07 septiembre, 2007

Los Tiempos gana Primer Premio sobre Biodiversidad



En una ceremonia especial organizada por Conservación Internacional Bolivia (CI Bolivia), realizada ayer miércoles 5 de septiembre en la Asociación de Periodistas de La Paz (APLP), la Revista ¡OH! de Los Tiempos se hizo acreedora al Primer Premio de Reportaje sobre Biodiversidad 2007, con el reportaje "Quirquinchos, crónica de una extinción anunciada", publicado el 6 de mayo y escrito por Mónica Oblitas Zamora y Rafael Sagárnaga López.
El tema, eje del artículo, es la extinción alarmante de la que son objeto los quirquinchos debido a la caza y al uso ilegal que, a nombre de las tradiciones y del folklore, se realizan con este animal, considerado como emblema del departamento de Oruro. De acuerdo a un informe del Ministerio de Desarrollo Sostenible y Planificación, publicado en 2001, apenas 5 mil quirquinchos sobrevivían en Bolivia para ese entonces. Pese a esta situación, poco se ha hecho hasta ahora al respecto.
El reportaje investigó el uso ilegal de la coraza del quirquincho en la construcción de charangos, interpelando a las autoridades y a los actores principales, para que respondan acerca de los proyectos que se tienen en cuanto a la conservación de esa especie.
Como parte del primer premio, Oblitas viajará a la ciudad de Bariloche en Argentina para asistir al II Congreso Latinoamericano de Parques y Áreas protegidas, mientras que gracias al apoyo de la comunidad tacana de San Miguel, CI Bolivia entregó a Rafael Sagárnaga un viaje con todo pagado al Albergue Ecoturístico de San Miguel del Bala, en el parque Madidi.
Además, los ganadores del Primer lugar del Premio en los cinco países andinos y México competirán por dos premios adicionales dentro del Premio Latinoamericano de Reportaje sobre Biodiversidad 2007 y serán anunciados en la ceremonia que se llevará a cabo en Bariloche. Ambos ganadores recibirán trofeos y premios en efectivo de 2 mil euros y 1.000 euros, respectivamente.
El segundo puesto del concurso de este año fue para Mauricio Carrasco del periódico La Época por el reportaje "La Selva Amazónica ya no tiene tantos árboles" y el tercer puesto fue para Richard Sánchez también del periódico La Época por el artículo "El vía crucis de las palmas en Semana Santa". Ambos recibieron vales para viajes hacia ecoalbergues en distintas áreas protegidas del país.
Adicionalmente se entregaron menciones honoríficas al periodista Jorge Soruco de La Razón por el artículo "La contaminación avanza sin freno en el Lago Sagrado" y dos al periodista Javier Méndez Vedia, de la Revista Extra del periódico El Deber por "Fauna urbana: la vida salvaje que la ciudad no desplazó" y por "Cómo cuidar el agua cosechando peces".

Participaron 45 periodistas
El Premio de Reportaje sobre Biodiversidad (BDRA por sus siglas en inglés) es organizado por el Departamento de Comunicación Global de Conservación Internacional, junto con el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ por sus siglas en inglés), la Federación Internacional de Periodistas Ambientales (IFEJ por sus siglas en inglés) y la Fundación Biodiversidad (FB) del Ministerio de Medio Ambiente de España.
Este año, en Bolivia participaron 45 periodistas con 94 artículos, representando a 15 medios escritos.
En la ocasión, Eduardo Forno, director ejecutivo de Conservación Internacional Bolivia dijo "El objetivo de este premio es incrementar la conciencia sobre la conservación del medio ambiente en Bolivia y el mundo. Luego de siete años consecutivos de vida del Premio Reportaje, estamos seguros de que este objetivo está siendo logrado. Hoy más que nunca, el tema de la conservación es central para la supervivencia del planeta".

FUNDACIÓN

La Fundación Biodiversidad fue creada por el Ministerio de Medio Ambiente de España en 1998 con el objetivo de ayudar a preservar la importante riqueza biológica existente en España.
La protección de la naturaleza, la sensibilización ambiental, la formación, la investigación y la cooperación internacional son los retos que desarrolla esta entidad.
Para ello, colabora con distintos organismos e instituciones públicas y privadas, nacionales e internacionales para la puesta en marcha de proyectos e iniciativas.
Asimismo, impulsa iniciativas de educación ambiental, preservación del entorno y protección de hábitats y especies que realizan otras entidades. www.fundacion-biodiversidad.es

03 septiembre, 2007

El Motor Rock y sus errores “heavys”

No hay duda de que la idea era buena. Sin embargo también es cierto que el camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. Lo que ocurrió el sábado pasado en el Motor Rock, donde tocó Deuce y la mega banda cruceña Track, es una muestra. Y siento una obligación ciudadana (y de quien gusta del rock) de apuntar los errores para que no se repitan.
El primero y más grande fue la venta de alcohol indiscriminada. A la hora en que comenzó el show central, (21.30 aproximadamente) ya varios jovenzuelos que no alcanzaban los 15 años, estaban dando tumbos. Yo fui testigo de cómo, en el lugar donde todavía corrían vehículos, un chico andaba en la oscuridad lata en mano. Los responsables del evento tienen que agradecer que no ocurrió una tragedia. Los ingredientes estaban servidos para ello.
Lo segundo fue el concierto en sí. Para que toque Deuce se debió esperar un largo tiempo en la prueba de sonido, gracias a la meticulosidad acústica de Alexis Trepp. En sí, la actuación del grupo fue buena, aunque no hay que olvidar que solamente tocan covers y que imitan a otra banda, la legendaria Kiss, pero con todo, sonó bien.
Luego subió a escenario Track, la banda de Glen Vargas. Personalmente considero que es lo mejor que tiene el rock boliviano. Sus temas fueron reconocidos y coreados por el joven público paceño, aún en medio del sopor etílico. Lamentablemente no se tuvo el cuidado que hubo con la banda anterior respecto al sonido, y recién hasta la mitad del concierto, Track se pudo escuchar aceptablemente. Pero lo peor y más vergonzoso fue lo ocurrido con el cantante, Neils Gandarillas, quien por saludar al público estiró la mano y fue jalado por algún borracho, cayendo casi dos metros. Fue también mucha suerte para los organizadores que no se haya matado. El rockero cayó de hombro, y pese a que era obvio que estaba muy malogrado, pudo terminar la canción e incluso hacer una más. Pero el concierto ya estaba arruinado. En el momento de los hechos no había un sólo policía ni paramédico. Luego de que el cantante ya estuviera de nuevo en el escenario, aparecieron un par de guardias de seguridad, que contuvieron a algunos exaltados.
Después, otra media hora de esperar que el ya despintado Alexis Trepp, pruebe el sonido para su banda, que estaba vez iba a interpretar a Pink Floyd. Para cuando comenzó a tocar, quedaban unos cuantos borrachines, que se olvidaron del permiso de papá. Un evento que contaba con tantos factores para ser un éxito, no lo fue. Ojalá sea diferente en otra.