoluto. La autonomía departamental y la municipal pueden desaparecer por completo frente a las regionales y/o indígenas. El problema no está en lo que dicen los artículos referidos a autonomía departamental -que pueden sonar parecidos a lo que señala el Referéndum-, el problema esta en los artículos referidos a autonomía regional e indígena originario campesina, las cuales pueden actuar por encima de los departamentos y municipios y que tienen mayores atribuciones: los departamentos podrán administrarse y legislar, pero en ninguna parte se les reconoce derecho a la autodeterminación y autogobierno que sí se les reconoce a las autonomías indígenas.

4.- Muchos bolivianos no se consideran parte de la nación boliviana. Recuerden el discurso del Mallku Quispe de las dos Bolivias, la Bolivia India y la Bolivia Q"hara. Es un proyecto político que tiene muchas décadas de existencia -el movimiento indianista boliviano- que plantea la necesidad de ser nación y la restitución de territorios precoloniales para luego constituir un Estado propio, un Estado indio en sus territorios ancestrales. Por eso la nación boliviana como tal no es reconocida ni valorada.

5.- Sin dudarlo sería NO, porque aunque existan aspectos positivos que deben valorarse, el hecho de que con un 5% o 10% de artículos se concentre nuevamente el poder en manos de una fuerza política va en contra del pluralismo, de la democracia. No se trata de quién está en el gobierno ni quién en la oposición, eso es circunstancial. Se trata de velar por que el Estado este al servicio del interés general y no al servicio del interés particular, sea de quien sea.

Manfredo Kempff, politólogo:

“Ni el MAS sabe qué quiere hacer con la Constitución”

1.- Las formas de aprobación de la nueva Constitución fueron forzadas y tramposas de principio a fin. Es un texto plagado de irregularidades por donde se lo mire. En el fondo la Constitución aprobada sólo responde a los intereses del MAS y no a los de Bolivia. Las directivas llegaban directamente del Palacio de Gobierno a Sucre. Es decir que todo ese ‘abracadabra’ fue aprobado por el presidente Evo Morales de acuerdo a su propósito de perpetuarse en el poder. La señora Lazarte no entendió nunca lo que era un texto constitucional y no se le podía pedir ni siquiera una opinión. Dijimos, hace dos años, desde nuestra columna, que no se podía redactar una Constitución entre cocaleros, pastores y mineros, legos en la materia. ¿Sobre cuál Constitución nos vamos a referir ahora? ¿Sobre la aprobada en Sucre? ¿En Oruro? ¿Sobre lo que entre gallos y media noche modificaron en el Palacio Quemado? ¿O sobre otra que se tenga que redactar nuevamente para que el país no se incendie?

2.- En un análisis comparativo, ¿Cuáles cree que son las principales coincidencias y diferencias entre la CPE vigente y la aprobada por el MAS respecto de los servicios públicos, propiedad privada, división territorial, elección de autoridades y/o funcionarios electos? De existir diferencias, ¿Serán éstas positivas?

Es muy complejo dar una respuesta a este tema, porque ni el MAS sabe qué quiere hacer con la Constitución. Por ejemplo, sobre la propiedad, la Constitución vigente la garantiza siempre que no sea perjudicial al interés colectivo. En la actual está de por medio que cumpla una "función social". ¿Quién determina si cumple una función social o no? ¿Cómo se mide aquello? Porque si no cumple con ese requisito que es etéreo, la propiedad se puede expropiar. En cuanto a la tierra, la Constitución del 67 es clara y breve.

Dice algo que hay que tomar en cuenta en estos tiempos: "Jamás se aplicará confiscación de bienes como castigo político". En el proyecto actual, el Estado hace y deshace con las tierras, desanima al agricultor, espanta la inversión, y hace peligrar la provisión de alimentos. Respecto de la elección de autoridades electas, está visto que el Gobierno no ha tenido ninguna simpatía por la Corte Nacional Electoral. No les gusta el método, seguramente. Ahora se habla de un Consejo Electoral Plurinacional, que habrá que adivinar de qué se trata. En suma, para opinar sobre una Carta

Magna ésta tiene que estar concluida, sin baches ni vacíos.

