22 enero, 2007

¿Quién mató a Fido?

Los autores de la muerte del león Fido están identificados, pero no han sido castigados aún. La condición del zoológico de Oruro es ilegal y atenta contra la Salud Pública. Los documentos hablan por sí solos
.........................................................

Las fotos son escalofriantes. Usted puede comprobarlo. Pocos son los medios que las han reproducido, pero es necesario que se las vea lo más posible. Son la prueba de hasta dónde puede llegar la crueldad del ser humano en su mal llamada búsqueda de diversión. Y una de las peores muestras es el Zoológico Municipal de Oruro.
Hace poco allí murió Fido, un león de menos de 14 años, que pasó más de una década encerrado en una fosa de cemento, ridículamente pequeña, en medio del gélido altiplano, atormentado por una artritis fulminante y otras enfermedades causadas por la pésima comida y los malos tratos que le dieron los empleados municipales. El informe de la necropsia es tan impactante como las fotos y deja muy mal parados a quienes aseguran que el león "ha pasado a mejor vida", "calentito y feliz en su hogar", como puede leerse en las declaraciones que publicaron algunos medios de comunicación.
Fueron muchos los actores de esta historia de terror. Las muestras de ignorancia se multiplicaron cada año, al punto que el alcalde orureño Edgar Bazán inventó la raza de "león andino", de la que, según él, Fido era un ejemplar. Bazán fue el que impidió que fuera llevado al parque Machía con el argumento de que se trataba de un parque privado, que cobra 15 dólares a cada visitante, además de que Fido era el único atractivo del zoológico de Oruro "donde él y sus hijos se divertían mucho".
Inti Wara Yasi y Animales SOS, instituciones que protegen a los animales, pidieron que el zoológico se cerrara y que se pusiera en marcha el proyecto propuesto por el Colegio de Arquitectos de Oruro y otras entidades, de crear un Parque Recreacional Andino con animales de la región. Ahora, Fido ya no está, pero en su nombre Bazán ha hecho plantar un triste césped en la fosa donde estuvo encerrado el león antes de su muerte, que dice: "Gracias Oruro, Fido".
Pidiendo ayuda
El llamado de dolor que el león obligaba a escuchar a los vecinos todas las noches, se hizo más insoportable desde el 2001. Una carta escrita antes por Ana Serrano, voluntaria de Inti Wara Yasi, que estuvo con Fido el momento de su muerte, fue publicada en el suplemento Kiswara y así empezó la campaña para trasladar al león.
Aunque las expresiones de los niños y las muestras de adhesión de las instituciones apoyando la causa eran centenares (desde la Central Obrera Departamental, hasta el Defensor del Pueblo), los activistas buscaron tocar todas las puertas de la Alcaldía, pero ninguna se abrió. Se formó el Comité Interinstitucional Traslado del León Fido. Se hizo más fuerte la cruzada, "porque todos nos inspirábamos en él, pero llegó a ser un preso político, un "objeto" utilizado para votos del alcalde, incluso sirvió de inspiración para la realización de una tesis. Fido enseñó el valor de la vida, lo injusto, el sufrimiento, la fuerza para no caer”. A Ana Serrano se le llenan los ojos de lágrimas al recordar los momentos finales de Fido. "Supe que ya estaba agonizando y que planeaban realizar una eutanasia. Nos reunimos los del Comité para decidir qué hacer y quedamos en continuar acompañándolo. La noche del sábado 30 de septiembre se realizó una vigilia, irónicamente mientras nosotros estábamos con pena, al lado había la fiesta de un colegio, con un reggaeton que estresaba a los animales encerrados... Fido dejó de respirar. No se practicó la eutanasia, murió el pasado primero de octubre a las 15:15, dentro de su cubil. Por fin, todo su sufrimiento terminó, pero aún falta más, porque hay muchos animales que necesitan auxilio". Actualmente Animales SOS Oruro e Inti Wara Yassi realizan una campaña para recolectar firmas y hacer que se cierre el zoológico de Oruro. Para informes comuníquese con: ciwyoruro@bolivia.com y intiwarayassi@gmail.com

