02 abril, 2007

Tuna, esa espinosa delicia

Oriunda de América Latina, concretamente de México, la tuna (fruto del nopal) puede encontrarse hoy en varios países del mundo, pero mientras en la región es un bocado común, en Europa -adonde llegó de la mano de los conquistadores españoles- se la considera un manjar exótico, que no está al alcance de cualquier bolsillo.
Conocida científicamente como Opuntia ficus, la fruta puede comerse fresca o bien procesada en zumos, yogures, mermeladas, helados, frutas abrillantadas o gelatinas. De la planta del nopal se extraen ingredientes para productos cosméticos y capilares. Cada vez son más los países que están desarrollando su cultivo en suelos sueltos, arenosos y pedregosos; sin embargo, únicamente la producen para el comercio internacional México, Italia, Sudáfrica, Chile, Israel y Estados Unidos.
En Bolivia es cosechada en varios departamentos, como La Paz, Cochabamba, Tarija y Potosí, pero no es aprovechada y su consumo no es el que podría esperarse, sobre todo en las urbes, según afirma un estudio de Biocomercio Bolivia. "En el ámbito urbano hay poco conocimiento de la diversificación de especies y por consiguiente también poca demanda", dice al referirse a frutos como la tuna.

Santo remedio
Las vendedoras en La Paz aseguran que las tunas del valle de Sapahaqui son las más dulces, junto a las de Collana, comunidad muy conocida también por sus quesos. También dicen que si el comprador se llena de ‘quepus’ (las espinas de la cáscara) tendrá suerte económica. Lo cierto es que el inexperto puede pasar un mal momento si no tiene cuidado al manipularlas.
Las que saben son las caseras, como las cochabambinas del municipio de Tolata (ubicado a 23 kilómetros en la carretera antigua a Santa Cruz), donde se instauró la Feria de la Tuna. Ellas hicieron las delicias de los visitantes el pasado 8 de marzo con tunas heladas y dulces. En Potosí, el municipio de Betanzos la tiene como una alternativa económica, aunque poco rentable. También crece de forma silvestre y su época de esplendor está entre los meses de enero y abril. Pero, además de ser una fruta deliciosa, también tiene sorprendentes propiedades curativas, que incluyen desde detener el avance de un cáncer hasta disminuir el colesterol o la diabetes.
El médico nutricionista Marco Antonio Canedo explica que la tuna es una de las frutas más saludables y que aunque se le han atribuido diversidad de propiedades sin un real justificativo científico, es indudable su valor nutritivo y en antioxidantes. 100 gramos de tuna contienen como promedio 60 unidades calóricas y su aporte es importante en proteínas, calcio, fósforo y en antioxidantes como vitamina C, vitamina A, niacina, riboflavina, tiamina y complejo B.
La tuna disminuye el colesterol, ayudando a su eliminación, ya que la fibra que contiene retarda su absorción. También reduce las concentraciones de triglicéridos; disminuye los niveles de azúcar en la sangre ayudando a controlar procesos como la diabetes y la hiperglucemia. Es muy útil en el tratamiento del sobrepeso, debido a que la fibra insoluble que contiene provee una sensación de plenitud, reduciendo el hambre y, por otro lado, disminuyendo la absorción de nutrientes hacia el torrente sanguíneo.
Sirve, además, para la prevención de la osteoporosis, ya que contiene calcio y fósforo, y contra las úlceras, porque reduce la producción de ácido gástrico.
Pero de todas las facultades, la que destaca Canedo es la del poder antioxidante que puede coadyuvar a la detención del cáncer. "Hay que resaltar que todos estos efectos se hallan en proceso de investigación, por lo que esta propiedad de la tuna se emplearía sólo como coadyuvante de una medicación adecuada, siempre indicada por el médico", explica el doctor Canedo.
La tuna, consumida en forma regular y en cantidades moderadas, no tiene contraindicaciones; "sin embargo, en niños pequeños, mujeres embarazadas o administrando lactancia, o en personas que padezcan hipoglucemia, enfermedad hepática o renal, y en individuos muy delgados, la seguridad no ha sido establecida y por precaución debería evitarse el uso del nopal o tuna como suplemento", concluye. Sobran las razones para disfrutar de esta deliciosa fruta, de la que se puede aprovechar todo. Roja, amarilla o verde, la tuna es un regalo de la naturaleza y bien nos haría aprovecharla mejor.

REMEDIOS CASEROS

- La infusión de la cáscara de la tuna se usa contra la diarrea y para bajar la fiebre (la cáscara de una tuna para dos jarros de agua hirviendo).
- Contra la retención de orina y la inflamación de los riñones, próstata y uretra, se toma dos veces al día el cocimiento de un pedazo de la raíz de la tuna.
- Contra la diarrea y las inflamaciones del estómago, se aconseja comer tunas frescas.
- Un remedio eficaz para curar la tos y aliviar el dolor de los pulmones es comer tres tunas asadas sobre las brasas.
- Los frutos espolvoreados con un poco de flor de azufre se usan contra la anemia, clorosis, raquitismo y debilidad general.
- Contra la tos ferina comer en ayunas una o dos tunas que el día anterior hayan sido abiertas por la mitad y rociadas con chancaca molida.
- Contra las inflamaciones del hígado y de los riñones, se aplica la penca de la tuna a manera de emplasto en los lugares afectados.
- Contra la inflamación de amígdalas y las hinchazones causadas por golpes, se aplica a los lugares afectados la penca pelada calentada sobre fuego y rociada con un poco de alcohol.
- La penca asada sobre el fuego por ambos lados, dividida por el lado plano y rociada con un poco de sal, se aplica por el lado del corte al cuello para desinflamar amígdalas o en el lugar donde se ubican los pulmones.
(Medicinas junto a nuestra casa, Utasan Utjir Qollanaka, de Manuel de Lucca y Jaime Zalles)

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