3.- Quien haya echado una mirada al presente texto constitucional, que no sabemos si será el definitivo, se da cuenta del engaño. El Gobierno (no los obedientes asambleístas) desvirtuó el sentido de autonomías que se había aprobado, mediante referéndum, en Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando. Se trata de autonomías departamentales. Agregarle a las autonomías departamentales, otras autonomías, es dejar sin efecto lo que se había convenido en la Ley de Convocatoria a la Asamblea Constituyente. Otro abuso intolerable.

4.- Esto ha sido algo inaudito pero no hay que tomarlo en cuenta por inverosímil. Esta Constitución masista hace que Bolivia deje de ser una nación y se convierta ficticiamente en un conjunto de naciones. Reconocer 36 naciones indígenas originario campesinas, es pulverizar el país. Habría que recordar lo que no hace mucho sucedió con la URSS o con Yugoslavia.

Aparecieron naciones soberanas por todas partes y ahí están. Si la intención del actual Gobierno es similar se acaba Bolivia y a llorar a otra parte. ¿Cuál es el alcance de esta Constitución indo-mestiza? La estulticia provocadora llevada a su mayor extremo. Menos mal, que, al parecer, sus mismos inspiradores, se están dando cuenta del desbarajuste que van a armar y ya están dando señales de que es posible modificar el texto.

5.- Está claro. Mi voto, rotundamente, será el NO. Y votaré sin dudar por el NO, aunque, repito, no sé cuál será el texto que irá al referéndum, porque aquí no hay orden ni concierto y todo parte de la mentira. Pero está a la vista, por lo que se lee y se escucha, que se cocina una traición a la patria. Inexplicablemente, las Fuerzas Armadas dicen estar con el "cambio", y parecen no darse cuenta de que el "cambio", así como viene, es ponerle la lápida a Bolivia para siempre.

Cayo Salinas, abogado:

“El MAS ha desconocido la nacionalidad boliviana”

1.- Hubo una vulneración a la ley y el reglamento interno de la AC.

A la ley, porque ésta prohíbe se lleve a cabo cualquier sesión si acaso existen actos de violencia o riesgos de agresión que pongan en peligro la integridad física de los Constituyentes e impidan su libre acceso al hemiciclo. Sino existen las condiciones de seguridad necesarias que garanticen la presencia de todos los asambleístas en el recinto de la AC, no puede instalarse una sesión, sin embargo, los constituyentes del MAS, acuartelados en La Glorieta, aprobaron la CPE en grande y, en la UTO, lo hicieron en detalle.

Al Reglamento, porque este manda que toda convocatoria debe efectuarse con 24 hrs de anticipación. La de Oruro fue realizada en la madrugada del mismo día de su verificativo, con el objeto de evitar que todos los asambleístas estén presentes.

2.- La actual CPE privilegia el derecho individual y las libertades ciudadanas, sometiendo al Estado al control de la constitucionalidad en todas sus actuaciones. La CPE del MAS tiene una visión filosófica centralista, estatalista y nacionalista, con un enfoque indígena originario campesino y con la acumulación de poder en el Estado y para él, a través de una nomenclatura erigida en torno al Presidente Evo Morales. El Estado, como en la ex URSS, participará en la “producción directa” de bienes y servicios económicos y sociales, y conducirá y regulará los procesos de producción, distribución, comercialización y consumo de bienes y servicios, con ello, se crea un Estado todopoderoso, burocrático, ineficiente, que acabará como terminaron los países donde se intentó imponer este modelo allá por el siglo XX.