La Alcaldía del terror
Una carta de la Federación Departamental de Juntas Vecinales, fechada en agosto de 2003 y dirigida a los voluntarios de las instituciones que abogaban por Fido, brindaba el apoyo incondicional para la reubicación inmediata de los animales que sufrían en el zoológico a nombre de toda la ciudadanía orureña. La resolución acompaña a muchas otras que hacen el mismo pedido.
Aunque Emma Soria, la alcaldesa de ese entonces, en un principio hizo oídos sordos, debió emitir el memorando en el que se instruía el traslado del león bajo la Resolución Concejal Nº 027/2003. Sin embargo, Roberto Ayala, el mismo que gestionó el traslado de Fido desde La Paz y que había sido en un principio uno de los defensores de su causa, ya con un cargo administrativo como director de Gestión Ambiental de la Honorable Alcaldía orureña, entrepapeló el trámite y se convirtió en un obstáculo insalvable hasta la muerte del león.
Jaime Cuentas fue el único que se sensibilizó, pero su administración fue corta. Tras él llegó Edgar Bazán, el alcalde que hizo famoso a Fido a fuerza de politizar el tema. Este hombre se negó rotundamente a cumplir las resoluciones del Concejo, hizo caso omiso a todas las solicitudes, cartas y manifestaciones (que hubo muchas) y engañó a la opinión pública asegurando que el león estaba en buen estado, cuando no permitía siquiera una evaluación veterinaria.
Por el contrario, luego de que los activistas por fin pudieron hacer que un médico avalado por el Colegio de Médicos Veterinarios de Bolivia ingresara al zoológico, esta institución envió una carta al periódico La Patria contradiciendo un artículo (misma que no se publicó), donde señala claramente que el animal estaba enfermo, que no existía un correcto cumplimiento de la medicina veterinaria, ni un ítem para ello y que la falta de control profesional significaba un "inminente riesgo para la población de Oruro y se atentaba contra la Salud Pública y se cometía un delito que conllevaba la reclusión de diez años".
¿Por qué no la difundió el periódico? Dentro de esta vorágine, dos periodistas del suplemento Kiswara, donde había empezado la campaña a favor de Fido, fueron despedidos. Cartas, audiencias y seminarios después, el tema se fue dilatando y el león siguió sufriendo inviernos bajo cero.

Contra la Ley
El 28 de junio de 2004, el ingeniero Eduardo Lucana, jefe de Unidad de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Prefectura de Oruro, emitió el informe 027/04 en el cual verificaba las condiciones del zoológico y sus animales. La conclusión del informe cita que el Zoológico de Oruro no cuenta con la autorización de funcionamiento ni cumple con las condiciones mínimas del manejo de zoológicos y que contraviene el Reglamento Nacional para Zoológicos de Bolivia y la Ley 1333. Era claro al recomendar el traslado inmediato del león Fido y la necesidad de adecuar los espacios, la alimentación y las licencias de funcionamiento.
Finalmente, ante la presión de la ciudadanía, de algunos medios y de los activistas, Bazán hizo trasladar a Fido a una jaula con revestimiento de bambú sobre cemento, piso de cerámica y estufas, que con el cambio de temperatura terminaron por destrozar la ya afectada salud del animal (ver recuadro).
Una de las últimas notas de Natty Méndez y Humberto Cabezas, los periodistas despedidos, entrevistaba a una ciudadana orureña que criticaba duramente la "diversión" del Alcalde. "Cómo puede ser divertido ver a un león enfermo en un agujero de cemento, un tejón envuelto en trapos con orín y excremento y unos zorros que dan vueltas denunciando su estrés. Esa diversión es propia de un desquiciado", comentaba la señora.
Hasta ahora nadie le ha cobrado cuentas por lo sucedido a Bazán. El zoológico sigue abierto, aun cuando se tienen los documentos que comprueban que no reúne ninguna de las normas necesarias para funcionar como tal. Y es que más allá de la caridad humana hacia los animales encerrados en el zoológico, con las condiciones en las que éste funciona actualmente, el alcalde Bazán y compañía están contraviniendo la ley. Y eso debe ser castigado.
(Intentamos entrevistar al alcalde Edgar Bazán en su despacho, pero uno de sus ayudantes explicó que no acostumbraba ir en las tardes. Luego lo llamamos a su celular, y creemos que fue él quien contestó, pero al saber del tema, cambió de actitud, se hizo negar y colgó el teléfono. No quiso atender más nuestros requerimientos.)

