17 enero, 2007

Coroico, tesoro de los Yungas

¡Cómo ha crecido Coroico!, exclama una de las pasajeras del transporte quien, sorteando una niebla densa y peligrosa que ocultó las maravillosas vistas de la cumbre, ha llegado junto a otros turistas a la población ubicada en el norte de los Yungas paceños. La mujer llega después de cinco años y se sorprende al encontrar incluso edificaciones en lo que antes fue sólo un pueblo de paso.
El camino sin ninguna duda es peligroso, no en vano se ha ganado el lúgubre apodo de “Carretera de la muerte”, pero gracias al ingenio criollo, muchas agencias venden la aventura de bajarlo en bicicleta como turismo de alto riesgo. Incluso hay las que ofrecen poleras con el lema “Death road survivor” (Sobreviviente de la carretera de la muerte). Como sea, este camino es el más peligroso de Bolivia, y algunos aseguran que de Sudamérica entera. Además, ante el atraso de la entrega de la carretera nueva, no hay otra opción. Sin embargo todos coinciden en que llegar a destino bien vale los nervios del viaje.
Ubicado sobre una cima, Coroico/Kori Huaycu (Perdiz de Oro en aimara), fue uno de los pueblos fundado por los aimaras tal y como Chullu-humani (agua de rocío) hoy Chulumani, Khory pàta (lugar del oro) hoy Coripata y Huiro-pampa (campo de maíz) hoy Irupana. Sus calles pendientes y empedradas tienen un encanto especial además de estar rodeadas de un paisaje maravilloso que puede ser observado desde los distintos miradores y donde predomina el cerro Uchumachi. Aunque quedan muy pocas construcciones antiguas, todavía puede observarse restos de arquitectura colonial y republicana en algunas casas de Coroico. Sin embargo no hasta hace mucho abundó el cemento, y algunas construcciones desentonan definitivamente con el entorno, pero es que teniendo como principal objetivo el turismo y sin un plan ordenado de crecimiento, las ofertas se fueron multiplicando y el pueblo se ha convertido en una pequeña ciudadela con discotecas, karaokes, restaurantes con gastronomía nacional e internacional, hoteles de cinco estrellas y también alojamientos para mochileros o zonas especiales para acampar u hospedarse cómodamente disfrutando la naturaleza.
El primero
Desde paseos y caminatas, hasta trekking, bicimontaña, rafting y kayak en el río y canooping en los bosques de El Jiri en la Comunidad de Charobamba, el turista tiene varias ofertas para escoger. Entre los circuitos más promocionados actualmente están los de Coroico-Uchumachi, Coroico-Puente Mururata- Tocaña, Coroico-Vagante, Cascadas y La Cumbre-Coroico. También los caminos del Inca, El Choro y Sillutinkara, que se hacen en 3 a 4 días. En el trayecto se atraviesa parte del Parque Nacional y Área de Manejo Integrado Cotapata. La ecovía Chuspipata, Chovacollo, Coroico, se realiza en dos días.
Las poblaciones vecinas de Tocaña, Chijchipa y Mururata son capítulos aparte por el encanto de su gente y los atractivos turísticos. Tocaña por ejemplo, es una pequeña población habitada por descendientes de los esclavos negros que llegaron en la época de la colonia y es cuna de la saya afroyungueña.
Coroico es la 1° Sección Municipal de la provincia Nor Yungas y fue declarado en el 2004 como “Zona prioritaria de desarrollo turístico”, constituyéndose así en el primer municipio turístico del país, y debe ser un destino importante a la par de Uyuni, Copacabana y Rurrenabaque. Aunque es visitado sobre todo por los turistas nacionales, que aprovechan la cercanía con La Paz y desafían el camino, cada vez más son los turistas extranjeros que llegan al pueblo. Y absolutamente todos lo disfrutan.

1 comentario:

Patricia dijo...

Gracias Mónica, por tu descripción. En realidad, buscaba información histórica de Coroico, más o menos del año 1683, donde esa zona, aunque muy posteriormente, fue recorrida por Weddell en su búsqueda de la cinchona Calisaya.