Se borra de un plumazo a la “República de Bolivia” y se categoriza al boliviano en clases sociales; los servicios públicos no serán concesionados y serán prestados con control y participación social, lo que restará eficiencia e innovación tecnológica; la propiedad privada y si cumple una función social o no es contraria al interés colectivo, será medida sobre la base del modelo de Estado aprobado por el MAS, lo que puede dar curso a innumerables violaciones individuales; para ser funcionario público debe uno hablar dos idiomas de entre los más de 36 reconocidos, lo que hace imposible que gente capacitada acceda a un puesto publico y lo que representa una clara discriminación que coarta el ejercicio de los derechos políticos de las personas; se han creado dos justicias paralelas e independientes, la ordinaria y la comunitaria, y no va creer lo que le digo, el Tribunal Constitucional deberá estar conformado paritariamente por representantes de ambas justicias, pero los que provengan de la comunitaria, no necesitan ser abogados, sí los de la ordinaria, por tanto, el control de la constitucionalidad en el país estará en un 50% a cargo de personas que no conocen la ley. Así viene la mano.

3.- No se ajusta para ambos casos, tanto para el Sí como para el NO. En la CPE del MAS se ha parcelado al país creándose 4 niveles de autonomía, y se han colocado candados a la departamental con el claro objetivo de restar fuerza a los prefectos. Puede una provincia y municipio, con continuidad geográfica, declararse autónoma dentro un departamento, y si sumamos que a los pueblos indígenas se les ha reconocido el derecho a la libre determinación y autogobierno, estamos ante las puertas de una futura balcanización en el país.

4.- El MAS ha desconocido la nacionalidad boliviana y eso es inadmisible. No solo han confundido jurídicamente conceptos diametralmente opuestos como son nacionalidad y ciudadanía, sino que han eliminado de la CPE el derecho que tiene toda persona, por el solo hecho de nacer en Bolivia, de adquirir la nacionalidad boliviana como tal. Han introducido 36 nacionalidades y a los mestizos, que somos la mayoría, nos han categorizado como pertenecientes a áreas urbanas de diferentes clases sociales. Los que no se identifican con una nación o pueblo indígena, no tienen reconocimiento constitucional como nacionales bolivianos. Recuerde Ud. que la nacionalidad es un vínculo jurídico que liga a una persona con la Nación y se la adquiere por origen (Jus Soli y el Jus Sanguinis) o naturalización, en cambio, la Ciudadanía es un vínculo político que une a una persona con el Estado y se la adquiere desde el momento en que se tiene capacidad para elegir y ser elegido. Esos elementales conceptos, flagrantemente transgredidos han dado curso a que se desconozca la identidad boliviana. Seguramente esa la razón para que junto a la tricolor nacional, hayan introducido como símbolo patria a la Whipala.

5.- ¿Cómo podemos ir a un Referéndum de una CPE aprobada de la forma en que se la hizo y con vicios de nulidad que saltan a la vista? Pero bueno, si tuviera que ir, votaría por un NO rotundo y al hacerlo, contribuiría a que prevalezca la actual CPE, que reconoce el carácter multiétnico y pluricultural de Bolivia y rescata, algo que es perfectible por supuesto, la evolución del constitucionalismo boliviano, donde todos somos iguales ante la ley.

Luis René Baptista, periodista:

“Eso del ‘multiculturalismo’ es un monumental absurdo”

1. No sólo defectos. Fueron graves delitos cometidos contra las normas que rigen la convivencia civilizada de los pueblos. Pero el mal no se limita a la etapa final, ni el único culpable es el MAS y su gobierno. Lo ocurrido en La Glorieta y Oruro fue sólo un eslabón más de una muy larga cadena de violaciones a la Constitución y leyes actualmente vigentes.

La ampliación del plazo y la flexibilización de las reglas de juego, aprobadas en agosto con la cínica complicidad de Podemos y los otros grupos de oposición, mediante la que se le entregó al MAS la posibilidad de imponer, como lo hizo, su simple mayoría, librándolo de la obligación de respetar los dos tercios, fue el golpe de gracia al Estado de Derecho.