Las penas de Fido
- Junio 2003. Activistas y algunos vecinos del zoológico de Oruro dan a conocer su preocupación por el estado de salud del león Fido. Aseguran que sus rugidos de dolor son insoportables.
- Julio 2003. Se hace público el pronunciamiento exigiendo el traslado del león a otro hábitat. Al mismo tiempo se comienza la campaña de recolección de firmas. En tres días, más de 6.000 personas se adhieren a la misma.
- Agosto 2003. Instituciones como la Central Obrera Departamental, el Movimiento Franciscano Justicia y Paz, el Defensor del Pueblo, la Fiscalía de Distrito, entre otras, se solidarizan con la causa y también envían cartas a la Alcaldía.
- Septiembre 2003. En audiencia concedida por el Honorable Concejo Municipal de Oruro, se fundamenta la solicitud del traslado y el Concejo autoriza el traslado de Fido.
- Noviembre 2003. El director de Gestión Ambiental, Roberto Ayala, se niega a cumplir la orden de traslado.
- Mayo 2004. La Dirección Departamental de Recursos Naturales y Medio Ambiente (Ddrnma), dependiente de la Prefectura, efectúa una inspección al zoológico evidenciando las pésimas condiciones en que viven los animales. También realiza un inventario de las especies cautivas. Esta instancia emite un informe en el que asegura que se debe trasladar al león Fido de inmediato.
- Julio 2004. Oruro tiene nuevo alcalde, Edgar Bazán. Este incumple la resolución concejal que permite el traslado de Fido.
- Agosto 2004. Para salir del paso, la autoridad manifiesta que ha previsto la realización de un Seminario Taller que trate la problemática del zoológico. El tema empieza a politizarse.
- Se realiza el Seminario que entre sus conclusiones establece la necesidad de trasladar a Fido.
- Octubre 2004. Las reuniones e inspecciones son infructuosas por obstáculos de los empleados de la Alcaldía Municipal encabezados por Antonio Mercado y Roberto Ayala.
- Noviembre 2004. El Honorable Concejo Municipal de Oruro ratifica la resolución concejal que permite el traslado de Fido, pero otra vez las autoridades ediles se resisten a cumplir la orden.
- Junio 2005. Se realiza una inspección al Zoológico Municipal de Oruro, se evidencia la falta de varios animales, muchos de los cuales murieron por falta de atención médica.
- Diciembre 2005. Fido ha sido trasladado dentro del mismo zoológico a una celda con piso de cerámica y algunas estufas, las que empeoran su artritis. Todavía no se realiza la evaluación de la salud del animal. Se posterga nuevamente la revisión médica de Fido.
- Enero 2006. El Comité a cargo del traslado del león solicita audiencia ante el nuevo Prefecto de Oruro, pero no es concedida. Los responsables de Recursos Naturales y Medio Ambiente manifiestan que la nueva inspección no tiene fecha.
- Septiembre 2006. Fido agoniza. Los veterinarios deciden que su situación es crítica y aceptan practicarle una eutanasia que también se demora por trámites burocráticos.
- Octubre 2006. Fido muere tras soportar un atroz sufrimiento. A la fecha el zoológico de Oruro sigue abierto sin las condiciones adecuadas ni los papeles en regla. Ninguno de los responsables por la muerte de Fido ha sido castigado.

La verdad tras la muerte de Fido
El 2 de octubre, el veterinario Pascual Quispe Mamani, tras realizar la necropsia al cadáver de Fido, extendió el siguiente informe que resume la tortura y el mal estado en el que se mantuvo al animal y que contradice todas las declaraciones del alcalde Bazán que afirman lo contrario.
“El estado físico del animal demuestra una total caquexia, (es decir muy flaco, piel y hueso), la parte más notable es el tren posterior (toda la parte de los miembros posteriores). De igual forma se evidenció la degeneración articular mencionada en las anteriores observaciones (artritis crónica), donde se mostró un marcado sufrimiento del animal durante 6 a 8 años atrás, además se aceleró su problema con el colocado de las estufas, que sólo provocan cambios bruscos de temperatura. Como causa de muerte se establece complicación sistémica de trastornos mencionados, afectando a los pulmones casi en su totalidad, y una nefritis generalizada, disfunción del bazo, ulceración y necrosis en varias zonas del tubo digestivo y una artritis crónica marcada, mostrando así una disfunción de los órganos vitales por anoxia.
Se evidencia con mayor claridad el sufrimiento marcado durante meses y años por el dolor, la fiebre y malestar general, por lo que emitía los rugidos de dolor y sufrimiento, causados por la artritis, hepatomegalia y otras complicaciones sistémicas de los órganos vitales.
Se confirma el diagnóstico presuntivo inicial realizado el año 2003.
En esa oportunidad se advirtió sobre el daño hepático evidente a simple vista, el cual fue reiterado el año 2006 en observaciones y control rutinario, con sintomatología y signos más evidentes (las mucosas de los orificios naturales se encontraban con una coloración amarillenta “ictericia” y una deshidratación avanzada), todo el cuerpo completamente delgado quedando sólo el armazón esquelético (lo que también existe en el informe respectivo antes de la muerte tan sufrida del animal).

1 comentario:

drakemberg dijo...

Como ibérico que sou compreendo quase bem a língua espanhola escrita.Calcorreei o seu blog e francamente gostei.Cá voltarei se Deus quizer