A partir de entonces, el respeto a las formalidades democráticas resulta irrelevante. Ya todo se definirá en función a la capacidad de ejercer violencia que demuestren las partes en conflicto. Y si una parte no puede hacer prevalecer sus intereses por la fuerza, no tendrá más remedio que negociar los términos de su rendición pues, a diferencia de lo que ocurre en un Estado de Derecho, en Bolivia ya no hay instituciones que puedan evitar que los conflictos se resuelvan mediante la movilización de hordas. Ya no se trata de ver quién tiene la razón desde el punto de vista del Derecho, sino de quién tiene el garrote más grande. Y ese es el espíritu que guía todo el contenido de la propuesta de Constitución del MAS. La única Ley vigente es la Ley del más fuerte.

2.- Una de las características de la propuesta de Constitución del MAS es que los elementos sustanciales no están en el texto escrito sino entre líneas.

A primera vista, si uno se guía por la letra muerta, no hay grandes cambios, por ejemplo, en el régimen de la propiedad privada. Pero si uno se fija bien, hay un montón de puertas abiertas por las que, mediante leyes complementarias en unos casos, o por simples acciones de fuerza, en otros, el gobierno y/o los “movimientos sociales” podrán hacer lo que les dé la gana.

Me temo que los dos únicos artículos realmente importantes del proyecto del MAS son el 136 y el 137. Lo demás es pura lírica. Esos dos, en cambio, contienen el embrión del “nuevo Estado” que se propone construir el MAS.

3.- De ninguna manera. No se respeta la voluntad de los departamentos en los que ganó el SI, y tampoco la de aquellos en los que ganó el NO. Se aprueba un régimen de autonomías que niega lo fundamental del tema. Se reconoce el derecho a las autonomías, pero el gobierno central se reserva el derecho de decidir quiénes pueden y quiénes no pueden ejercer ese derecho y cómo hacerlo. Es uno más de los mayúsculos disparates que están llevando a la destrucción del andamiaje institucional de nuestro país.

Es uno de los muchos casos en los que se aplica la idea fundamental del proyecto masista: “Todos somos iguales, pero algunos son más iguales que otros”.

4.- Ese es uno de los temas, entre muchos otros, digno de figurar en una “antología del disparate”. Eso del “multiculturalismo” es un monumental absurdo concebido por la mente calenturienta de intelectuales repetidores de corrientes europeas inspiradas en el viejo mito del “Buen Salvaje”. Desde el punto de vista cultural es una locura que felizmente no tiene ninguna posibilidad de aplicación. Pero desde el punto de vista político resulta una obra maestra pues sienta las bases de un poderoso instrumento de manipulación que dará un enorme poder a quienes se han propuesto hacer del “buen salvaje” un “buen revolucionario”.

5.- Como ciudadano, no me siento con ninguna obligación de participar en ese referéndum. Aunque a estas alturas es ir contra una corriente ya demasiado poderosa, yo me inclinaría por desconocer todo lo hecho a partir del 6 de agosto y defender la vigencia de la actual Constitución Política del Estado que, comparada con la que propone el MAS, es infinitamente superior.

Cayetano Llobet, abogado y periodista:

“Se trata de una farsa con dos años de duración”

Los Tiempos me formula cinco preguntas referidas a la supuesta nueva
Constitución Política del Estado. Sin incurrir en torpeza y falta de
educación con los lectores, debo afirmar mi convicción de que el peor de los errores que podemos cometer los demócratas, es asumir que existe una alternativa constitucional surgida de la Asamblea Constituyente.
En primer lugar, y dada la primera pregunta, no se trata de defectos formales. Se trata, primero, de una farsa con dos años de duración, apodada "Constituyente", que culminó en el acto brutal de atropello en La Glorieta, con saldo de muertos y heridos. Me niego a asumir aquel texto, ¡ni siquiera leído!, como referencia de comparación con la actual CPE. No son defectos formales, sino la vulneración fundamental de un orden legal y democrático.
Aceptar, como lo han hecho los prefectos, que existe una referencia
constitucional alternativa, significa avalar ese atropello y asumir la ilegalidad como algo negociable, "en nombre del diálogo".
Definitivamente, y en términos estrictamente personales, ¡me niego a hacerlo! Me disculpo con los lectores por no responder puntualmente a las preguntas, manteniendo mi posición de principio. Lo contrario sería hacerle el juego al proyecto autoritario.